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Tipos hortícolas de cítricos

Los cítricos son frutas que parecen haber sido creadas como fruta de consumo para el hombre, son de hecho, las frutas que más se siembran y consumen, por sus especiales propiedades de sabor, cantidad de jugo, facilidad de producción y transportación, tamaño del árbol, adaptabilidad a múltiples suelos y climas y otras muchas virtudes.
El cultivo de los cítricos se remonta a tiempos inmemoriales, especialmente en Asia de donde son nativos. Este largo tiempo de cosecha ha hecho, que por selección, se hayan reproducido con mas frecuencia la descendencia de los mejores ejemplares, lo que dio lugar a un largo proceso de mejoramiento de las frutas cada vez mas alejadas de los parientes ancestrales silvestres, el que, a la larga, dio lugar a árboles con frutos de características bien definidas y diferentes a los otros, es decir, variedades. El hecho de que muchos cítricos producen semillas que reproducen fielmente las cualidades de los padres, sirvió para que muchas de estas variedades se pudieran reproducir para formar plantaciones homogéneas y con ello la perpetuación de la variedad.

Acentúa la diversificación otro aspecto importante, y es el hecho de los cítricos se polinizan libremente de forma cruzada casi universalmente, lo que a su vez ha producido híbridos naturales que fueron engrosando la cada vez mas extensa lista de variedades.

Súmese además, que estos hechos se producían en casi todas las partes del mundo, con las marcadas diferencias idiomáticas, de cultura, de clima y otras, lo que evidentemente complica la nomenclatura y el intercambio de información, de esto último se desprende que sea relativamente común que hayan surgido en diferentes partes híbridos idénticos que han recibido diferentes nombres.

La participación relativamente reciente de la mano del hombre en el proceso de polinización cruzada, las técnicas de reproducción vegetativa y el uso de otras técnicas actuales muy avanzadas, agregaron otras muchas variedades a la ya larga lista natural de cítricos, haciendo en la actualidad muy difícil, si no imposible, hacer una clasificación completa de ellos.
Contenido del artículo
Clasificación
Características de árboles y frutos
Características externas de las frutas
Características internas de las frutas
Características de los árboles
Constancia de las características
Influencia de factores externos
Limitaciones de la citricultura descriptiva
Definición de las variedades

Clasificación

En esta parte del artículo pretendemos hacer una clasificación general de los principales tipos de cítricos comercialmente cultivados.

En su aspecto general y otros aspectos, los frutos cítricos de principal importancia comercial caen en cuatro grupos hortícolas razonablemente bien definidos:
  1. Las naranjas.
  2. Las mandarinas.
  3. Las toronjas y los pomelos.
  4. Los miembros del grupo de frutas ácidas.
El grupo ácido común incluye tres subgrupos,
  1. Las cidras
  2. Los limones
  3. Las limas
Cabe aclarar aquí que en ciertos países de habla hispana o portuguesa se le llama limas a frutas que recuerdan por la forma y tamaño a la naranja dulce, pero en general de sabor bastante insípido, y limones a todas las frutas ácidas pequeñas, con excepción, por supuesto de la cidra.

Además de los grupos de frutas antes mencionadas, todos los cuales pertenecen al género Citrus, también están los kumquat, que pertenecen al género Fortunella estrechamente relacionado, y la llamada naranja trifoliada, mucho mas alejada, Poncirus trifoliata (L. ) Raf. Los kumquats son un grupo de gran importancia por sus frutos. La naranja trifoliada, junto con sus híbridos, son de importancia como patrones.



Las naranjas- Los miembros principales del grupo de la naranja son la naranja dulce y la naranja agria, que, aunque similares en muchos aspectos, tienen diferencias importantes.

