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Caja de velocidades automática del automóvil
No es posible en el automóvil
hacer funcionar el motor
directamente al resto del tren
de
fuerza en todo momento, debido a que las necesidades de torque
durante el
comienzo del movimiento desde la situación de parada, o en caso
de
grandes cargas, por ejemplo en una subida, necesitan de un par motriz
mas elevado del que el motor directamente puede producir. Para
solventar este inconveniente los automóviles se dotan de una
caja
reductora de cambio variable colocada entre el motor y el resto del
tren de fuerza que permite amplificar el par motor de acuerdo a las
necesidades de la situación en particular. A esta caja reductora
se le
llama caja de cambios o
de velocidades y pueden ser básicamente de tres tipos:
- De cambios manuales.
- De cambios semi automáticos.
- De cambios automáticos.
En este artículo trataremos las cajas de cambios
automáticas y semi
automáticas. |
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En las cajas clásicas de cambio manual las etapas de
amplificación del
par motor se hacer cambiando el acople de diferentes trenes de
engranajes con mayor o menor reducción, es fácil darse
cuenta, que
estos
cambios de reducción no pueden hacerse de manera adecuada y
suave con
el motor conectado y trasmitiendo potencia a la caja de velocidades, y
esta a su vez al resto de la trasmisión, ya que se
intentarán acoplar
dos árboles; el de entrada y el de salida, que giran a diferente
velocidad, de
hacerlo, necesariamente se produciría un choque violento entre
los
dientes de los engranes involucrados en su interior, que es inaceptable
para el mecanismo. Se
desprende entonces, que en este caso, es absolutamente necesario el uso
del embrague
mecánico.
Esto
implica, que para hacer los cambios automáticos o semi
automáticos donde el embrague mecánico no existe no
se puede acudir a trenes de engranajes desplazables, hay que buscar
otro
método de cambiar las etapas de reducción sin la
necesidad de acoplar
dientes en movimiento. La solución está en los engranajes
planetarios,
veamos como funcionan:
Engranajes planetarios.
En la figura 1 se muestra
un esquema típico de un engranaje planetario de los que se usan
en los
automóviles. En todo momento, los engranes están
acoplados, pero pueden
brindar mas de un escalón de
reducción/amplificación de velocidad o
torque en dependencia de como se use.
Estos trenes, también llamados epicicloidales,
constan de cuatro partes:
- Un engrane central llamado sol, representado en azul.
- Uno
o mas engranes de igual número de dientes que giran alrededor
del sol
y que reciben el nombre de satélites o planetas, representados
en rojo.
- Una armadura o brazo donde están los ejes de
giro de
los satélites, representado en negro.
- Un anillo envolvente dentado interiormente donde
engranan los satélites y que también se le llama corona,
representado
en verde.
En este conjunto tenemos tres posibilidades de entrada de potencia: el
sol, la corona y la armadura y para que no gire como un todo, tenemos
necesariamente que fijar uno de los otros elementos en cada caso,
convirtiéndose en
la salida el que queda libre. Así se tienen las posibilidades
siguientes:
- Entrada por el sol, corona fija y salida por la
armadura.
- Entrada por el sol, armadura fija y salida por la
corona.
- Entrada por la corona, armadura fija y salida por el
sol.
- Entrada por la corona, sol fijo y salida por la
armadura.
- Entrada por la armadura, corona fija y salida por el
sol.
- Entrada por la armadura, sol fijo y salida por la
corona.
De
estas seis posibilidades se pueden considerar solo tres verdaderamente
diferentes, las otras tres son iguales en cuanto a relación de
trasmisión pero con giro de sentido contrario, es decir se convierten
en
mecanismos de amplificación de velocidad con las mismas
relaciones que
los esquemas de reducción y viceversa.
Siendo físicamente exactos, las velocidades de rotación
de los
diferente elementos involucrados en el mecanismo responden a la
siguiente ecuación:
(2 + n)ωc + nωs
− 2(1 + n)ωa = 0
Donde:
n es el factor de
forma del sistema y se define como:

Ns =Número de dientes del sol
Np =Número de dientes del planeta o satélite.
