Terapia
hormonal
Envuelta en un halo de criterios contrapuestos en las últimas
décadas, lo cierto es que cuando se revisan investigaciones
recientes, a inicios del año 2003 todo parece indicar que los
beneficios que se atribuían a la terapia de sustitución
hormonal en la etapa del climaterio
distan de compensar sus riesgos.
¿Qué hacer entonces?, se preguntan no
pocas mujeres
cuando comienzan a perder la tersura de la piel, y manifiestan cambios
en los estados de ánimo, dados por irritabilidad, nerviosismo,
depresión y ansiedad, así como sudoraciones,
palpitaciones y oleadas de calor... ¿No hay remedios para estos
verdaderos agobios?... ¿Quedaron definitivamente atrás
los criterios médicos de hace alrededor de 40 años,
cuando una de las hormonas femeninas, el estrógeno, se valoraba
casi como una fuente de "eterna juventud"?...
Durante el climaterio (entre los 45 y 59 años) se originan
alteraciones endocrinas, anatómicas, sexuales,
sociales, que requieren de una
readaptación de la mujer en este estadio ostensible,
sentimentalmente
doloroso para algunas, de envejecimiento. En estos años se
produce la
menopausia, que no es más que el cese de la menstruación.
Cuando empieza a producirse el cambio del patrón menstrual, la
mujer inicia su entrada a la etapa del climaterio (vinculada con el
período en que se establece el fin de su vida reproductiva), es
esencial que se informe en detalles de los cambios fisiológicos
que se originarán en su organismo, eventos propios del proceso
de envejecimiento, aunque no constituyan una enfermedad en sí
mismos.
Naturaleza
Se llama terapia hormonal al tratamiento de reemplazo de hormonas
(estrógenos y progesterona) que se encuentran en déficit
en el período climatérico por envejecimiento de los
ovarios.
Los estrógenos se indican para mejorar síntomas
producidos por el
climaterio, pero no para retrasar el reloj biológico. De lo que
se
trata es de utilizarlos bajo estrictas indicaciones y control
médico
especializado, en los casos en que de forma individualizada se
determine su empleo, porque es una hormona capaz de inducir
daños a la
salud de la mujer.
Beneficios
A corto plazo, mejoría clínica de síntomas como
los sofocos (oleadas de calor), sudoraciones, palpitaciones,
irritabilidad, nerviosismo, depresión; a mediano plazo, alivia
los síntomas producidos por atrofia
y sequedad vaginales que
causan molestias en las relaciones sexuales.
Riesgos
Incremento de la incidencia del cáncer de mama y de endometrio,
aumento de males cardíacos, y una mayor frecuencia de accidentes
cerebrovasculares.
Indicación
En mujeres con una menopausia precoz (antes de los 40
años) y en la
denominada menopausia quirúrgica, principalmente por
extirpación de los
ovarios en edades jóvenes. También en la etapa del
climaterio cuando
existan síntomas ciertamente molestos.
La decisión médica debe ser individualizada, previa una
rigurosa evaluación de la paciente en cuanto a antecedentes
familiares, entorno psicosocial y factores de riesgo
(hipertensión, diabetes, cáncer), con disponibilidad de
medios diagnósticos como la mamografía y el ultrasonido
que le permitan un seguimiento adecuado del tratamiento, y con un
conocimiento actualizado por parte del especialista de la
terapéutica indicada.
Tiempo de tratamiento
No hablaría de un período de tiempo óptimo, sino,
principalmente, de evaluación rigurosa y exámenes
periódicos de la paciente para conocer si la respuesta a la
terapéutica es favorable o no.
Se reportan buenos resultados con recursos de la Medicina Natural y
Tradicional, como el empleo de la acupuntura y también de la
terapia
floral, sobre todo para el alivio de los síntomas de las oleadas
de
calor.
Climatelio y deseo sexual
El deseo sexual se mantiene siempre que exista un estímulo
adecuado, es decir, buenas relaciones de pareja. En ocasiones por la
sequedad vaginal provocada por la falta de estrógenos, puede
producirse ardor y molestias vaginales en sus relaciones. Ello es
susceptible de tratamiento local con el uso de cremas apropiadas. |