Se reconocen cuatro tipos principales de naranjas dulces:
  1. La naranja común (naranja del Mediterráneo), que es con mucho la más importante de las cuatro y contiene un gran número de variedades.
  2. La naranja sin ácido, que es de menor importancia y tan falta de ácido que su sabor es insípido (en ciertos países de América de habla hispana se conocen como limas).
  3. La naranja pigmentada o sangre, que es de gran importancia en Europa e incluye dos categorías: (a) las naranjas sangre claro, y (b) las naranjas sangre oscuro.
  4. La naranja navel, que es de gran importancia y está representada principalmente por la variedad Washington navel.
Los siguientes tres tipos de frutas son reconocidos entre las naranjas agrias:
  1. La naranja agria común o ácida que se utiliza principalmente como patrón y para la preparación de mermelada y cascos de naranja.
  2. El naranjo amargo, el fruto del cual es similar a la naranja agria común pero menos ácida.
  3. Las variantes de naranjas agrias, que se cultivan principalmente como ornamentales y por las flores, de las cuales se extrae el aceite de neroli.
Los frutos de importancia hortícola en el Mediterráneo que son obviamente muy relacionados con la naranja agria incluyen:
  1. La naranja de hojas de mirto o Chinotto, que se cultiva principalmente como ornamental.
  2. La bergamota, que se cultiva principalmente por el aceite distintivo de la corteza que constituye la base del agua de colonia y tiene otros usos de perfumería.
Las frutas orientales que se parecen más a la naranja agria que a cualquier otra incluyen el Naruto y Sambo de Japón, el Kitchi de la India, y el Nanshôdaidai de Taiwán.

Las mandarinas.- Debido a la notable diversidad de las mandarinas y la relativa falta de conocimiento de muchos de los miembros orientales, resulta difícil hacer una buena clasificación hortícola para el grupo. En este artículo, por lo tanto, las mandarinas se presentan en las siguientes clases:
  1. Las mandarinas satsumas (Citrus unshiu Marcovitch), que son de gran importancia en Japón, y consisten en muchas variedades.
  2. Las mandarinas king (Citrus nobilis Loureiro), que tienen una importancia considerable en el sureste de Asia, pero contienen pocas variedades.
  3. La mandarina Mediterránea (Citrus deliciosa Tenore), que es de vital importancia en la cuenca mediterránea.
  4. Las mandarinas comunes (Citrus reticulata Blanco), que tienen importancia en todo el mundo y están representadas por numerosas variedades.
  5. Las mandarinas de fruto pequeño, que son de considerable importancia en el Oriente y consisten en muchas variedades.    
Entre las frutas como la mandarina, cabe citar los tangores sintéticos, los tangores naturales como por ejemplo, el temple, muchos de los tangelos sintéticos, los tangelos naturales llamados Ugli, el Calamansi (calamondin) y el Rangpur de Oriente, el último de los cuales incluye las variedades Kusaie y Tahití.

Los pomelos y toronjas.- Aunque son similares en muchos aspectos y se superponen ciertos aspectos, en la horticultura los pomelos y las toronjas comprenden clases separadas, cada una de ellas consta de dos variedades, las pigmentadas y las no pigmentadas. Además, los pomelos contienen las variedades ácidas comunes y las variedades sin ácido o dulces.

Las frutas que más se asemejan a la toronja o al pomelo que cualquier otra incluyen una serie de tangelos sintéticos, el orangelo natural llamado Chironja de Puerto Rico, el pomelo Poorman, Smooth SevilleWheeny de Australia;  y el NatsudaidaiHassaku, Banokan, Hyuganatsu, Kinkôji y Kinukawa de Japón; y el Attani de la India.

Las cidras- Las cidras, al igual que los demás miembros del grupo ácido común, se dividen en dos clases: las ácidas y las dulces, cada uno de las cuales contiene varios tipos.

Las frutas más parecidas a la cidra que cualquier otra incluyen la llamada Shaddock cubana, el limón Ponderosa, las lumias del mediterráneo, y los limones de frutos gigantes de de la India.

Las limas.- Las limas, al igual que las cidras, están compuestas por las variedades comunes o ácidas, que son numerosas e importantes, y las pocas variedades dulces o sin ácido de relativa menor importancia.

Las frutas principales que más se asemejan a las limas, de importancia hortícola, son las limettas del Mediterráneo, el  jamberi o limón rugoso, el galgal y el Karna de la India, así como el llamado limón Meyer de China.

Los limones- Al igual que las cidras y las limas, incluyen tanto las variedades ácidas como dulces, pero, además, los limones ácidos consisten en dos clases: los de fruto pequeño, indios, antillanos y mexicanos; y los de frutos grandes, Tahití o Persa, los cuales tienen muy pocas variedades.

Los frutos como limones de importancia hortícola principalmente incluyen el sintético lemonime, Perrine, varios frutos llamados limones en la India que parecen ser lemonimes naturales, y los híbridos limequats (limón x kumquat), de los cuales hay algunas variedades como limones.

Los Kumquats.- Son los frutos de mayor importancia en la horticultura del género Fortunella, existen varios tipos o variedades del kumquat, los bigenéricos llamados orangequat, y los trigenéricos llamados citrangequats, de los cuales  hay unas pocas variedades.

