Convertidor de par.
En los automóviles
resulta indispensable colocar un dispositivo de desconexión
llamado embrague entre el motor y la caja de velocidades,
a fin de poder detener el vehículo sin parar el motor, esta
desconexión
se puede hacer por dos vías básicas: utilizando un embrague mecánico
accionado por el conductor, o bien utilizando un embrague hidráulico de
funcionamiento automático.
En la práctica se usan dos tipos de embragues accionados
hidráulicamente:
- El acoplamiento o embrague hidráulico.
- El convertidor de par.
En
este artículo nos concentraremos en el convertidor de par y
partimos
del hecho de que ya usted ha leído y comprendido el embrague
hidráulico.
Probablemente el convertidor de par es la parte del automóvil
menos
conocida por la persona común como usted o como yo, por lo menos
en su
funcionamiento, debido principalmente a que es muy segura, libre de
mantenimiento y rara vez necesita de atención, digamos que es de
esos
elementos del automóvil que se ponen en él en la planta
de montaje, y
resultan de por vida.
En el convertidor de par el principio de trabajo es análogo al
del
embrague hidráulico ya descrito, pero hay varias diferencias
importantes, a saber:
- En lugar de tener dos piezas interiores, bomba y turbina,
tiene tres, se agrega una pieza intermedia entre ambas conocida como
estator que modifica las características de interacción
entre bomba y
turbina en la zona del trabajo con patinaje grande.
- El par que entra al embrague y se aplica a la bomba, para
el caso del embrague hidráulico siempre será ligeramente
menor en la
turbina de salida (patinaje), mientras que en el convertidor de par
resulta aumentado, y puede dar un torque de salida en la turbina
bastante mayor, a expensas de su velocidad de giro.
Primero la construcción.
En la figura 1 pueden
verse las partes principales de un convertidor de par real, observe que
el diámetro de la bomba y de la turbina son iguales, mientras
que el
del estator es bastante menor.
Note también que los álabes mas externos de la bomba son
radiales o
casi radiales, al igual que en el embrague hidráulico, mientras
que los
de la la turbina son
de perfil curvo e inclinado. Sin embargo puede ver también que
ambas
piezas tiene otro
juego de álabes mas interiores que se diferencian notablemente.
Ambos
juegos de álabes están separados por una superficie casi
plana sin
álabes.
Las tres piezas se colocan dentro del convertidor de par una a
continuación de la otra y muy próximas, de esta forma, el
estator, que
también tiene álabes, queda
colocado en la zona de los álabes interiores de las otras dos
piezas
que son oquedades.
De esta construcción se deduce que los álabes exteriores
interactúan
unos de frente a los otros mientras que la interacción de los
álabes
interiores se hace a través del estator.
En esta última cualidad es que radica la capacidad de amplificar
el par
que tiene el convertidor.
El
diseño clásico del convertidor de par predice que
el estator no
puede girar bajo ninguna condición, de ahí
el término de
estator, pero en la práctica, sin embargo, el
estator está montado
sobre un mecanismo de rueda libre (como el de las ruedas traseras de
las bicicletas), lo que impide que pueda girar en dirección
contraria
al movimiento de la bomba, pero permite el giro en la misma
dirección.
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Figura 1. Las tres partes básicas de
un convertidor de par real
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Como funciona.
En un
convertidor, como hemos visto arriba hay un mínimo de
tres elementos rotativos: la bomba, que es accionada
mecánicamente por el movimiento de entrada, la
turbina, que
impulsa la carga, y el estator, que se interpone
entre la bomba y la turbina, y que altera la dirección del
flujo
de aceite de retorno a los álabes de la bomba.
En el trabajo del convertidor de par se pueden diferenciar tres etapas:
- Arranque: es el
momento en que se aprieta el acelerador y el motor hace girar la bomba
con bastante potencia, pero la turbina está en reposo porque el
automóvil está detenido y su inercia se opone al
movimiento. Durante
esta etapa se produce la mayor amplificación del torque. El
fluido que
llena el convertidor no gira, es solo bombeado a la turbina para
hacerla girar y retorna con gran velocidad.
