Sistema de escape
A primera vista podía parecer que el dispositivo de
evacuación de los
gases de escape de los automóviles
debía ser un simple tubo que desechara los gases
a la atmósfera, pero en la práctica, ese concepto
está bien lejos de la
realidad, y, de hecho, este sistema es muy importante y tiene sus
particularidades que veremos a continuación.
El sistema de escape se puede dividir en dos partes:
- Las que corresponden al motor.
- Las que corresponden al tubo
de
escape que conduce los gases al ambiente.
En la figura 1 se muestra
un diagrama de bloques de un sistema de escape. En él se
podrá observar
que las partes que lo constituyen son las siguientes:
- Las válvulas de escape.
- El múltiple de escape.
- Los sensores de oxígeno.
- El convertidor catalítico.
- El silenciador.
- El resonador.
- El tubo de cola o salida.
- Los tramos de conducto que unen las partes.
Se observará que los gases muy calientes, (hasta 700ºC),
que abandonan
el motor se hacen converger en el múltiple de escape, y se
conducen a
través de tuberías a los distintos dispositivos que
componen el
sistema, hasta terminar en la atmósfera a través del tubo
de cola. Note
que la temperatura de los gases va decreciendo a medida que se mueve
por el sistema, pero siempre se tratará de que salgan a la
atmósfera
aun a mas de 100ºC.
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Figura 1. Diagrama de bloques
de un sistema de escape
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Veamos ahora algunas particularidades de las partes componentes.
Válvulas de escape
Son una parte constituyente del motor, pero como al mismo tiempo son
parte del sistema de escape las trataremos aquí.
Estas válvulas tienen un trabajo muy severo, se mueven a alta
velocidad
cuando el motor gira rápido, tiene la responsabilidad de cerrar
herméticamente la salida de la cámara
de combustión y están en el medio
del paso de gases a mas de 700ºC cuando el motor trabaja con carga
y
velocidad elevadas. Estas condiciones hacen que las válvulas de
escape
sean una pieza del motor de altas exigencias constructivas y de
material.
Desde el punto de vistas
de funcionamiento, las válvulas se abren y cierran por el empuje
de una
leva (figura 2), de este modo, la apertura y cierre no son
instantáneas
y demoran algún tiempo; tiempo en el que se mantiene el
movimiento del
pistón. Si se espera hasta que el pistón esté
abajo, al final de la carrera
de
fuerza,
en su movimiento, el pistón se habrá elevado una
distancia notable mientras se abre completamente la válvula de
escape,
durante esta elevación tendrá que oponerse a la
presión residual que
queda en el cilindro, una suerte de compresión de los gases
quemados, y
esto, evidentemente, va en contra de la eficiencia del motor. Teniendo
en cuenta ese asunto, la válvula de escape comienza a abrirse
antes de
que el pistón alcance el punto muerto inferior, y los gases de
escape,
aun a presión dentro de cilindro, comienzan a fluir a
través de la
abertura formada entre la cabeza de la válvula y su asiento,
abertura
que crece con el tiempo. Literalmente fluye "fuego" que envuelve la
cabeza de la válvula. Mas tarde cuando el pistón comience
a subir podrá
"barrer" los gases quemados con mucha menor oposición dado que
la
válvula ya estará abierta.
Constructivamente las válvulas están hechas de aceros muy
especiales,
que son capaces de resistir por largo tiempo la acción
erocionante y
corrosiva de
los gases de salida y también las altas temperaturas de trabajo,
pero
aun así,
la temperatura de la cabeza de las válvulas puede llegar a
valores muy
altos y no soportables por los materiales de que están hechas,
si no se
les dota de una vía de enfriamiento.