Las naranjas trifoliadas- Del género Poncirus, la naranja trifoliada pura y algunos de sus híbridos bigenéricos, en particular los citranges, son importantes principalmente por su valor como portainjertos. Algunos de los citranges también tienen un enfoque comestible.

La naturaleza y constancia de las características de los cítricos

Características de árboles y frutos.

Además de los caracteres comunes que poseen otras frutas, como el tamaño, forma, color, forma en la base (tallo) y extremo apical (estilar), sabor y características generales de las semillas, los frutos cítricos presentan ciertos caracteres asociados con:
  1. La anatomía distintiva del hesperidio de la fruta.
  2. Su grado de partenocarpia.
  3. Su grado de poliembrionía.
Entre los caracteres anatómicos distintivos están los relativos a la corteza (flavedo y albedo) y las inclusiones (glándulas de aceite), el endocarpio (frutas divididas en segmentos y vesículas), la columna central o eje y las estructuras especiales que están o puedan estar presentes en el ápice (tetilla, aréola, ombligo). La falta de semillas caracteriza a ciertos grupos y variedades y el monoembrionismo se exhibe por otros.

Características externas de las frutas de los cítricos

Varían en tamaño desde muy pequeñas hasta muy grandes. Entre los más pequeños están los kumquats, el calamansi, y algunos de los limones ácidos, cuyas dimensiones apenas serían superiores a una pulgada y cuarto (3 cm). En el otro extremo están los pomelos y las cidras que puede alcanzar un pie (30 cm) o más de diámetro o longitud. Mientras que las mayores de las frutas cítricas son los pomelos, las cidras son las más pesadas ​​debido a que la densidad de la corteza es mucho mayor. Algunas cidras alcanzan pesos de 10 a 12 libras (unos 4.5 a 5.5 Kg). Teniendo en cuenta los grupos de cítricos en su conjunto, en general, las naranjas son de tamaño mediano-pequeño a mediano, las mandarinas pequeñas a medianas, las toronjas de mediano-grande a grande, las limas de medianas a pequeñas, el limón de muy pequeños a pequeños, los pomelos de grandes a muy grandes, y las cidras de mediano-grande a muy grande. El rango de tamaño dentro de cada uno de los grupos es variable, especialmente en las mandarinas, pomelos, limas y naranjas, cada uno con variedades de tamaño más pequeño o más grande que la media del grupo.

Las formas exhibidas por los frutos cítricos es variable. En general, las naranjas son redondas o casi redondas, las mandarinas son achatadas, las toronjas y pomelos subglobosos, los limones elípticos, y las limas ovaladas. Las cidras son muy variables, pero generalmente cilíndricas.

Se superpone a la forma general, y en algunos casos contribuyen a la misma, las características basal y apical que pueden estar presentes. Estas zonas pueden ser de forma redondeada, aplanada, o deprimida, lo que da lugar a una cuenca. Del mismo modo, pueden ser surcadas o acanaladas. Otras características basales que pueden ocurrir incluyen un cuello, una protuberancia o un collar. Entre las características apicales pueden estar, una areola, que puede ser tan débil que no es evidente, un pezón (tetilla), o un ombligo. El cuello aparece con mas frecuencia en las limas y las mandarinas y el ombligo en las naranjas y mandarinas. La tetilla parece estar confinada en gran parte a las limas, los limones y las cidras. En algunas frutas, en particular algunos de los limones y la bergamota, un cierto porcentaje de las frutas conservan el estilo.

La suavidad de la superficie de la corteza, que es muy variable, es en parte determinada por el tamaño y la posición de las glándulas de aceite en el flavedo, lo que puede dar lugar a pequeñas papilas o pozos. Además, la corteza puede ser áspera, arrugada, llena de baches, o con nervaduras. La mayoría de las cidras muestran ondulaciones en la corteza, y muchos limones son más o menos acanalados.

El rango de color principal de los cítricos va desde el amarillo pálido al naranja-rojo. Las limas, cidras, limones, toronjas y pomelos exhiben diferentes tonos del primero y las naranjas y mandarinas del segundo. Superponiéndose a los colores primarios se tienen distintos tonos de rosado o rojo exhibidos por los pomelos y toronjas pigmentadas y las naranjas de sangre.

Características internas de los frutos

En su mayor parte, los caracteres internos de los frutos cítricos se relacionan con la estructura distintiva del hesperidio y la estructura de la piel, los segmentos y sus inclusiones, el eje central o médula, y las semillas.

