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Cucurbitáceas en el huerto casero

Las cucurbitáceas son cosechas básicas para el huerto hogareño en una amplia zona del mundo. Los pepinos, las calabazas, los melones amarillos, las sandías o melones de agua y los calabacines se pueden producir satisfactoriamente en un gran rango de climas y suelos. Las plantas más o menos reptantes o trepadoras de esta familia tienen unos requerimientos culturales y ambientales muy uniformes. De esta forma el procedimiento designado para la cosecha de pepinos se puede utilizar con ligeras modificaciones para las otras plantas.

Generalidades

Las cucurbitáceas en general se hibridan con mucha facilidad, de esta forma, el largo cultivo ha generado un gran número de variedades de diferente forma, color, textura, tamaño etc. Esto hace que exista una gran confusión de nombres en español para las plantas o sus producciones en diferentes países y regiones. Sin embargo, la gran similitud en sus requerimientos de cultivo hace posible escribir un artículo coherente que podrá ser utilizado por usted no importa como las llame.

La amplia adaptación de las cucurbitáceas a las zonas de climas templados y fríos es sorprendente, debido a que ellas son plantas básicamente tropicales o semi tropicales, anuales, muy susceptibles a la congelación y en general incapaces de progresar a temperaturas por debajo de los 15.5°C. Para la germinación adecuada de la semilla la temperatura debe estar entre 15.5 y 24°C, y un crecimiento estacional máximo requiere de una temperatura promedio de 18-30°C.

Considerando su origen tropical, las cucurbitáceas deben crecer en los días húmedos, largos y calientes con las noche cálidas, del verano de las zonas frías,.... y lo hacen. Bajo estas condiciones, con una adecuada fertilidad, suelo y humedad las plantas crecen rápidamente y responden con una pronta producción de frutas. Los calabacines de verano y los pepinillos de encurtir producirán un producto comestible en 48 a 56 días. Los melones amarillos necesitan de 130 a 140 días desde la siembra. Algunas calabazas y calabacines adquieren mejor calidad si se dejan sin cosechar hasta que la planta esté senil o haya muerto por la helada.
Contenido del artículo
Incluye: pepinos, calabazas, melones amarillos, sandías y calabacines.
Generalidades
Descripción
Usos como alimento
Suelos
Necesidades de nutrientes
Siembra
Riego
Enfermedades y plagas
Cosecha
Rendimiento

Descripción

Las cucurbitáceas son un grupo homogéneo, fácilmente identificable por su forma postrada, reptante, trepadora y usualmente con zarcillos. Cada una produce muchas grandes hojas palmeadas y salvo alguna excepción flores amarillas, brillantes, grandes y conspicuas.

En general producen dos tipos de flores: las hembras, grandes y pistiladas sin anteras; y las macho, pequeñas y estaminadas sin pistilo, aunque contadas variedades tienen flores perfectas.

Algunos frutos de las cucurbitáceas son, con mucho, las mas grandes de reino vegetal con pesos que pueden alcanzar hasta los 160 kg e incluso más.

Las desventajas más obvias de las cucurbitáceas desde el punto de vista del huerto hogareño son la luz y el espacio requeridos. Necesitan la máxima luz solar para el buen desarrollo. Unas pocas plantas de calabaza, melones o sandías pueden inundar todo el huerto. Estas desventajas se pueden resolver escogiendo el lugar apropiado cuidadosamente para sembrarlas, utilizando variedades enanas y por un uso juicioso de enrejados o estructuras adyacentes al huerto, tales como cercas, muros etc.

Usos como alimento

Las cucurbitáceas no se consumen primariamente por su valor nutritivo, ellas contienen no tantas cantidades de vitaminas, minerales y proteínas, pero son, salvo raras excepciones, muy bajas en calorías por lo que son prácticas para dietas de bajo valor calórico.

La atracción por las frutas de las cucurbitáceas como alimento es mayormente al paladar, su aroma, sabor, textura y jugosidad hacen de ellas uno de los más atractivos platos del mundo vegetal.

Los melones amarillos dan un soberbio desayuno de frutas o postre, además de que son relativamente ricos en vitaminas A y C. El refrescante sabor de una sandía en una tarde calurosa de verano es una experiencia inigualable. Los pepinos frescos o encurtidos agregan una gran vivacidad a las ensaladas o a sándwiches y que decir de unas buenas frituras de calabaza.

Hay razones para pensar que las cucurbitáceas, especialmente las calabazas y calabacines, fueron domesticados para consumir sus sabrosas semillas en lugar de la pulpa de las frutas.

