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Clorosis.

Como clorosis se conoce el amarillamiento o decoloración del tejido de las hojas debido a la carencia de clorofila. Las posibles causas de la clorosis incluyen pobre drenaje del suelo, raí­ces dañadas, alta concentración de raíces en escaso espacio, elevada alcalinidad del suelo, y deficiencias de disponibilidad de nutrientes para la planta. La deficiencia de nutrientes puede ocurrir porque hay una escasa cantidad en el suelo, porque los alimentos son inaccesibles debido a un alto pH (suelo muy alcalino), o los alimentos no pueden ser absorbidos debido a problemas en las raíces, al exceso de ciertos elementos en el suelo y en algunos casos por excesiva humedad del terreno.

La carencia de hierro es una de las causas más comunes asociadas a la clorosis. Las deficiencias de manganeso o de zinc en la planta también causan clorosis con frecuencia. Las plantas necesitan hierro para la formación de la clorofila. La clorofila da a las hojas su color verde y es necesaria para que la planta produzca los alimentos que necesita para su propio crecimiento. El hierro es también necesario para muchas funciones enzimáticas que controlan el metabolismo y la respiraciónn de la planta.

En general el hierro se vuelve más insoluble e inalcanzable por las plantas en la medida que el pH del suelo sube por encima de 6.5 - 6.7; cuando el pH es 7.0 se dice que el suelo es neutro; por debajo de 7.0 el suelo es ácido; arriba de 7.0 es alcalino. En la mayorí­a de las plantas y como término medio, el hierro se puede absorber solamente como ion libre (Fe++) cuando el suelo se encuentra desde neutro a algo ácido.
 
Altas concentraciones de otros elementos en el suelo tales como calcio, zinc, manganeso, fósforo, cobre o aluminio, pueden "atrapar" al hierro de modo que sea inaccesible a la planta. En caso contrario, la escasez de potasio reduce la disponibilidad del hierro para la planta.

La escasez de hierro en el suelo también es un problema.

En el condado Dade de la Florida, USA, la mayorí­a de los suelos se formaron a partir de piedra caliza como roca madre. En este caso el problema de la clorosis en algunas plantas suseptibles se debe frecuentemente al alto pH del suelo.

Las plantas herbáceas al igual que plantas de tallos leñosos son propensas a la clorosis.

Las plantas cloróticas tienen un escaso desarrollo y en casos severos se inhibe la producción de flores y frutos o la planta muere.

Síntomas


Generalmente, una clorosis moderada comienza con la palidez (un color verde claro) del tejido entre las venas de las hojas, mientras que un color amarillo indica una condición más seria. En algunos casos, solamente una parte de la planta se torna clorótica. Las hojas cloróticas son mas propensas a morir o a ser afectadas por enfermedades. Con clorosis muy severa, las venas de las hojas se pondrán también de color amarillo, luego puede seguir la muerte de las hojas, después las ramas afectadas pueden deteriorarse, y finalmente puede ocurrir la muerte de la planta entera.

Tratamiento

El tratamiento de la clorosis varí­a dependiendo de lo que la provoca. Si la clorosis es debido a la compactación superficial del suelo, drenaje pobre, crecimiento pobre de la raí­z o lesiones de las raí­ces, el arado o picado del suelo, la aplicación de residuos orgánicos (mulch) o algunas otras prácticas culturales pueden ser la solución.
Si se debe a deficiencias de nutrientes, estas se pueden tratar de varias maneras.

1.- Aplicación de nutrientes foliares en una forma soluble o en una mezcla lí­quida pueden corregir el problema por un tiempo, pero solamente funciona con las hojas que están desarrolladas durante la aplicación. Las hojas que nacen y se desarrollan después del tratamiento, no se beneficiarán de él. Por lo tanto, serán necesarios tratamiento frecuentes para mantener las plantas verdes.

2.- Otro método es la inoculación del tronco de la planta con los nutrientes necesarios. El uso de esta aplicación es simple y puede permanecer viable por varios años. Sin embargo, usted debe esperar por lo menos treinta días para que el árbol responda a las aplicaciones de este tipo.

Hay dos formas de hacer la inoculación. Ambos métodos implican perforar agujeros en el tronco, el número de agujeros dependerá del diámetro del tronco.

En la primera forma, en unos recipientes (envases) provistos de conductos se echan los nutrientes a inocular, luego los conductos se insertan en los agujeros practicados al tronco. El movimiento de la savia del árbol ayudará a transportar los alimentos hacia el interior de la planta. Después que los recipientes se vací­en, se quitan y se tapan los agujeros.

El otro método requiere de cápsulas plásticas especiales que se insertan en los agujeros perforados. Estas cápsulas están diseñadas para ser dejadas dentro del tronco del árbol.

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3.- El útimo método para tratar clorosis es a través del tratamiento del suelo. Las pruebas de suelo sirven para determinar el pH y la disponibilidad de nutrientes que pueden causar clorosis. De acuerdo con la prueba del suelo, se corrige el pH, se fertiliza con los micro-nutrientes deficitarios o se corrigen otros factores implicados. La corrección de los factores negativos del suelo en ciertos casos, y en relación con algunas plantas, especialmente el pH, puede resultar compleja o algo menos que imposible para árboles grandes.

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