En la figura 2 se muestra un esquema de como está montada la
válvula de
escape, podrá ver que la cabeza está en la misma linea de
fuego,
especialmente cuando se abre y los gases incandescentes la rodean. La
única zona de contacto de la cabeza de la válvula con un
material
"frío" es con el delgado borde del asiento donde cierra, y este,
a
todas luces, no es suficiente vía para eliminar el calor que va
recibiendo la válvula, por lo que se va produciendo un notable
aumento
de su temperatura. En la figura puede apreciarse la vía efectiva
por
donde puede fluir el calor para enfriar la cabeza, es decir a
través
del vástago, y de este, a las paredes frías del bloque de
cilindros
rodeado del líquido
refrigerante. Pero hay un factor agravante, y es el
material de la válvula, ella, para soportar el ambiente
extremadamente
corrosivo, de gases altamente oxidantes a muy elevada temperatura se
construyen de aceros de fuerte aleación, que son malos
conductores del
calor, lo que impide en cierta manera el tráfico del calor.
Para palear esta situación, en muchos motores los
vástagos de las
válvulas son huecos, como puede verse en la figura 3. El
interior se
rellena con alguna sal
o con sodio,
estos
materiales
se funden cuando
la temperatura de la cabeza de la válvula crece, y ya en estado
líquido, establecen una corriente convectiva que transporta el
calor
mucho mas rápido que el material del vástago de la
válvula hasta la
zona donde se puede disipar, es decir a la zona del vástago
rodeado de
la masa metálica del bloque, el que a su vez lo está del
líquido
refrigerante.
El múltiple de escape.
Esta pieza es algo mas que un conjunto de conductos que hacen converger
los gases quemados a un tubo único dotado de un platillo de
acople
donde se une el tubo de escape. Lo primero que debe cumplir el
múltiple
de escape es tener suficiente resistencia a la corrosión
para ser
duradero a las altas temperaturas de funcionamiento, lo que
generalmente se logra con un proceso de aluminación, silicación, cromización o
la combinación de estos procesos
sobre
un tubo de acero, o bien utilizando hierro fundido aleado,
además debe
impedir un elevado enfriamiento de los gases
calientes, por eso, es común que sean de paredes
metálicas gruesas. Mas
adelante cuando tratemos las partes del tubo de escape veremos
porqué
es importante conservar la temperatura de la mezcla quemada.
La forma y longitud de los tubos del múltiple de escape pueden
jugar un
papel notable a la hora de favorecer la limpieza del cilindro, y su
diseño en particular está relacionado con las
características del motor.
Cuando se abre la válvula de escape, los gases en el interior
del
cilindro aun están a elevada presión, por lo que se
expanden en forma
de una onda
mecánica de
choque dentro del espacio mas amplio del tubo
al que desembocan, esta onda mecánica debe viajar por los tubos
que
componen el múltiple de escape con libertad, si durante su
trayectoria,
la onda de expansión tropieza contra una superficie, por ejemplo
con un
codo muy pronunciado, puede rebotar en él (reflexión) y tomar un
movimiento en
reversa que se opone al libre paso del resto de los gases, por lo que
el
cilindro no se limpiará adecuadamente. Incluso, si se da el
caso, la
onda de retorno puede llegar a la válvula de escape abierta
cuando el
pistón está casi en el punto muerto superior y ya no
realiza empuje de
los gases, con la consecuencia de que entran gases quemados por esa
válvula a alimentar la cámara de combustión. No
hay que explicar que
esto es muy nocivo para la eficiencia del motor.
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Figura 2. Esquema del montaje
de la válvula de escape

Figura 3. En algunos motores las válvulas
son huecas y están rellenas con sodio o
alguna sal.
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Observe el múltiple
de
escape hecho por soldadura de un motor de cuatro cilindros mostrado en
la figura 4, en él se deben destacar las características
siguientes:
- Todas las bocas de unión a los cilindros
están
montadas en una pieza común, lo que le permite a través
de pernos
acoplarse de manera segura y apretada al motor.
- Todos los codos de los tubos son de curvatura
alargada para facilitar el flujo de las ondas de presión sin
rebote.
- Los tubos convergen dos a dos en una "Y" hasta
terminar en el tubo final de salida.
