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La poda de árboles


Los árboles pueden ser utilizados en la práctica para diversos fines: ornamentales, de producción comercial de frutos, generadores de sombra, protectores del terreno etc. En la mayor parte de los casos estos árboles deben podarse para obtener el máximo beneficio de uso. En este artículo vamos a tratar algunos aspectos relacionados con este tema.

Tipos de poda.

Se pueden separar diferentes tipos de podas de acuerdo a la edad y objetivo del árbol. Entre estas están:

Podas de formación.

Se refiere a aquellos cortes de ramas y renuevos que se practican al árbol joven a fin de darle la forma adecuada durante el crecimiento. Lo mas común es que se eliminen de manera sistemática de tiempo en tiempo, aquellas ramas laterales en exceso para lograr un tronco recto, limpio y robusto hasta una altura adecuada, que dependerá del tipo de árbol y el propósito perseguido. Así por ejemplo, si un árbol de tamaño mediano o grande se usará para dar sombra en jardines o parques, será conveniente lograr un tronco de altura adecuada para que el follaje no interfiera con el paso de las personas por debajo de ellas, y a la vez permita la entrada de luz suficiente como para que pueda sostenerse césped u otras plantas debajo. Se recomienda en estos casos un mínimo de 3 metros de altura en el tronco.

Para el caso de árboles de pequeño porte, o de frutales productivos, esta altura puede ser considerablemente menor, o bien porque la naturaleza del árbol impide tales dimensiones, o para facilitar las labores de recolección de frutos con menor altura sobre el suelo.

Podas de control.

Para obtener el máximo provecho decorativo o productivo de los árboles se hace necesario realizar en ciertas épocas las podas de control. Estas podas consisten en el recorte del follaje exterior del árbol para garantizar unas dimensiones convenientes, ya sea para limitar la altura y ancho de la copa, o para dar la forma necesaria para las labores de cultivo de las plantaciones de frutales.

Podas de floración.

Poda defectuosa de una rama gruesa

Figura 1. Poda defectuosa de una rama gruesa

hueco podrido
Figura 2. Herida no recuperable por mala práctica en la poda de una rama gruesa.

Poda de árboles

Figura 3. Corte correcto de una rama, obeserve como el árbol está cerrando la herida.


Algunos tipos de arboles solo producen flores en los retoños jóvenes como son los casos de la guayaba y los cítricos, por tal motivo y para aumentar notablemente la productividad de estas plantas se realizan en la época adecuada a cada caso, el corte de las yemas terminales de las ramas para forzar a la planta a retoñar, y con ello a la generación de abundante floración y producción de frutos.

Podas de aclareo.

Cuando los árboles crecen de forma natural, sus partes vegetativas compiten por la iluminación solar, esta competencia hace que las ramas tengan la tendencia a crecer hacia arriba generando en algunos casos árboles mas altos de lo conveniente. Además, de esta competencia, algunas ramas y ciertos retoños quedan en el interior de la copa formada por las ramas mas altas o exteriores, perdiendo así la iluminación solar y con ello la posibilidad de generar por foto síntesis el nivel estándar de sustancias vitales.

En la mayor parte de los casos, resulta conveniente cortar estas ramas interiores que son parcialmente inútiles, producen la tendencia a crecer en altura, y que además sombrean en exceso la base del árbol impidiendo el desarrollo allí de otras plantas, como el césped o pequeñas plantas ornamentales.

Poda de retoños perjudiciales.

En muchos árboles y arbustos en ocasiones se desarrollan retoños dentro del follaje, o partiendo de ramas gruesas, o del tronco, que crecen de manera desproporcionada. Estos retoños tienen la tendencia a ser de tallos muy largos, con pocas hojas, y crecen rápidamente hacia arriba en busca de la iluminación solar.

A menos que se desee lo contrario por razones especiales, lo mejor es retirar estos renuevos, ya que lejos de ser beneficiosos para el árbol se convierten en perjudiciales, al consumir grandes cantidades de las reservas alimenticias para ese gran crecimiento, sin producir apenas material útil.

Otra característica negativa de este tipo de retoños es que su demora para la floración y producción de frutos es mas larga de lo normal, por lo que se convierten en un "lastre" para la producción del árbol.

Algunas personas llaman a estos retoños como "ladrones" o "chupones".

El corte de las ramas.

Cuando resulta necesario para la poda, cortar al árbol ramas ya leñosas y especialmente las gruesas, hay que hacerlo lo mas próximo posible su base para facilitar que el posterior crecimiento del punto de unión cubra por completo la sección cortada con corteza nueva.

Si no se tiene este cuidado, quedará un trozo de rama inactiva y desprovista de yemas de germinación que pronto morirá, perdurando seca como una protuberancia donde proliferarán hongos y podredumbre que generan un hueco muy perjudicial e irreversible dentro del tronco portador de la rama cortada. Veamos:

En la figura 1 se muestra una rama gruesa de un árbol de mango que fue cortada de manera incorrecta durante un poda hace bastante tiempo, observe el trozo de rama que quedó cuando se realizó el corte. Note que el árbol tenía un punto de división del que surgían cuatro ramas del mismo porte aproximadamente.

En la figura 2 se muestra una foto de la sección del corte de la misma rama, en ella puede apreciar como el centro leñosos se ha podrido generando una cavidad interior que el crecimiento de la corteza ya no podrá cubrir.

Este hueco se ha convertido en una herida irreversible al árbol que mas tarde o mas temprano lo hará colapsar prematuramente.

El hecho se empeora ya que la oquedad generada se convierte en un almacén de agua de lluvia que facilita el posterior crecimiento de la podredumbre dentro del tronco.

La figura 3 indica como debe hacerse el corte adecuado de una rama ya leñosa, observe que se ha tratado de hacer el corte lo mas cerca posible del punto de unión, mire como ya el crecimiento de la corteza empieza a cubrir la sección del corte sin que aun el centro leñoso se haya deteriorado para formar una oquedad irreversible.

Con el transcurso del tiempo, en este modo de corte, la herida quedará cubierta por nueva corteza y el árbol podrá crecer sin dificultades en su cuerpo.

Un corte ya sano por el crecimiento de la corteza se muestra en la figura 4 abajo.

Observe como en la sección cortada de la antigua rama se ha formado una cicatriz hermética de corteza nueva que continuará su crecimiento de manera normal hasta confundirse con el propio tejido del tronco en el futuro.

corte sano

Figura 4. Corte de una rama completamente sanado


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