Para los grupos de cítricos en su conjunto, la gama, tanto en grosor y consistencia de la corteza es muy grande desde muy gruesa en algunos de los pomelos y las cidras hasta la piel muy fina del limón ácido Indio, y desde la naturaleza suave y esponjosa del albedo del pomelo, al duro, carnoso y denso albedo de la cidra. El rango dentro de cada grupo de las frutas también es variable, dando lugar a las dos variedades; las de piel fina y las de piel gruesa. El rango más alto en el grosor de cáscara se exhibe por el pomelos, las cidras y las mandarinas. Del mismo modo, el rango en el grado de adherencia de la cáscara a los segmentos de la fruta es muy grande, y va desde los limones, en los que no puede ser separada por pelado, a las mandarinas, en algunas de las cuales está casi completamente suelta en plena madurez.

Las características relacionadas con las glándulas de aceite (en el flavedo) y su contenidos son también muy variables y parecen tener un carácter distintivo para muchos de los frutos cítricos. Estos incluyen el número, forma, tamaño, disposición, y la posición de las glándulas de aceite, y el tipo, cantidad, y el aroma de los aceites. Algunos de los aromas pueden tener una fragancia muy distintiva como en las limas o picante como en la naranja agria.



Entre las características principales de la porción comestible de la fruta o pulpa están el número de segmentos y el grado de adhesión entre ellos, la textura de la membrana carpelar, la forma, tamaño y textura de los sacos de jugo o vesículas, y el color, cantidad, y el sabor del jugo. El número de segmentos mas alto que el promedio se produce en los pomelos, toronjas y cidras, y el más bajo en el kumquats, Calamansies, y los limones ácidos. El número de segmentos en las otras frutas es intermedio. La adherencia entre los segmentos es mayor en los limones y mucho menor en las mandarinas. Las vesículas de jugo varían mucho en tamaño y forma así como en textura, y son distintivos de muchos de los frutos cítricos. En general, el color del jugo corresponde algo con el color de la corteza, el rango va desde el verde pálido en el limón ácido, a naranja intenso en algunas de las naranjas y mandarinas. El jugo puede ser de color rosa claro a oscuro en los pomelos y toronjas pigmentadas y puede ser de color rojo oscuro en las naranjas de sangre profundo. El sabor del jugo es muy variable, dependiendo principalmente del contenido de sólidos solubles totales, la relación azúcar-ácido, y la naturaleza y el contenido de aceites esenciales. El sabor oscila entre insípido, dulce, rico, o agrio. En algunos frutos, hay desde un leve a un fuerte sabor amargo. Un aroma agradable caracteriza el jugo de algunas de las mandarinas y las naranjas.

El tamaño y la solidez de la columna central (columela o núcleo) varía mucho en la madurez y puede ser un tanto afectado por el clima y otros factores. En la mayoría de las cidras y pomelos, es muy grande, mientras que en el limón ácido es muy pequeña. En algunos frutos, como en el limón y las cidras, la columna conserva su solidez a medida que fruto se desarrolla, mientras que en las mandarinas se descompone en la madurez temprana y todo lo que queda son los haces vasculares que lo atraviesan. Por lo tanto, puede ser sólida (cerrada), semi-sólida o hueca (abierto). Una de las diferencias distintivas entre las naranjas dulces y las agrias consiste en el mayor grado de apertura del nucleo de la última.

El contenido de semillas de los cítricos es muy variable y para algunos grupos y variedades constituye un carácter distintivo, aunque también puede verse afectado por el clima y otros factores. De esta forma, las naranjas navel, la mandarina satsuma, y ​​algunas otras variedades son por lo general sin semillas, ya que rara vez se producen óvulos y polen viables. No obstante aunque se produzca abundante polen viable, muchas de las principales variedades regularmente producen pocos o ningún óvulo viable y por lo tanto son comercialmente sin semillas (no mas de diez semillas). Cuando se auto-polinizan, algunas variedades son casi sin semillas, pero tienen muchas, cuando la polinización es cruzada. En las variedades con semillas, el número de semillas puede variar de una a cuatro o más por cada segmento en las frutas.

Las semillas son muy distintivas de los diferentes frutos cítricos y varían mucho en tamaño, forma, textura superficial, y algo en el color. Los caracteres internos incluyen el color de la cubierta de la semilla, el interior y de los cotiledones así como el grado de poliembrionía. Los pomelos y las cidras son regularmente monoembriónicos, mientras que las toronjas, el limón ácido de la India, y muchas de las mandarinas son muy poliembriónicas. Las naranjas y las limas tienen por lo general un grado intermedio.

