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El embrague (viene de tren de fuerza)
El motor del automóvil,
es una máquina térmica que no tiene arranque propio, por
lo que una vez puesto en marcha, debe mantenerse girando hasta tanto
termine su jornada de servicio, so pena de hacer trabajar en exceso, al
sistema de arranque durante las constantes arrancadas y paradas del
tráfico urbano. |
![]() Esquema 1
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El Esquema 1 muestra
de manera elemental, los principales componentes de un embrague de
fricción acoplado. Un disco (azul) está acoplado al eje de salida hacia la transmisión, este disco se mantiene apretado contra el volante del motor (verde) que es parte del eje de entrada, por unos resortes que empujan otro disco (azul claro), perteneciente a un cuerpo que está montado sobre el propio volante y gira con él. De esta forma el disco de fricción (azul) está obligado a girar junto con el volante de entrada y ambos ejes, entrada y salida están acoplados. |
![]() Esquema 2
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Unas palancas (negras),
que pivotan en los puntos rojos, pueden levantar
el disco opresor (Esquema 2), cuando son empujadas por el collar
(rojo), liberando el
disco de fricción y desconectando el embrague. Así se permite que el volante de entrada gire y no arrastre el disco de fricción, ambos ejes están desacoplados. Estas palancas están conectadas por un mecanismo adecuado al pedal del embrague del conductor. |
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| Una vista de un embrague
real seccionado se muestra en el Esquema 3. El elemento señalado como diafragma en el dibujo corresponde a un plato de acero de forma especial y es a la vez el resorte de opresión y la palanca de desacople. |
![]() Esquema 3
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| Si usted coloca dos
ventiladores de paletas normales, como los que
usamos en nuestras casas (Esquema 4), uno frente a otro a escasa
distancia, y luego
ponemos uno de ellos en funcionamiento, la corriente de aire que
genera, hará girar el otro como si fuera "arrastrado". En este
caso estamos transmitiendo el movimiento entre dos componentes
mecánicos usando como conector a un fluido: el aire. El
ventilador que bombea el aire se llama bomba,
y
el
que
es
arrastrado
por la corriente, turbina. En este mismo principio se basan los embragues hidráulicos, con las diferencias, de que el fluido es un aceite, el diseño de las paletas de bomba y turbina son especializados, y el proceso se realiza dentro de una carcasa cerrada donde el aceite no puede escapar del sistema, como sucede en el caso ilustrativo de los ventiladores, sino que recircula una y otra vez entre bomba y turbina (Esquema 5). Para el embrague hidráulico del automóvil, la bomba, que forma parte de la carcasa del embrague, está acoplada al cigüeñal del motor y la turbina al eje de entrada de la caja de cambios. Una característica importante de este embrague es que siempre la velocidad de la turbina será menor que la de la bomba, y esta diferencia se acentúa a medida que la carga en la turbina se hace mayor, a esta diferencia de velocidad se le llama patinaje. El patinaje se convierte en ineficiencia mecánica, es decir, la energía entregada por la bomba al fluido no se recupera toda en la turbina, una parte se pierde en el acoplamiento y se convierte en calor en el aceite, por lo que la temperatura de este crece durante el funcionamiento, especialmente con grandes cargas. Para evitar que la temperatura del aceite llegue a valores muy altos que afecten el sistema, este se hace circular por un medio que lo enfríe, que puede ser usando un radiador de aceite, o bien haciéndolo pasar por un conducto embebido dentro del agua del radiador del motor. |
![]() Esquema 4
![]() Esquema 5. Embrague hidráulico simplificado. |
![]() Gráfico 1. Comportamiento del par
trasmitido
con la turbina detenida. |
En el
gráfico 1 se muestra el comportamiento del torque trasmitido de
acuerdo
a la velocidad de giro de la bomba cuando la turbina está en
reposo (100% de patinaje), lo que se produce cuando el automóvil
está detenido y el freno accionado,
puede
apreciarse que para las bajas revoluciones de ralentí, el torque
transmitido a la turbina está próximo a cero, por lo que
se produce la
desconexión entre la bomba y la turbina, o lo que es lo mismo
entre el motor y la caja de cambios, luego; cuando se incrementa la
velocidad de rotación del motor al acelerar, y con ella la de la
