home
sabelotodo
logo
entrar
comentario
colaborar


Lo sugerido en este artículo tiene solo carácter informativo y nunca podrá utilizarse  para auto-medicarse o en sustitución del diágnóstico del médico.

La gordura

Este tema ha devenido en uno de los mas importantes en al actualidad, debido básicamente a los descubrimientos de los últimos años relacionados con la influencia de “las libras de mas” en la salud, la tendencia en la preferencia de los hombres por las “flacas” (cuestión que preocupa sobre manera a las féminas) y a la gigantesca maquinaria comercial que no ha dudado ni un instante sacarle provecho aún a costa del fraude y la desinformación (principales armas de este monstruo). De manera que han aparecido en el mercado, anunciadas con bombo y platillo hasta la saciedad cientos de inventos, dietas, aparatos, píldoras y toda clase de artificios fraudulentos e inescrupulosos para sacarle “los billetes” a la gente sin producir ningún beneficio real, especialmente a las mujeres que son el “caldo de cultivo” mas vulnerable de todo esto ya que la sociedad (dirigida básicamente por hombres) ha enseñado desde pequeñas a las mujeres que es mas importante ser bonita que inteligente o lo que es igual, es mejor tener buen cuerpo que cerebro.

Porque se engorda.

Todos los seres vivos actuales son el resultado de la incansable lucha por la sobre vivencia, el hombre también y uno de los factores mas importantes para sostener la batalla por la vida desde hace miles de años, cuando este tenía que defenderse y conseguir alimento sin las ventajas de la tecnología de hoy, era, la posibilidad de tener reservas energéticas suficientes para mantenerse en actividad, entre los períodos de tiempo existentes entre una comida y otra (conseguidas en muchos casos con grandes esfuerzos), de manera que entre las cosas importantes que se “guardaron” como información genética estaba la de convertir en grasas (forma básica de almacenar energía), toda la energía sobrante para la “temporada baja” en la alimentación, o para utilizarla en momentos críticos (inviernos fríos, largos períodos de mal tiempo etc.) de manera que esta tendencia se mantiene vigente aunque ya tengamos la posibilidad de comer a diario tres o cuatro comidas, no tengamos casi ni que caminar y mucho menos reunirnos en grupo para matar un mamut o un bisonte para comer (por lo menos para una parte de la humanidad). El resultado de esto se traduce en acumulaciones de grasa que no utilizaremos y que irá creciendo hasta ser perjudicial a la salud.
Existen determinados mecanismos que impiden que este proceso sea indiscriminado, así la persona normal (no hablamos de las personas con desarreglos fisiológicos) no se mantienen comiendo indefinidamente, si no que come cierta cantidad a partir de la cual siente rechazo por seguir comiendo (el proceso es complejo y parcialmente conocido), de manera que la naturaleza en cierto modo a establecido también sus “límites seguros” o de lo contrario todos fuéramos “un montón de grasa con piernas y brazos”. No obstante la tendencia a dejar crecer las reservas es en mayor o menos grado la tendencia dominante en cada uno de nosotros, aunque puede decirse que no tanto como en los cerdos pero mayor que la de los gatos.
En resumen, entonces el proceso de acumulación de grasa es el resultado única y exclusivamente del balance energético entre la cantidad de energía que se consume y se absorbe de los alimentos y la que se gasta en los procesos vitales del cuerpo. Es imposible engordar sin recibir energía (el cuerpo no puede crearla) así es que esas “teorías callejeras" de que el agua engorda (el agua no da energía) o los que dicen “yo no se porque engordo si yo no como nada” son pura mentira.
Vale aclarar aquí que no todas las personas “extraen” la misma cantidad de energía de los alimentos, algunas personas absorben  y metabolizan mas y otras menos, por lo que con iguales cantidades de alimento unas engordarán mas que las otras, pero lo que si está claro es que sin “entrada” no hay almacén posible.