Características de los árboles

La madurez normal del fruto es un carácter relativo a la variedad de gran importancia, que se determina por la interacción del medio ambiente y las necesidades de calor total del árbol. Aunque, como era de esperar, los frutos cítricos en su conjunto se caracterizan por una amplia gama en el requerimiento de calor para la madurez del fruto, algunos de ellos, sobre todo las mandarinas y las naranjas dulces, muestran sorprendentemente grandes diferencias en el requerimiento de calor entre variedades. Como consecuencia, hay variedades de maduración muy temprana, temprana, de media temporada, y variedades de maduración tardía, lo que se extiende durante un periodo de maduración de varios meses. De importancia en este sentido es aún otro carácter varietal determinado por el árbol: la capacidad de mantener o almacenar el fruto por un largo período sin deterioro apreciable en la calidad o la pérdida por caída. La variedad de naranja Valencia es excepcional en este sentido.

El rango de variación en el hábito de crecimiento de los árboles cítricos en su conjunto es muy amplio, desde el desordenado y arbustivo de la cidra a los árboles grandes, de alta simetría de la mayoría de las naranjas dulces y toronjas y algunas mandarinas. Dentro de cada grupo, sin embargo, la variedad en el hábito de crecimiento es muy variable. Las toronjas y las naranjas dulces muestran el rango mas estrecho y las mandarinas el mas ancho. Ciertas variedades de los grupos, tales como las mandarinas satsumas y las naranjas navel, se caracterizan por hábitos de crecimiento tan distintivo que son útiles en la identificación. Esto es cierto también en algunos grupos de variedades de limas, con especial referencia al vigor, densidad de follaje, y el grado de espinosidad. Además, algunas variedades de naranjas y mandarinas tienen hojas de tamaño distintivo, forma, color, u otras características.

Constancia de las características

Si bien los caracteres botánicos relativos a las hojas, flores, frutos y semillas son lo suficientemente distintivos y constantes para permitir la determinación relativamente fácil de las especies, en las variedades botánicas, subespecies y grupos determinados, estas características no obstante, muestran un grado considerable de variabilidad. Las características hortícolas de ambos, árboles y frutas, por medio de los cuales se puede hacer la identificación de la variedad, son extremadamente variables. Esto da lugar a numerosas variedades de cítricos que se distinguen con dificultad o no se pueden distinguir.
Dado que la constancia de los caracteres en los cítricos varían en gran medida, las descripciones se  superponen ligeramente y la identificación puede ser un tanto borrosa. Tales características de los árboles como el hábito de crecimiento, la temporada comparativa de madurez del fruto, y la capacidad de almacenar la fruta en el árbol son relativamente estables y constantes en un clima subtropical. Como era de esperar, las características mas estables se dan en los frutos, en particular las anatómicas: la presencia o ausencia y la naturaleza de la areola, tetilla, o el ombligo. El nivel de falta de semillas y la acidez comparativa del jugo son variables, por supuesto, que se mantienen razonablemente constantes. El tamaño comparativo y la forma del fruto, el color, el espesor y la adhesión de la corteza, mientras que es muy variable entre las variedades, presentan un grado razonable de estabilidad dentro de una variedad y por lo tanto son útiles.

Algunas características de los árboles de cítricos y la mayoría de las de las frutas son notablemente afectados por las influencias ambientales. De hecho, estas son de gran importancia, ya que determinan en gran medida las características distintivas de la fruta en las que se basa la reputación en el mercado y la preferencia de los consumidores. Entre las influencias del medio ambiente, sin duda, los principales son el clima y los portainjertos. El tipo de suelo y las prácticas culturales también pueden afectar a las características del fruto, aunque por lo general en un grado menor.

Influencia de factores externos

Efectos climáticos

Entre las influencias, el período de madurez del fruto es, sin duda, el de mayor importancia y está determinado por la naturaleza del clima. Por ejemplo, la naranja Valencia madura en enero en el clima caliente, seco y de baja altitud del desierto del sur de California, pero no alcanzan la madurez hasta el próximo mes de junio en las regiones frescas del estable valle costero. La capacidad de los árboles para mantener el fruto también se ve afectada por la naturaleza del clima, durante y después de la madurez, esta capacidad se reduce al mínimo por las noches cálidas. Incluso ciertos aspectos del hábito de crecimiento compacto de los árboles y la densidad del follaje se ven influidas por el clima, estas tendencias se acentúan en los climas secos y muy frescos.
Los efectos de factores climáticos en las características de las frutas son, sin embargo mucho más sorprendentes, y a veces notables.