ωc, ωs, ωa =
velocidades
de rotación de la corona, el sol y la armadura
respectivamente.
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Figura 1. Esquema de un engranaje
planetario típico
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El cálculo de cada una de las posibilidades de acuerdo a la
ecuación
resulta innecesario para los intereses de esta página, por lo
que solo
nos concentraremos en aquellas posibilidades que se usan en la
práctica
del automóvil mas frecuentemente. Si ahora consideramos que el
mecanismo planetario tiene
un sol con el número de dientes S = 72 y una corona de dientes C
= 24
los resultados de las tres combinaciones utilizadas en la
práctica del
automóvil se resumen en la tabla 1 a continuación (el signo -)
significa que
gira en
sentido contrario.
Caso
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Entrada
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Salida
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Fijo
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Cálculo
de
la relación de trasmisión
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Valor de la relación (vueltas de la
entrada:vueltas de la salida)
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1
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Sol
|
Armadura
|
Corona
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1 + C/S
|
4:1
|
2
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Armadura
|
Corona
|
Sol
|
1 / (1
+ S/C) |
0.75:1
|
3
|
Sol
|
Corona
|
Armadura
|
- C/S
|
-3:1
|
Tabla
1.
Cálculo de las relaciones de trasmisión para las
diferentes
combinaciones.
Como conclusión tenemos que con los engranajes planetarios,
podemos tener lo que necesitamos para una caja de velocidades, es
decir,
disponer de un reductor, simplemente utilizando un freno para
inmovilizar alguna parte del mecanismo y sin tener que desplazar
engranajes. Mas adelante veremos como se usa en la práctica.
El otro reductor disponible.
Aunque ya disponemos de un mecanismo capaz de introducir o quitar
reducciones en el tren de fuerza, si lo colocamos dentro de la caja de
velocidades, aun tenemos el problema de que cuando el automóvil
se
detiene hay que desconectar la trasmisión para que el motor siga
funcionando sin interrupción, para este último
propósito podemos contar
con el embrague
hidráulico de desconexión automática, o mejor
aun, con el convertidor
de par,
el que además de cumplir la función de
desconexión, se convierte en
otro reductor adicional que se coloca en serie con el planetario
descrito arriba.
Con estos elementos ya podemos entrar en la descripción general
de una
de estas cajas de velocidades, empecemos por la semi automática.
Caja de velocidades semi automática.
En este tipo, lo mas común es que se use un embrague
hidráulico para
producir la necesaria desconexión entre el motor y la caja, pero
los
cambios se hacen manualmente a voluntad del conductor, utilizando
algún
mando a su alcance dentro de la cabina de manejo.
Cuando se trató mas arriba el engranaje planetario llegamos a la
conclusión de que si hacemos la entrada por el sol, sacamos la
potencia
por la armadura y fijamos la corona obtenemos una gran
reducción,
pues bien, este es por lo general el método que se usa en las
cajas
semi automáticas.
Basémonos en la
figura 2,
en ella se ha representado esquemáticamente una de las formas
mas
comunes usadas en las cajas de velocidades semi automáticas.
Observe
que se usa un freno de banda
para inmovilizar la corona, de esta forma,
el par que se aplica por el sol, resulta amplificado en la armadura que
girará a mas baja velocidad.
En las cajas reales lo que se hace es colocar un tren de varios de
estos paquetes
en linea, con todos los soles como parte integrante del árbol de
entrada (la salida del embrague hidráulico que viene del motor)
y todas
las armaduras
solidarias con el árbol de salida que va al puente motriz.
Cada uno de los paquetes planetarios tiene una relación de
trasmisión
diferente, de forma que podemos ir cambiando la amplificación
del
torque
de salida a medida que frenamos la corona de uno u otro paquete
planetario.