- Los diámetros de los tubos crecen a medida que
se
acoplan mas de ellos, la segunda sección después de la
primera "Y" es
de diámetro mas grande que los tubos que entran a la "Y", lo
mismo
sucede en la segunda convergencia. Esto se debe a que mas de un
cilindro puede estar aportando volumen de flujo al conducto y por tanto
se necesita mas diámetro para reducir las pérdidas por rozamiento.
- Finalmente termina en un platillo con orificios para
pernos a fin de acoplarse al tubo de escape.
La convergencia en "Y" se usa porque tiene ventajas con respecto a
otras formas, veamos cuales son estas ventajas.
- Se produce un cambio de dirección suave y poco
pronunciado en la trayectoria de los gases, lo que introduce pocas
pérdidas por rozamiento y evita además la posibilidad de
rebote de las
ondas de presión.
- La
alta velocidad de los gases que circulan por la
"Y" desde uno de los tubos, pueden hacer trabajo de succión a
modo de tubo
Vénturi en el otro conducto del par, lo que es un factor de
limpieza adicional del cilindro del segundo tubo, si en ese momento se
está produciendo el final de la carrera de escape del
pistón
correspondiente. Note en la figura 4 que los tubos que se llevan a una
"Y" no corresponden siempre a cilindros vecinos, se hacen converger
aquellos en
los que el efecto de succión se puede aprovechar, es decir,
aquellos
cuyos pistones tengan las posiciones relativas adecuadas para que se
cumpla lo descrito arriba.
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Figura
4.
Múltiple
de escape de
un motor moderno.
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El sensor de oxígeno.
Ya este asunto se ha tratado en el artículo correspondiente,
estos dispositivos solo se usan en los automóviles dotados de inyección
de gasolina y el algunos Diesel,
y
no
siempre estará presente el sensor
secundario.
El convertidor catalítico.
El
convertidor catalítico es una de las numerosas piezas caras que
tienen
los automóviles y que no son necesarias para su funcionamiento.
La
utilización de este dispositivo se debe a la necesidad de
eliminar
hasta un alto porcentaje los gases tóxicos que acompañan
al escape del
motor. Solo está reglamentado su uso obligatorio en algunos
países,
donde el tránsito vial es intenso y por consiguiente la
contaminación
ambiental elevada. La dinámica de su funcionamiento es compleja
y
dependiente de diversos factores que deben ser controlados con
exactitud para lograr el objetivo perseguido, la moderna forma de
alimentar los motores por inyección de gasolina asistida por
ordenador,
y el uso de sensores de precisión han hecho posible que el
trabajo
eficiente del convertidos catalítico sea una realidad.
A este dispositivo entran
los gases aun calientes procedentes del motor y en su interior se
producen las reacciones químicas que convierten los gases
tóxicos, en
gases no tóxicos a la salida. Las reacciones se producen de
forma catalítica
por lo que de ello deriva su nombre.
En los convertidores modernos (de triple acción) las
transformaciones
se producen cambiando el monóxido de carbono (CO), los
óxidos
de nitrógeno
(NOx) y los hidrocarburos sin quemar (CnHm)
que
vienen
del motor, a dióxido de carbono (CO2),
nitrógeno
molecular (N2) y agua (H2O).
Anteriormente los convertidores solo transformaban los hidrocarburos
sin quemar y el monóxido de carbono y se les llama de doble
acción,
pero en la actualidad se les considera obsoletos o tienen un campo de
utilización limitada.
Como catalizadores se emplean metales preciosos que son escasos y
caros, entre ellos los mas utilizados son el platino, el paladio y
el rodio,
especialmente el primero.
Para que el trabajo de convertidor pueda llevarse a cabo debe haber
cierta cantidad de oxígeno sobrante
en los
gases de escape y una
elevada temperatura (se dice que mas de 400ºC), por tal motivo en
los
5-10 minutos iniciales del arranque del motor frío la eficacia
del
convertidor es prácticamente nula.
