Tratamiento térmico del acero
Los aceros al carbono y aleados se
someten a tratamiento
térmico
para cambiar sus propiedades mecánicas de acuerdo a la
necesidad, la mayor parte de las veces estos tratamientos se hacen para
obtener cualidades deseadas de dureza, resistencia mecánica,
flexibilidad o rigidez para las piezas nuevas, o en otros casos reducir
la dureza para así poder ser maquinadas en reparaciones de
piezas usadas
muy duras, o la fragilidad para las piezas fabricadas por
deformación en frío.
En general pueden distinguirse de manera simplificada los siguientes
tratamientos térmicos:
1.- Temple
2.- Revenido
3.- Normalización
4.- Recocido
Temple
Al temple se someten los aceros al carbono y aleados con
contenido de
carbono mayor de 0.35%, y el procedimiento en síntesis consiste
en calentar la pieza a altas temperaturas, (rojo vivo) y luego
enfriarla rápidamente hasta temperaturas próximas a
la ambiente. Durante este proceso la pieza se endurece notablemente y
adquiere mayor rigidez pero resulta muy frágil, por lo que
vuelve a calentarse a temperaturas menores de 300 grados
centígrados y se deja enfriar lentamente, procedimiento conocido
como revenido. Este revenido,
reduce notablemente la fragilidad sin afectar en mucho la dureza,
haciendo finalmente la pieza dura pero que pueda soportar las cargas
dinámicas sin
quebrarse.
Hay en la industria muchos tipos de aceros con diferente
composición y además hay muchas aplicaciones para un
mismo tipo de acero, por tal motivo los fabricantes proporcionan
tablas con los valores óptimos de temperatura y tiempo de
permanencia a ella de la pieza, así como la velocidad de
enfriamiento durante el temple y también para el revenido
posterior, para obtener los diferentes valores de dureza y resistencia
que el constructor de maquinaria usa según su propósito.
En ocasiones (especialmente para los aceros aleados) este temple
resulta un complejo proceso de calentamientos y enfriamientos a largas
horas de permanencia.
Normalización
Se conoce como normalización a un proceso similar al temple pero
en el que el revenido final se hace a temperaturas mas altas, el
propósito de la normalización es lograr una pieza con la
máxima resistencia mecánica sin aumentar apreciablemente
la dureza permitiendo un mecanizado posterior al tratamiento
térmico. Se someten a normalización con frecuencia los
tornillos, pasadores etc.
Recocido
El recocido es un tratamiento térmico que puede realizarse para
diferentes propósitos, los mas comunes son:
Recocido de ablandamiento
Es un recocido profundo que se hace para eliminar la dureza de una
pieza para ser maquinada (cortada, barrenada etc.) y consiste en
calentar la pieza a temperatura de temple y dejarla enfriar muy
lentamente (una suerte de anti-temple). Las propiedades de la pieza una
vez maquinada se restablecen volviendo a templarla.
Recocido de reducción de acritud o de
recristalización.
Este recocido es menos profundo y se hace para reducir la fragilidad de
las piezas que han sido conformadas en frío (estiradas,
dobladas, forjadas etc.) . Es común que las piezas que se
someten a varios conformados en frío para lograr la forma final,
se les aplique un recocido de este tipo entre una
conformación y otra para evitar la fractura durante la
elaboración.
Recocido de homogeneización
Este recocido se usa principalmente en aceros de alto carbono y aleados
y tiene el objetivo de permitir la difusión y
homogeneización de los elementos aleantes y el carbono dentro de
la estructura del acero. Este recocido es bastante especializado y en
ocasiones toma muchas horas su ejecución.
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