Lo mas común es que el dispositivo de accionamiento de los
frenos de
banda sea hidráulico,
con un cilindro de fuerza que aplica la banda a
la corona como puede verse en la figura 2, el aceite a presión lo
suministra una bomba
colocada al efecto dentro del cuerpo de la caja de
velocidades, y que recibe movimiento constante desde el motor. Esta
bomba a su vez mantiene el nivel de aceite en el embrague
hidráulico y
lo fuerza a circular por el radiador
de enfriamiento.
El elemento marcado como anclaje en la figura 2 está fijo al
cuerpo de
la caja de velocidades y sirve además como mecanismo de
regulación de la
holgura entre la corona y la banda, a fin de poder compensar el
desgaste que se produce con el uso, debido al deslizamiento que se
produce durante el tiempo breve en que la banda logra aplicar
suficiente fuerza de frenado para inmovilizar la corona.
Para cambiar la relación de trasmisión, es decir, el
paquete planetario
cuya corona se inmoviliza, se usa un sistema de electroválvulas
que
abren y cierran el paso del aceite al freno en cuestión de
acuerdo a la
selección del conductor en la cabina. Hay un paquete
especialmente
dedicado para la marcha en reversa.
Todos estos sistemas de mando de los frenos de bandas están
dotados de
algún dispositivo de seguridad, tanto en la comunicación
hidráulica,
como en el sistema de mando eléctrico, para evitar a toda costa
que por
accidente se puedan frenar mas de una corona a la vez, cuestión
que
sería desastrosa para la caja de velocidades que resulta
totalmente
bloqueada con un motor funcionando en la entrada y la inercia de todo
un vehículo por el otro.
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Figura 2. Paquete planetario con freno de
banda
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Figura 3. Representación
esquemática de un freno
multidisco

Figura 4. Aspecto real de un freno multidisco.
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En la figura 3 se muestra
esquemáticamente otro sistema que se
usa con frecuencia en las transmisiones semi automáticas, el embrague multidisco, en este caso
lo mas común es que se utilicen para
acoplar alguno de los elementos del engranaje planetario al
árbol de
salida o para inmovilizar algún
elemento del engranaje planetario diferente de la corona cuando se usan
con otros tipos
de combinaciones de reducción. Una vista del aspecto real de
estos
embragues se muestra en la figura 4.
Note que en estos tipos de embragues, un grupo de discos están
solidarios al árbol de entrada, pero se pueden desplazar en
él debido
al
montaje interior con estrías, el otro grupo hace lo mismo con el
cuerpo
del embrague o tambor, que es parte del árbol de salida. Cuando
se
suministra presión de aceite, esta mueve un pistón
interior que aprieta
unos discos contra otros y con ello se produce la trasmisión de
fuerza
entre el árbol de entrada y el de salida.
Los dos juegos de discos son de naturaleza diferente, uno de ellos
está
constituido por discos de acero templado, de superficie
plana y pulida,
mientras que el otro juego consta de discos también de acero
templado
pero recubiertos de un material antifricción como el bronce y su
superficie está dotada de canaladuras para facilitar la
lubricación
entre las superficies. Recuerde que mientras no se logre el debido
anclaje entre las dos partes, se está produciendo un fuerte rozamiento
entre los juegos de discos.
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En la figura 5 se muestra
un esquema de como se puede operar en la variante con embragues
multidiscos en una transmisión real.
El
eje de entrada está
conectada a la corona (gris), el eje de
salida está
conectado a la armadura (magenta), y también a una de las series
de
discos del embrague. El sol está conectado al
tambor del paquete (verde), el que también está
conectado
con los otros discos del paquete del embrague. El
tambor está
rodeado de un freno de banda (rojo) que se puede accionar para
frenar
el tambor y con él también al sol.
Cuando ni el embrague multidico ni el freno
de banda están aplicados,
el sistema estaría en neutral. Al girar el eje
de entrada, los satélites giran libremente sobre el sol, y
al
mismo tiempo hacen girar la corona, pero como ningún elemento
está
fijo, el movimiento se convierte en giro libre y no se produce fuerza
en el árbol de salida.