El uso de estos aparatos establece altas exigencias en cuanto a ciertos
elementos que son frecuentes en las gasolinas, de hecho el plomo, que
fue utilizado por mucho tiempo como mejorador del octanaje de la
gasolina en forma de tetra etilo de
plomo
no puede utilizarse, ya que resulta muy tóxico para los
materiales catalíticos. Otro componente indeseable en la
gasolina es el azufre,
debido
a
que en el convertidor produce sulfuro de hidrógeno que
tiene un olor desagradable. Existen otras reacciones adversas en el
catalizador pero el diseño cada vez mejor de estos va
resolviendo esos
problemas.
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Figura 5. Corte a un convertidor
catalítico
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En la figura 5 se muestra un esquema de un convertidor
catalítico
cortado para ver el interior, la parte fundamental del dispositivo es
un cuerpo de estructura en forma de panal de abejas que ocupa todo el
núcleo, y por donde pasan los gases de escape a través de
las celdas.
Este cuerpo, que puede ser de alguna aleación metálica de
alta
resistencia a la corrosión y a la temperatura, o de
cerámica, tiene
recubierto el interior de las celdas con una capa que contiene los
materiales catalizadores (sustrato activo).
La gran compartimentación de núcleo hace que la
superficie de contacto
entre los gases de escape y los materiales catalizadores sea muy
elevada y así favorecer las reacciones, pero al mismo tiempo,
supone un
elemento que adiciona resistencia al flujo de los gases. Por eso hay
cierta situación de compromiso en el diseño del
núcleo, lo que da lugar
a un constante trabajo de mejoras.
El núcleo es un material frágil, por lo que se recubre
con un paño de
material refractario expandido para evitar su rotura durante las
dilataciones y contracciones de todo el conjunto al calentarse y
enfriarse. Por fuera del paño hay una cubierta metálica
de protección,
luego esta cubierta, a su vez, está rodeada de un material
aislante
para evitar el enfriamiento del convertidor, y, finalmente, viene la
cubierta externa que es la que vemos. Resulta evidente que todos los
materiales involucrados en la construcción del convertidor
catalítico
deben ser de alta resistencia al calor y a la corrosión.
Finalmente creemos conveniente aclarar que las reacciones
químicas
principales que se desarrollan en el convertidor son de tipo
exotérmicas, es decir generan calor, por eso es normal que los
gases de
salida tengan una temperatura superior que los de entrada, si la
cantidad de oxígeno sobrante e hidrocarburos sin quemar que
llegan al
convertidor es muy grande, se puede dar el caso de que se fundan
parcialmente algunas partes del núcleo arruinando por completo
el
dispositivo.
El silenciador
Este elemento tiene el objetivo de amortiguar el ruido que se
produciría si la onda mecánica de choque generada cuando
se abre la
válvula de escape llegase directamente al exterior. El
silenciador
tampoco es imprescindible, pero pueden imaginarse una vía de
tráfico
intenso si todos los automóviles produjeran ruido intenso, por
eso, en
la mayoría de los países es de uso obligatorio este
dispositivo.
Hay infinidad de diseños de silenciadores con mejor o peor
eficiencia
acústica, pero todos sin excepción, lo que buscan es
convertir el flujo
pulsante de ondas de choque de los gases de escape a un flujo continuo
y silencioso. Para ello se utiliza la cualidad de las ondas de reflejarse e interferirse,
veamos como funciona.
La clave para su funcionamiento radica en conducir las gases de escape
que salen del motor, como ondas de choque desde cada uno de los
cilindros, a una cámara donde estas ondas choquen y se reflejen
desde
las paredes y actúen de manera destructiva sobre las ondas
entrantes.