Suelos

Las cucurbitáceas no son muy exigentes en cuanto a los requerimientos de suelo, ellas aceptan casi cualquier buen terreno de huerto, con buen drenaje, aireado y enriquecido con bastante compost o estiércol. Los terrenos francos que se tibian rápido en la primavera son los mejores para una cosecha temprana, pero se pueden sembrar en suelos pesados si se maneja correctamente la preparación. Los suelos pesados retienen más la humedad por lo que son más apropiados para soportar períodos de sequía más prolongados que los suelos ligeros.

Un factor que establece un límite definitivo para la siembra de las cucurbitáceas es el pH del suelo. Ellas son uniformemente sensibles a los suelos ácidos, requieren suelos neutros o ligeramente alcalinos. El los suelos ácidos la introducción de cal antes de la siembra es indispensable.

Necesidades de nutrientes

Aunque las cucurbitáceas se desarrollan moderadamente bien en la mayoría de los suelos fértiles se ven beneficiadas por una generosa adición de materia orgánica, tanto en forma de desechos verdes como en estiércol. El estiércol bien compostado, utilizado en la zona alrededor de donde se sembrarán las semillas en el camellón hace un uso eficiente de él. En adición al estiércol una fertilización mineral ayuda a una mejor cosecha y sirve como fuente adicional de nutrientes al estiércol durante la temporada de crecimiento.

Es difícil dar una receta universal de este fertilizante químico debido a la diversidad de suelos, fertilidad y otras condiciones, pero en general se puede esperar que las plantas respondan a una mezcla que contenga de 4 a 6% de nitrógeno, de 8 a 10% de fósforo y de 5 a 10% de potasio en la forma de 1 a 2 cucharadas en los alrededores de la zona del camellón donde se sembrarán las semillas. En suelos muy ligeros y lavables serán necesarias probablemente una o dos fertilizaciones adicionales durante la temporada.



Siembra

En el huerto, las cucurbitáceas se siembran normalmente en camellones individuales, la distancia específica depende de la variedad. En la práctica comercial, sin embargo, es muy común que la mayoría de ellas se planten en lineas continuas, las que luego se clarean a la distancia requerida.

Las semillas son relativamente grandes y deben cubrirse a una profundidad de 2.5 a 7.5 cm. Después de taparlas, el suelo debe apisonarse ligeramente, pero no tan fuerte como para formar una costra dura. En los suelos ligeros que tienden a secarse rápidamente se siembran a la profundidad mayor y en los pesados a la menor.

Si consideramos una germinación del 80 al 90% se deben poner de 4 a 5 semillas en cada camellón. Claree las plantas cuando tengan de 3 a 4 hojas, deje 1 o 2 de las mas vigorosas, saludables y bien espaciadas por camellón. Mas de 2 plantas por camellón causa un indeseable hacinamiento, y la competencia por los nutrientes, el agua y la luz.

Riego

Las cucurbitáceas son plantas de raíces de moderada profundidad abarcando más de un metro de hondo, lo que significa que el riego debe ser tal que mantenga la humedad en esa zona. Si la lluvia falla, hay que acudir al riego artificial. El riego por surcos o canales es el método mejor para el huerto hogareño, especialmente cuando las plantas tienen 12 o mas hojas. La humedad en el follaje, cualquiera que sea la fuente, favorece la aparición de enfermedades foliares difíciles de controlar con fungicidas. Esto deja ver que el riego por aspersión no es adecuado.

La cobertura del suelo y el control de las malas yerbas no es crítico para las cucurbitáceas en el huerto del hogar. No parece ser seguro el uso de herbicida alguno en las cucurbitáceas, si se plantan en un terreno bien preparado, las malezas rara vez se convertirán en problema y pueden controlarse a mano o con la azada. Las cucurbitáceas son de grandes hojas, crecimiento rápido y vigoroso, consecuentemente, a medida que crecen tienden a tapar y aniquilar la competencia de las malezas.

Enfermedades y plagas

Estos vegetales son susceptibles a infectarse con diferentes enfermedades y son atacadas por insectos, ambos pueden dañar y hasta arruinar una cosecha prometedora sin mucho aviso y en relativamente corto plazo de tiempo. Casi todas las plagas y enfermedades importante son comunes a todas las cucurbitáceas que usted desearía sembrar en el huerto, pero hay excepciones de algunas que afectan solo a ciertos tipos, por ejemplo, hongos que solo atacan a los pepinos o a los melones de agua etc.

Ciertas enfermedades bacterianas y virales letales son trasmitidas por los insectos, así que es importante el control de estos en el huerto.

