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Lo sugerido en este artículo tiene solo carácter informativo y nunca podrá utilizarse  para auto-medicarse o en sustitución del diágnóstico del médico.

Criptococosis

A comienzos del siglo XXI las enfermedades emergentes y reemergentes plantean un serio desafío para su control. Las denominadas emergentes son las enfermedades infecciosas que reportan un incremento en humanos en las últimas dos décadas; y entre las reemergentes figuran aquellas afecciones infecciosas conocidas que reaparecen después de una disminución significativa de su incidencia, agrupadas por su diferente origen: viral, bacteriana, micótica, parasitaria o priónica.

La magnitud del problema se ilustra por la aparición de patógenos nuevos que ocasionan enfermedades de gran severidad como el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH); y otros “viejos conocidos” como la tuberculosis, el cólera, el dengue hemorrágico y la fiebre amarilla.

Contenido del artículo
Origen y naturaleza
Síntomas
Diagnóstico
Tratamiento
Prevención
En esta ocasión incursionamos en la criptococosis -conocida como “enfermedad de las palomas”-, que poseía mundialmente una presentación esporádica, pero que desde el advenimiento de la pandemia de VIH/SIDA muestra un notable incremento. En países como Estados Unidos de Norteamérica se presentan alrededor de 300 nuevos casos todos los años.


La Criptococosis es la infección micótica (producida por hongos) que con mayor frecuencia afecta al sistema nervioso central (SNC). La denominación de esta enfermedad se deriva del nombre del hongo que la produce (criptococo). También se conoce como torulosis.

Origen y naturaleza

El agente infeccioso se denomina Cryptococcus neoformans (tórula histolítica). Es un hongo esférico, del que existen dos variantes, que posee una cápsula de gran tamaño que lo protege de la acción de las células de defensa del organismo. Su reservorio natural está en las aves, particularmente las palomas, de ahí su denominación popular de “enfermedad de las palomas”.

El criptococo habita en los suelos de los lugares contaminados con excrementos de palomas. Se replica en el interior del tubo digestivo de las aves, sin provocarles enfermedad y sale al exterior con las heces fecales. Se trasmite al hombre y otros mamíferos por vía inhalatoria (vías respiratorias) y con menor frecuencia, se cree, que a través de la piel y mucosas. No existe evidencia de trasmisión de hombre a hombre ni de animal a hombre.

La dolencia puede ser aguda, subaguda o crónica, según la competencia inmunológica del enfermo, siendo más aguda en los pacientes más inmunosuprimidos. En general el comienzo es insidioso y progresivo durante semanas o meses.

 La criptococosis puede afectar tanto a individuos inmunodeficientes como a los inmunocompetentes, aunque infecta con más frecuencia a los primeros. En las dos últimas décadas la enfermedad ha aumentado su incidencia como infección oportunista relacionada con el SIDA. En ausencia de infección por VIH se asocia a otras enfermedades que comprometen la inmunidad celular (linfomas, leucemia, alcohólicos crónicos, por el uso prolongado de esteroides). En los pacientes inmunocompetentes la infección ocurre si la dosis infectante es tan elevada que sobrepasa las defensas celulares normales.

La infección primaria siempre es pulmonar. Posteriormente se disemina por vía hematógena (por la sangre) causando lesiones en corazón, hígado, bazo, tubo digestivo, próstata, testículos, riñones, glándulas suprarrenales, tiroides, ojos, huesos, articulaciones, piel y SNC, el C. Neoformans tiene predilección por el SNC. Es la afectación más comúnmente diagnosticada y la más grave.

Síntomas


Las manifestaciones clínicas más frecuentes son cefalea, náuseas, vómitos, fiebre, cambios mentales, hipertensión intracraneal (aumento de la presión del líquido cefalorraquídeo) y convulsiones.

Diagnóstico

Para realizar el diagnóstico nos apoyamos en los antecedentes del paciente (contactos con palomas y, también, la presencia o no de alguna enfermedad inmunosupresora), en las manifestaciones clínicas y en la realización de estudios complementarios, entre los cuales el análisis del líquido cefalorraquídeo es de gran utilidad.

Tratamiento

En el arsenal terapéutico existen fármacos antifúngicos (contra los hongos) de gran efectividad, pues la criptococosis, de no ser tratada oportunamente, puede resultar letal o dejar importantes secuelas.

Prevención

Dentro de las medidas a tomar tenemos: evitar en lo posible la cría de palomas en zonas urbanas, la reducción del número de palomas y la limpieza adecuada de los sitios de cría, evitando sobre todo la diseminación de las heces fecales y usando sustancias alcalinas para la descontaminación.

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