Si bien hay numerosos factores que pueden afectar el tamaño del fruto, las condiciones climáticas caracterizadas por altas temperaturas y humedad durante la temporada de crecimiento hacen las frutas de gran tamaño. Por lo tanto, la naranja navel Washington de frutos grandes, alcanza el tamaño ideal en California, alcanza un excesivo e indeseable gran tamaño en los climas húmedos, semi-tropicales que caracterizan a Brasil y la Florida. Por el contrario, la naranja Hamlin de fruto pequeño nunca alcanza un tamaño comercialmente aceptable en el frío y árido clima subtropical de la región sur de la costa de California, pero se hace lo suficientemente grande en la Florida y Brasil. En este contexto general, se puede señalar que el "fruto pequeño" es un problema que se limita a las variedades de tamaño medio en las regiones áridas y marginales en las temporadas de calor por debajo de la media óptima, mientras que el "fruto grande" es un problema limitado a las variedades de frutos grandes en las regiones o en temporadas de calor y humedad superiores a la media.

La forma de la fruta puede ser profundamente modificada por factores climáticos. En general, el eje es más largo en las regiones de baja humedad atmosférica, y viceversa. Por lo tanto, una variedad ovalada, como la naranja Shamouti, puede variar de oblonga-corta (casi redonda) a elíptica en función del clima. Del mismo modo, la forma media, dentro de cualquier variedad redonda de naranja, puede variar de subglobosas a oblongas, con diferencias en la relación diámetro-altura (D/H) muy por encima del índice de 1 a muy por debajo de ese valor. Los factores que funcionan para aumentar la longitud de la fruta también parecen estar a favor o acentuar la tendencia a desarrollar un cuello en las mandarinas y una forma piriforme en las toronjas. Por lo tanto, la misma variedad de fruta pueden presentar formas muy diferentes en las regiones de diferentes condiciones climáticas.
Desde hace tiempo se sabe que el color es notablemente afectado por el régimen de temperatura durante el período de maduración y después de ella. La intensidad máxima del color se desarrolla cuando la fruta es sometida a un considerable enfriamiento, normalmente como resultado de noches frías. En los climas áridos, subtropicales, esto es asegurado por las noches frescas (asociadas a las amplias fluctuaciones de la temperatura diurna) que caracterizan a los meses de otoño e invierno. Principalmente a causa de noches más cálidas (asociadas con pequeñas variaciones de la temperatura diurna), el desarrollo del color en los climas semitropicales es mucho más lento y la intensidad alcanzada en última instancia, es considerablemente menor, con la posible excepción de algunas de las mandarinas, en particular, la mandarina Dancy.

Otras características de las frutas significativamente afectadas por la humedad atmosférica durante la temporada de crecimiento incluyen la superficie de la corteza, el espesor, la textura y la adherencia, la textura de la pulpa (vesículas de jugo y de las membranas carpelares), y el contenido de jugo. Así, en regiones semitropicales, como en la Florida, la cáscara es más suave, más fina, más lisa y más adherida, la pulpa y las membranas carpelares son mas tiernas, y el contenido de zumo es mayor que en las regiones subtropicales, tales como California.

El sabor es marcadamente influenciado por las mismas condiciones principales responsables de la intensidad del desarrollo del color, es decir, el grado de fluctuación de temperatura entre el día y la noche. Una amplia fluctuación diurna parece promover la acumulación de azúcares y la formación de ácido, y viceversa. En general, por lo tanto, la fruta cultivada en climas áridos subtropicales tiene un sabor más fuerte y rico que la producida en los climas semitropicales o tropicales. Sin embargo en frutas o variedades que se caracterizan por una acidez relativamente alta, como el kumquat y algunas de las mandarinas (por ejemplo, la King y Kara) y sus híbridos (por ejemplo, el tangor Temple y los tangelos Minneola y Seminole) son de sabor mas agradable en los climas semitropicales o tropicales, y viceversa. Lo mismo parece ser verdad con respecto a la amargura que caracteriza a la mayoría de las toronjas y algunos de sus híbridos (en particular el tangelo Sampson). Como los gustos individuales difieren en gran medida, no tiene sentido discutir sobre la superioridad o inferioridad de uno sobre el otro. El hecho importante es que se presentan diferencias significativas.