bomba, este torque transmitido crece rápidamente para volverse asintótico
a la linea de torque máximo, nuestro motor
transmite fuerza motriz a la caja de cambios para convertirse en
movimiento del automóvil. Es entonces bien fácil darse cuenta que funciona como embrague solo de sacar el pie del acelerador y bajar a velocidad de ralentí, de esta forma se produce la desconexión entre caja y motor de manera automática. En general puede decirse que el torque trasmitido será mayor a medida que es mas grande la diferencia de velocidad de giro entre la bomba y la turbina, y se convierte en cero (no hay trasmisión) si ambas giran a la misma velocidad, de modo que como ya se ha dicho, nunca las velocidades de ambas serán iguales porque siempre será necesario un cierta cantidad de trasmisión para vencer la resistencia del camino. La excepción se produce cuando es el vehículo el que arrastra el motor, por ejemplo, al bajar una cuesta. Es muy común que para mejorar la eficiencia del embrague, este esté dotado de un embrague mecánico que se acciona de forma automática cuando la velocidad de giro de la bomba y la turbina están próximas, solidarizando como un solo cuerpo a ambas piezas y con ello eliminando el patinaje. Este embrague mecánico se desconecta, también automáticamente, cuando el motor baja a velocidades de giro cerca del ralentí para permitir la desconexión en el momento que hace falta. |
| En la figura 1 pueden
verse las partes principales de un convertidor de par real, observe que
el diámetro de la bomba y de la turbina son iguales, mientras
que el
del estator es bastante menor. Note también que los álabes mas externos de la bomba son radiales o casi radiales, al igual que en el embrague hidráulico, mientras que los de la la turbina son de perfil curvo e inclinado. Sin embargo puede ver también que ambas piezas tiene otro juego de álabes mas interiores que se diferencian notablemente. Ambos juegos de álabes están separados por una superficie casi plana sin álabes. Las tres piezas se colocan dentro del convertidor de par una a continuación de la otra y muy próximas, de esta forma, el estator, que también tiene álabes, queda colocado en la zona de los álabes interiores de las otras dos piezas que son oquedades. De esta construcción se deduce que los álabes exteriores interactúan unos de frente a los otros mientras que la interacción de los álabes interiores se hace a través del estator. En esta última cualidad es que radica la capacidad de amplificar el par que tiene el convertidor. El diseño clásico del convertidor de par predice que el estator no puede girar bajo ninguna condición, de ahí el término de estator, pero en la práctica, sin embargo, el estator está montado sobre un mecanismo de rueda libre (como el de las ruedas traseras de las bicicletas), lo que impide que pueda girar en dirección contraria al movimiento de la bomba, pero permite el giro en la misma dirección. |
![]() Figura 1. Las tres partes básicas de
un convertidor de par real |
| Como ya se ha dicho la
clave para que el par sea amplificado radica en el estator. En el clásico embrague hidráulico, durante los períodos de alto patinaje, es decir cuando las velocidades de giro de la bomba y la turbina son muy diferentes, el flujo del fluido que regresan de la turbina a la bomba lo hace en una dirección que no es la de los álabes de esta última, por lo que de cierto modo obliga a la bomba a cambiar su dirección y dirigirlo de nuevo a la turbina para trasmitir el par, claro está que este efecto conlleva a una pérdida significativa de la eficiencia y una generación de calor residual considerable. En las mismas condiciones, en un convertidor de par, el líquido que regresa de la turbina por los álabes interiores será redirigido por el estator de modo que entrará a los álabes interiores de la bomba en una dirección muy próxima al perfil de los álabes de esta (Figura 2), así una buena parte de la energía del fluido de retorno se recupera y se añade a la energía que aplica a la bomba. Esta acción provoca un aumento sustancial de la masa de fluido que se dirige a la turbina, produciendo un aumento en el par de salida. Debido a que el líquido que retorna, desde la salida de la turbina, viaja en dirección opuesta a la rotación de la bomba, tratará de hacer girar el estator en ese sentido, cosa que se impide por el mecanismo de rueda libre, y por tanto, la curvatura de los álabes del estator desviarán el aceite en la dirección correcta a favor del giro de la bomba. |
![]() Figura 2. Flujo del aceite dentro del
convertidor de par. |