- Aceleración:
el automóvil va ganado en velocidad, pero todavía
hay una
diferencia relativamente grande de velocidad de giro entre la bomba y
la turbina. Bajo esta condición, el
convertidor produce una alta amplificación del par,
pero
menor que en las condiciones de arranque. El índice de
multiplicación dependerá de la diferencia real entre
las
velocidades de giro de ambas piezas, así como otros
factores de
diseño.
- Acoplamiento:
la turbina ha acelerado y gira a una velocidad muy próxima a la
de la
bomba. La amplificación del par casi es inexistente y el
convertidor de par se está comportando de una manera
similar
a un embrague hidráulico.
Como ya se ha dicho la
clave para que el par sea amplificado radica en el estator.
En
el clásico embrague hidráulico, durante los
períodos de alto patinaje,
es decir cuando las velocidades de giro de la bomba y la turbina son
muy diferentes, el flujo del fluido que regresan de la
turbina a la bomba lo hace en una dirección que no es la de los
álabes
de esta última, por lo que de cierto modo obliga a la bomba a
cambiar
su
dirección y dirigirlo de nuevo a la turbina para trasmitir el
par,
claro está
que este efecto conlleva a una pérdida significativa
de la
eficiencia y una generación de calor
residual considerable.
En las mismas condiciones, en un convertidor de par, el
líquido que regresa de la turbina por los álabes
interiores será
redirigido por el estator de
modo que entrará a los álabes interiores de la bomba en
una dirección
muy próxima al perfil de los
álabes de esta (Figura 2), así una buena parte de la
energía del fluido
de retorno se recupera y se añade a la
energía que aplica
a la bomba. Esta acción provoca un aumento sustancial
de la masa de fluido que se dirige a la turbina,
produciendo un aumento en el par de salida.
Debido a que el líquido que retorna, desde la salida de la
turbina,
viaja en dirección opuesta a la rotación de la
bomba, tratará
de hacer girar el estator en ese sentido, cosa que se impide por el
mecanismo de rueda libre, y por tanto, la curvatura de los
álabes del
estator desviarán el aceite en la dirección correcta a
favor del giro
de la bomba.
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Figura 2. Flujo del aceite dentro del
convertidor de par.
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En
el convertidor de par, a diferencia de los álabes colocados
radialmente en un embrague hidráulico normal, tanto la
turbina
como el estator tienen álabes en ángulo y curvos. La
forma de los
álabes del estator es lo que altera la
trayectoria del
fluido, y lo obliga a coincidir con la rotación de la
bomba. La curvatura de los álabes de la
turbina ayuda a
dirigir correctamente el líquido
de regreso al
estator por lo que este último puede hacer su
trabajo. La forma de los álabes es importante ya
que pequeñas variaciones pueden resultar
en cambios
significativos en el desempeño del convertidor.
Durante
el arranque y la etapa de aceleración, en las
que se
produce la amplificación del par, el estator permanece
estacionario debido a la acción de su embrague
unidireccional y porque recibe flujo de la turbina que lo tiende a
hacer girar en contra de la bomba. Sin embargo, cuando el
convertidor de par se aproxima a la fase de
acoplamiento, la energía y el volumen del
líquido que
regresan de la turbina disminuirá gradualmente, todo el
sistema
girará como parte del torbellino rotatorio de fluido, el
mecanismo de
rueda libre se libera y las tres piezas giran en la misma
dirección de
la bomba como un conjunto.
Desafortunadamente,
una parte de la energía cinética del fluido se
perderá debido
a la fricción y la turbulencia, lo que causa que en el
convertidor se genere calor residual, y hace que la eficiencia nunca
será del 100%. Este efecto, a
menudo referido como pérdidas por
bombeo, será más
pronunciado cerca de condiciones de arranque. En los
diseños modernos, la geometría de las aspas minimiza las
pérdidas, lo
que permite que la turbina se pueda quedar
bloqueada durante largos períodos con poco
peligro de
sobrecalentamiento.
De todas formas, al igual que en los embragues hidráulicos, el
convertidor de par necesitará de un sistema de enfriamiento del
aceite
para evitar que la temperatura llegue a valores peligrosos para el
fluido y el sistema.
Lo mas común es que los convertidores de par utilizados en los
automóviles tengan un rango de amplificación del par que
oscila entre
1.8 a 2.5, durante el arranque, y en general hay un compromiso entre
eficiencia y amplificación del par de forma que a mayor
amplificación
es menor la eficiencia.
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