Del mismo modo, las características de la areola, la tetilla, y el ombligo están sujetos a cambios climáticos. En general, estas modificaciones son más marcadas y prominentes en las zonas áridas que en climas húmedos. En el semitrópico caliente, el surco areolar, puede ser importante en las regiones subtropicales áridas, mientras que el cuello y la tetilla se desarrolla mucho menos o incluso es apenas perceptible, si es que existen. En las regiones subtropicales, se ha reconocido que el largo, el tamaño y la prominencia del ombligo de la naranja navel varía considerablemente entre las zonas climáticas, desde una estación a otra, e incluso entre las partes exteriores y el interior del árbol.
Un ejemplo más notable de las interacciones entre los factores climáticos y características de la fruta es producida por la mandarina Nagpur en el centro de la India, donde las condiciones climáticas inducen la producción de varios períodos de floración al año en primavera y el otoño. Las características de la fruta en las dos cosechas son muy diferentes. La fruta de la flor de primavera es más grande, más plana en la forma, de color mas pálido, y la acidez es notablemente inferior.

Otro ejemplo menos espectacular es exhibido por las limas, la mayoría de las variedades tienen dos principales períodos de floración en la primavera y a finales del verano o principios del otoño, pero florecen y producen más o menos a lo largo del año. En Italia, las cosechas resultantes de las flores producidas en distintos momentos durante el año se han nombrado y descrito con precisión. Hay diferencias claramente mayores entre algunas de ellas, en particular Primofiori (primavera) y Verdelli (verano) en muchas variedades de limón.

Efecto del patrón



Aunque los patrones pueden afectar el hábito de crecimiento hasta cierto punto, sus principales efectos en las características de los árboles tienen que ver con periodo de maduración de la fruta y la capacidad del árbol para retenerlas. En ciertos patrones, en particular el limón rugoso y la lima dulce Palestina, la acidez alcanzada por la mayoría de los cítricos se reduce significativamente en comparación con los patrones comunes, tales como la naranja agria o dulce. Como consecuencia, en estos portainjertos se adelanta la madurez, a juzgar por el gusto o la medida de la relación azúcar-ácido. El sabor no es rico, con un contenido total de sólidos solubles en el zumo por lo general bajo. En algunos otros patrones, especialmente de naranja trifoliada, los sólidos solubles se incrementan significativamente, con el resultado de que, si bien una proporción correspondiente de azúcar-ácido se obtiene en aproximadamente el mismo período, la fruta tiene un sabor más rico. La determinación de la madurez comercial, medida por la proporción de azúcar-ácido o acidez del jugo puede ser marcadamente afectada por el patrón empleado. Estrechamente asociada a estos efectos está la capacidad de los árboles para retener la fruta. El limón rugoso como patrón hace que la fruta pierda calidad tanto en el contenido y sabor del jugo así como tiende a dejar caer las frutas antes de lo normal, mientras que la naranja agria como patrón parece prolongar el período de almacenamiento satisfactorio en los árboles.

Las características principales de las frutas que pueden ser afectadas por patrones incluyen el tamaño, el color, el grosor de cáscara, el contenido de jugo y el sabor. De esta forma, el tamaño de las naranja suele ser algo mayor en los patrones de naranja trifoliada y naranja agria y más pequeñas en la naranja dulce. El color es a veces más pálido en los patrones de limón rugoso y la lima dulce Palestina y el espesor de la corteza es generalmente mayor, con la correspondiente reducción en el contenido de jugo. Y, como se dijo anteriormente, el sabor es más rico en ciertos patrones que en otros. Sin embargo, los efectos de los portainjertos en las características de los frutos suelen ser menos marcados que los causados ​​por los factores climáticos.

Influencias del suelo

Que el suelo puede afectar las características de los árboles y las características del fruto es una creencia que se tiene evidenciada por la larga observación. Parece que el tamaño promedio del fruto es más grande y la madurez se produce antes en los suelos de textura más ligera, pero el color es probable que sea más claro, la corteza más gruesa, y el sabor más pobre. Y es generalmente aceptado que la fruta se mantiene más en los árboles en los suelos de textura más fina.

Las diferencias producidas por los suelos suelen ser pequeñas, sin embargo, puede ser acentuada por los efectos del portainjertos. Por lo tanto, las influencias indeseables de los portainjertos como el limón rugoso se incrementan en los suelos arenosos y se reducen ligeramente en los suelos limosos.

