Proteínas
Las
proteínas son elementos constitutivos de los tejidos vivos y
resultan sumamente importantes en la dieta (especialmente de los
niños) ya que sin ellas no pueden generarse nuevos tejidos
para sustituir a los que mueren en el proceso natural de la
existencia o durante el crecimiento y desarrollo.
Es
enorme
la variedad de proteínas existentes en el mundo vivo, y van,
desde los “ladrillos” con que se construye la célula
(que es a su vez es el “ ladrillo” con que se arma el
cuerpo) hasta los famosos virus y el propio ADN, sin embargo en
general son largas cadenas de elementos conocidos como
Aminoácidos
(sustancias en cuya composición hay Nitrógeno, Oxígeno,
Hidrógeno
y Carbono)
que se acoplan
unos a otros para
formarla, la posición y el tipo de los aminoácidos en
la cadena determina el tipo y propiedades de la proteína.
Desde
el
punto de vista de la alimentación el cuerpo no las absorbe
como tales, si no que durante el proceso de digestión las
divide en los Aminoácidos individuales (utilizando sustancias
llamadas enzimas), absorbe
estos, y los utiliza entonces como “materia
prima” para formar sus propias proteínas. Una vez
absorbidos los Aminoácidos e incorporados al torrente
sanguíneo el cuerpo puede utilizarlos tanto como “material
de construcción de tejidos” como de combustible para la
célula según la necesidad, durante el “quemado”
de las proteínas se producen compuestos nitrogenados que se
excretan por el sudor y el orine (Urea, Ácido Úrico
etc.). De
manera que aunque son también alimentos energéticos
prescindir de ellas en la dieta es un desastre para el cuerpo y lo
mejor es consumirlas de diversas fuentes (para conseguir todos los
aminoácidos necesarios) y de modo moderado.
Contienen
grandes cantidades de proteínas
1.-
Las
carnes
2.- El
pescado
3.-
Las
leguminosas (frijoles, chícharos, soja, garbanzos, lentejas
etc.)
4.- La
leche y sus derivados
5.-
Los
huevos
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