Para poner la unidad en modo de reductor, se frena el tambor
usando el freno de banda, ahora el sol se se encuentra fijo y la salida
la suministra la armadura con una elevada reducción, digamos que
primera marcha.
Para cambiar a marcha en directa, la banda se libera
y el embrague se
aplica para bloquear juntos el tambor y la armadura, esto hace que todo
el conjunto gire como un todo y de esta forma la salida y la entrada
marchan a la misma velocidad.
Al
igual que con la caja de cambios manuales, para operar una caja semi
automática el conductor debe tener cierta pericia, y
"familiarizarse" con el "tiempo de respuesta" del vehículo, en
este
caso la
diferencia básica es que no hay que oprimir el pedal del
embrague, pero
sí se
debe quitar el pie del acelerador para que el motor baje las
revoluciones por minuto y el embrague hidráulico haga la debida
desconexión, lo que toma cierto tiempo breve, si esto no se
hace, el
cambio de velocidad resulta brusco
y produce grandes cargas de impacto al tren de fuerza.
Vale aclarar que en todos los casos, las cajas automáticas y
semi
automáticas están dotadas de un sistema de bloqueo del
movimiento del
automóvil para cuando aparca en algún lugar, tenga en
cuenta que esto
es absolutamente necesario ya que el convertidor de par o el embrague
hidráulico dejan al automóvil en estado "libre" si el
motor no funciona
y no se aplica ningún freno a las ruedas.
Lo hasta aquí mostrado es de carácter ilustrativo para
entender el
principio de trabajo de las cajas semi automáticas pero no es,
ni
remotamente, el único, hay múltiples variantes de cajas
semi automáticas con menor o mayor complejidad, y con otras
disposiciones de los engranajes, pero para ese nivel
de detalle se requiere escribir varios volúmenes, lo que se sale
del
interés del portal . No obstante el principio básico es
igual para
todas.
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Figura 5. Usando el freno multidisco
en
la trasmisión planetaria
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Caja de velocidades automáticas
Las
cajas automáticas son complejas, probablemente el mas complejo
de todos
los agregados del automóvil, y de múltiples
diseños, no obstante, en
síntesis, son iguales que las semi automáticas, lo que
dotadas de un
intrincado sistema de sensores y válvulas que sustituyen la
voluntad
del conductor y adecúan el valor de la amplificación del
par a las
diferentes variantes de marcha del vehículo y a la resistencia
del
camino.

Figura 6. Diagrama de bloque de una caja de
velocidades automática
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En la figura 6 se muestra
un diagrama de
bloques simplificado con los componentes básicos de una caja de
velocidades automática.
Observe que se ha utilizado un convertidor de par en lugar del embrague
hidráulico de la caja semi automática. Este convertidor
de par como ya
sabemos eleva el par de entrada durante el período de arranque y
aceleración del vehículo con lo que se pueden utilizar
menos etapas de
reducción y con ello simplificar la caja de velocidades.
El "cerebro" de la caja de velocidades, y que sustituye al conductor,
es la caja de
válvulas, la que envía una señal de aceite a
presión a los frenos de
banda y a los embragues multidiscos para hacer los cambios en el
momento apropiado.
A esta caja de válvulas llegan tres señales:
- La posición del mando como la ha puesto el
conductor
(azul).
- El valor del vacío dentro del múltiple
de admisión
(verde)
- Una señal de presión de aceite
proveniente del
gobernador (violeta)
La
combinación de los valores de las diferentes señales le
permite a la
caja de válvulas decidir cuando, y a cuales frenos o embragues,
le
envía la señal de presión de aceite para
accionarlos y así hacer los
cambios. Veamos porque son necesarias esas señales.
La primera, es decir, la de la posición del mando seleccionada
por el
conductor es evidente, si este pone al automóvil en neutral, la
caja
debe obedecer sin mas "preguntas", lo mismo sucede si coloca la
reversa, etc.
Pero cuando el conductor decide usar la D (directa) deja la
decisión a
la caja de velocidades y se ocupa solamente del acelerador y el freno.