En la figura 6 se ha
representado un esquema simplificado de como se atenúan las
ondas
dentro del silenciador. Para comenzar, diremos que el silenciador
es una cámara cerrada, con una entrada por donde se introducen
los
gases del motor y una salida al resto del tubo de escape. Adentro tiene
un tabique separador para formar dos cámaras (en la
práctica son hasta
4), a una de las cámaras se introduce la mezcla entrante (rojo),
formada por una serie de pulsos de presión u ondas de choque,
estas
ondas se mueven por la cámara hasta alcanzar la pared de donde
se
reflejan (azul). Si la distancia desde la boca del tubo de entrada
hasta la pared del fondo se calcula bien, teniendo en cuenta la
velocidad de propagación de las ondas en ese medio, se puede
lograr que
las ondas de rebote interactúen con las de entrada
interfiriéndolas de
modo destructivo, con la consiguiente disminución de la
amplitud. De
esa cámara pasan a la otra, donde el efecto se repite, y al
final del
silenciador salen los gases con las ondas (equivalentes al ruido) muy
atenuadas. El gráfico de abajo muestra como podía ser el
proceso a lo
largo del silenciador. Entran con una gran amplitud y salen con ella
muy reducida.
El proceso en la figura 6 está bastante simplificado y sirve
para
entender el funcionamiento, pero en la práctica, las ondas
chocan en
todas las paredes del dispositivo, y la interacción es entre un
patrón
de ondas mas complejo que el representado.
En los silenciadores reales, se usan otros modos de favorecer el
objetivo, como por ejemplo, llenar de perforaciones los tubos
interiores para convertir la onda de choque en múltiples ondas
(una por
cada agujero), que al moverse y rebotar dentro de la
cámara
producen un intenso patrón de interferencia.
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Figura 6. Esquema de funcionamiento
del silenciador
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Otra cosa que se hace es llenar el espacio interior del silenciador con
una material fibroso que absorbe y atenúa las ondas sonoras.
El resonador
El resonador no es mas que otro dispositivo con un funcionamiento
análogo al silenciador, y que refuerza el trabajo de
eliminación de
ruidos para obtener un escape mas silencioso. No todos los
vehículos
tienen el resonador, mas bien está reservado para los
automóviles mas
caros y silenciosos.
Hay una variante del resonador que hace todo lo contrario, lo que busca
es cambiar el patrón de ruido y hacerlo de mayor volumen y con
una
frecuencia modificada que da la impresión sicológica de
un motor mas
potente. Estos resonadores no vienen nunca de fábrica en los
automóviles, se compran y montan por los amantes a esos ruidos,
generalmente jóvenes. Lo mas común es que se coloquen en
el lugar del
tubo de cola.
El tubo de cola.
Durante su trayectoria a lo largo de todo el laberinto anterior en el
tubo de escape, los gases se han enfriado, este enfriamiento, en
ciertos casos de funcionamiento a poca potencia, permite que los gases
puedan llegar a una temperatura menor de 100ºC dentro del tubo de
escape, lo que implica que el abundante vapor de agua que contienen
pueda condensarse como agua líquida, mas probablemente en el
tubo de
cola que está al final. El agua en este estado puede formar
soluciones
con las otras sustancias que contienen los gases de escape, para
producir agentes muy corrosivos, preferentemente ácidos:
nítrico, con
los óxidos de nitrógeno, y sulfúrico, con el
dióxido
de azufre de las gasolinas
que contiene este elemento.
Además de este factor funcional, el tubo de cola es el elemento
visibles del tubo de escape, por estas dos razones esta parte final se
construye de materiales vistosos y resistentes a la corrosión.
Los tramos de tubo
No son tramos de un tubo cualquiera, son en general de paredes muy
finas para que sean de poco peso, y relativamente flexibles y
así
evitar cargas adicionales a las partes integrantes durante las
dilataciones y contracciones, por el notable cambio de temperatura
entre reposo y funcionamiento. Además recuerde que están
en el "frente
de guerra" sometido por el exterior a la intemperie y por el interior a
gases oxidantes muy caliente, por eso reciben un tratamiento protector
superficial, generalmente aluminado, que le permite resistir esas
condiciones por largo tiempo.
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