Probablemente el grupo de males mas nocivos a las cucurbitáceas se deben a hongos, pero usando unas pocas medidas preventivas se puede lograr un control satisfactorio si usted vive en un área de riesgo:
  1. Siembre variedades o plantas con alto nivel de resistencia a las enfermedades.
  2. Trate las semillas con un fungicida para eliminar las posibles esporas que puedan tener.
  3. Practique la sanidad dentro del huerto, eliminando todos los desechos de cucurbitáceas, ya que las esporas pueden sobrevivir todo el invierno en estas.
  4. Selecciones áreas de siembra en las que no hayan sido plantadas cucurbitáceas en los últimos 3 o 4 años.
calabaza
La calabaza



Las enfermedades causadas por virus son unas de las mas distribuidas y letales para las cucurbitáceas y estos son en general difundidas por los áfidos, los que son prácticamente imposibles de evitar en el huerto. Parece ser que ciertos ornamentales son portadores de algunos de estos virus, de forma que la fuente de ellos puede estar siempre presente. El control es dificultoso por lo que lo mejor es, si están disponibles, usar variedades resistentes.

Los nemátodos del suelo también pueden afectar a las cucurbitáceas alimentándose de las raíces y formando nódulos que impiden el trabajo de ellas y las plantas detienen el crecimiento y finalmente mueren. Para lidiar con los nemátodos lo mejor es rotar constantemente los cultivos.

Un sembrador de cucurbitáceas en el huerto tendrá necesariamente que apoyarse en los insecticidas y fungicidas con el paso del tiempo y las consecutivas siembras de estas plantas.

Tenga en cuenta que lo tratado en este punto con respecto a las enfermedades y plagas es muy general, en la zona donde usted vive la situación puede ser diferente.

Cosecha

La cosecha de las cucurbitáceas tiene bastantes particularidades, pero usar el momento correcto es crucial para obtener una fruta de calidad.

Pepinos

Los pepinos para encurtido se recogen muy jóvenes cuando las frutas han alcanzado entre 5 y 10 cm de largo. Para encurtidos más grandes la recogida puede demorarse hasta los 15 cm o más de largo. Para los encurtidos de pepinos en rodajas se pueden recoger cuando tienen 20 a 25 cm de largo. Para el uso fresco en las ensaladas, los pepinos se pueden cosechar en cualquier momento después que son de textura firme y tienen un tamaño útil, pero siempre antes de que se maduren completamente, momento en el cual, en muchas variedades se tornan amarillos.


Melones amarillos.

En este caso la naturaleza provee un signo inequívoco. Al madurar, una zona de abscisión se forma entre la fruta y su tallo. Esta zona se ve como una grieta que rodea completamente el tallo en el contacto con la fruta. Si para separarlos hay que hacerlo con fuerza la fruta está aun inmadura. La maduración posterior se juzga por el ablandamiento de la parte inferior y por el cambio de color.

Sandías

La determinación de la madurez óptima de las sandías requiere destreza, la que solo se adquiere con la experiencia. Para el principiante, la forma más práctica es golpear la fruta con los nudillos de la mano y escuchar el sonido. Un sonido nítido y metálico indica inmadurez, cuando suena apagado y llano se sugiere la madurez. También la zona en contacto con la tierra usualmente cambia de blanco a amarillo pálido.

Calabacines

La palabra calabacines puede incluir muchos tipo de cucurbitáceas, pero en general si se van a consumir inmaduros es mejor cosecharlos cuando tienen de 7.5 a 15 cm de largo, en este estado los calabacines son tiernos, crujientes y tienen un buen sabor. Si se van a usar para cocerlos se deben dejar hasta la madurez lo que puede estimarse haciendo presión con el pulgar en el exterior de la fruta. Si la piel es dura e impenetrable, la fruta está madura.

Calabazas

Las calabazas se pueden dejar en la planta hasta que esta muestre síntomas de decadencia.

Rendimiento

Debido a que las cucurbitáceas son plantas grandes, vigorosas y requieren abundante espacio, solo unas pocas se pueden sembrar en el huerto normal de una casa. Lo ideal es que la cantidad sembrada sirva para satisfacer las necesidades de la familia. Seis plantas de pepino, si se cosechan adecuadamente, cumplen este requisito. Los melones amarillos producen de 2 a 3 frutas por planta así que las cifra de plantas a sembrar debe basarse en ello. Las sandías son poco prolíficas, en general producen 1 o 2 frutas por planta. Dos o tres plantas de calabacines producen la cantidad de frutas suficientes para una familia promedio.

Las calabazas son la excepción, son productores pesados, una o dos plantas pueden producir  entre 12 y 24 de sus grandes frutas.

Otras cucurbitáceas que se pueden sembrar en el huerto son: la calabaza de olor o casabanana y el chayote.

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