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Veamos
ahora las diferentes situaciones que se producen durante el arranque y
posterior movimiento del automóvil hasta alcanzar su velocidad
normal
de régimen, y como se comportan las otras dos señales
restantes.
Aceptemos para simplificar, que la caja solo tiene dos velocidades,
primera velocidad y directa, de tener mas solo hay que extender lo que
explicaremos a continuación a mas cantidades de cambios.
- El automóvil
está
detenido y el freno accionado:
en
este modo, el convertidor de par casi no trasmite torque a la caja
de velocidades por lo que el motor sigue en marcha. Cuando el motor
funciona con el acelerador suelto la mariposa de entrada de aire
está
casi cerrada, por lo que el vacío dentro del múltiple de
admisión es
muy elevado, y este vacío extremo llega a la caja de
válvulas, dándole
una primera pista de como decidir. Al mismo tiempo el gobernador, que
es una válvula de tipo centrífuga, no gira, porque el
árbol de salida
de
la caja de velocidades está detenido al igual que el
vehículo, y está
mandando un mensaje a la caja de válvulas "diciéndole" el
coche está
parado. Con esta segunda información la caja de válvulas
no tiene
dudas, hay que poner la primera velocidad y acciona la válvula
correspondiente para que la presión de aceite se aplique al
freno o
embrague en cuestión.
- El conductor suelta el
freno y aprieta el acelerador:
las cosas cambian, se comienza a trasmitir torque desde el convertidor,
el vacío en el múltiple de admisión disminuye de
golpe y el gobernador
empieza a "sentir" el movimiento. Ambas señales le dicen a la
caja de
válvulas que el coche se mueve, y a medida que lo hace aumenta
su
velocidad por lo que vuelve a empezar a subir el vacío en el
múltiple
de admisión, cuando este vacío alcanza cierto valor y el
gobernador
dice que el carro aun se mueve, y lo hace con cierta velocidad, la caja
toma la decisión de permutar la presión de aceite al
lugar adecuado y
cambia a
directa. Y mientras las condiciones se mantengan en ese rango
así
estará la trasmisión.
- Durante la marcha el
conductor aprieta el acelerador a fondo:
si hace esto, el vacío en el múltiple de admisión
baja fuertemente, la
caja de válvulas recibe el mensaje y "razona" lo siguiente, "mi
conductor quiere que el vehículo acelere fuerte" por lo que
vuelve a
colocar la primera velocidad, pero primero le "pregunta" al gobernador
el valor de la velocidad de movimiento del coche, si esta el alta, no
hace el cambio ya que en ese caso las RPM del motor pueden llegar a
subir a valores peligrosos para su integridad y decide quedarse en
directa. Si la velocidad es baja, entonces cambia a primera marcha con
lo que el vehículo reacciona con vigor.
- El conductor aprieta el
freno y baja la velocidad del vehículo:
las condiciones se empiezan a acercar a las del automóvil
detenido, con
un gran vacío en el múltiple de admisión ya que el
acelerador está
suelto, al mismo tiempo el gobernador que siempre está
"informando" de
la velocidad del coche le
brinda a la caja de válvulas la posibilidad de decidir el
momento en
que debe cambiar a primera marcha un poco antes de que el coche
se detenga.
Aunque en el esquema se han representado
los conductos de aceite a presión como trazos, en las cajas
reales,
estos están tallados como un confuso laberinto tanto en el
cuerpo de la
caja de válvulas así como en el de la propia caja de
velocidades.
En las cajas automáticas actuales, el sistema de sensores se ha
ido
haciendo cada vez mas complejo y el número de cambios se han
hecho cada
vez mayores (hasta mas de seis), además ha entrado a jugar su
papel la
electrónica, incorporando la selección "inteligente" de
las velocidades
a la Unidad Procesadora Central
(UPC). En realidad se puede decir que
se han convertido en un engendro complejo electro-mecánico, cuya
reparación y ajuste solo se puede hacer si se tiene
información del
fabricante de como proceder. A continuación una vista de una
caja
automática actual.
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