Limitaciones de la citricultura descriptiva

De lo anterior, queda claro que los características hortícolas concernientes a la identificación y descripción de las variedades de cítricos son muy variables y están sujetas a esta profunda modificación por el medio ambiente por lo que el asunto resulta difícil. Por lo tanto, sobre la base de los caracteres de la fruta solamente, es imposible identificar muchas variedades. Y es difícil o imposible identificar con precisión numerosas variedades sobre la base de los dos, árboles y  frutas. Es muy probable que haya muchas menos variedades que las que las listas disponibles indican. Así lo sugiere la ausencia de claves integrales y confiables de las variedades en los países y regiones donde la citricultura se ha practicado más y donde las variedades son más numerosas.

En cuanto a la descripción de variedades, a pesar de que el muestreo ofrece materiales representativos, es evidente que las descripciones detalladas y exactas son precisas y significativas sólo para un entorno determinado o en condiciones similares de clima y patrones. Por lo tanto, las descripciones de las mismas variedades en diferentes países o estados a menudo no se corresponden en aspectos importantes. Quizás la mejor ilustración es ofrecida por las diferencias entre las variedades entre la Florida y California. Las descripciones detalladas de las variedades cultivadas en la Florida, están lejos de ser precisas para las condiciones de  California, y viceversa.

Definición de las variedades y modos de origen

Independientemente del modo de origen y el método de reproducción o multiplicación, una variedad hortícola (cultivar) consiste en un grupo con nombre designado que representan uno de los muchos tipos genéticamente diferentes de un determinado cultivo de especie de plantas o variedad botánica (Frost, 1943, p. 837). En los cítricos, como la mayoría de otras frutas, una variedad hortícola retrocede a un árbol de familia monoparental o una rama mutante individual que se ha multiplicado por medios vegetativos o asexuales, como estacado o injertado. Para proporcionar un nombre más preciso para un grupo de estas plantas, Webber (1903) introdujo la palabra clon, por tanto las variedades o cultivares de cítricos son variedades clonales.

Para complicar la situación hasta cierto punto está el hecho de la existencia del fenómeno de la poliembrionía en la mayoría de las variedades de cítricos que genera plántulas de origen nucelar apomíctica. Estas son genéticamente idénticos a los padres de las semillas, pero pueden mostrar diferencias fisiológicas de cierta magnitud y duración que, aparentemente, se refieren al modo juvenil de la planta de semilla y disminuyen con el tiempo hasta que finalmente desaparecen. Estas, probablemente deberían ser consideradas como características menores. Debido a estas diferencias, se ha convertido en deseable distinguir como parientes, el original o "madre" de la selección de la yema clonal, y nucelares o "hijos" a la línea clonal de la misma variedad. Por diversas razones, en California y cada vez más en otras partes de los Estados Unidos, las selecciones de yemas jóvenes clonales nucelares están desplazando rápidamente a los padres o yemas clonales viejas, y esta tendencia parece seguro que se extienda a otros países.

Otro factor que complica, es la existencia dentro de ciertas variedades, sobre todo entre las limas en California, de variaciones leves pero constantes que se pueden detectar con certeza sólo cuando se plantan un número considerable de árboles de diferentes descendencias muy cerca. Estas diferencias se manifiestan principalmente en el hábito comparativo de crecimiento, el vigor, la densidad del follaje, y a veces en la fecundidad. Presumiblemente, estas variaciones han surgido como plántulas de semilla o brotes no detectados, principalmente este último, y han sido reproducidos sin intención. Dado que las diferencias son pequeñas y detectables con dificultad, han sido comúnmente denominados cepas. Aunque este tipo de delineación está bien establecido en California, y en cierta medida en otros lugares, y aparentemente puede tener ciertas ventajas, es técnicamente incorrecto de acuerdo con el Código Internacional de Nomenclatura de Plantas Cultivadas (Anónimo, 1961, p. 13) darle a las llamadas cepas que presentan características deseables y se consideran dignas de distribución denominaciones varietales, independientemente de su origen o grado de semejanza a las variedades ya mencionadas.
Al igual que otras frutas, las variedades de cítricos pueden originarse como plantas de semilla, retoños (mutaciones somáticas), o híbridos resultantes del mejoramiento de plantas. La mayoría de las variedades cultivadas actualmente, sin duda, se originaron como plántulas de semilla. Esto se sabe que es cierto para la mayoría de las variedades de naranja y toronja descubiertas en la Florida. Sin embargo, este modo de origen ya no es común en grado importante. Algunas variedades se sabe que tienen su origen en brotes terminales, especialmente los de naranja navel y numerosas variedades de mandarinas satsuma y las variedades de toronjas pigmentadas. Algunas variedades prometedoras como resultado de los programas de mejoramiento en la Florida y California se han introducido y otras están en perspectiva.

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