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Gases intestinales y su tratamiento

Las personas que padecen de exceso de gases intestinales son frecuentes, y en muchos casos buscan ayuda médica para aliviar los síntomas. En este artículo trataremos los principales aspectos de este problema así como algunas cuestiones para su alivio.

El síntoma mas frecuente es la expulsión por la boca (eructos) del aire tragado a través del esófago (conducto que comunica la garganta con el estómago). La sensación de estar "inflado" puede ser la situación mas incómoda, especialmente después de la cena en las tardes/noches, y se atribuye también a la acumulación de gases en los intestinos. Por su parte la flatulencia, que se produce por excesivo aire u otros gases en el estómago o los intestinos, es un asunto incómodo y hasta vergonzoso. Muchas veces la acumulación de gases dentro del sistema gastrointestinal produce cólicos o molestias abdominales.

La formación de gases intestinales


Para poder entender el asunto, es necesario tener una idea de como funciona el aparato gastro intestinal. Cada vez que se traga una comida sólida, un líquido, o la saliva, se traga también una pequeña cantidad de aire de la atmósfera. En el estómago, la comida ingerida, que llega en pedazos menudos debido a la acción trituradora de los dientes, se mezcla con los ácidos gástricos, pepsina y otras sustancias, hasta formar una pasta fluida que luego se vierte al intestino delgado. En el intestino delgado es donde se hace la absorción de la mayoría de las vitaminas, minerales y calorías. El tiempo en el cual el estómago se vacía es variable, normalmente entre 1 y 2 horas. Las contracciones de la musculatura lisa del intestino delgado mueven los fragmentos licuados de la comida junto al aire, al intestino grueso, donde el desecho indigerido se mezcla con la flora bacteriana. Allí se absorben la mayoría de los líquidos presentes en la mezcla. Las bacterias, junto a la materia semi seca y los gases, se trasladan hasta el recto (la última parte de los intestinos) donde se almacenan temporalmente hasta la defecación. Durante la defecación, las heces se eliminan, y los gases se expelen en forma de flatus (soplos por el ano).

Los gases se producen y eliminan dentro del tracto gastrointestinal por diversos mecanismos, mecánicos y biológicos durante el transporte, la digestión, el retiro de nutrientes y la  eliminación de las heces. En cualquier momento puede haber unos 200 ml de gases dentro del tracto en la mayoría de las personas, y pueden ser expulsados todos los días entre unos 476 ml y 1490 ml.

El 99% de los gases que pueden llegar al recto son una mezcla de nitrógeno, oxígeno, dióxido de carbono, hidrógeno y metano. Ninguno de estos gases primarios  tienen olor, el 1% restante es el responsable del olor desagradable de los flatus debido a su contenido de sulfito de hidrógeno y otros gases sulfurados (derivados del azufre), los que se pueden notar por el olfato humano en muy pequeñas cantidades (unas pocas partes por millón en el aire).
 
La composición de la mezcla de gases varía a lo largo del tracto digestivo. En la parte superior del tracto (estómago y duodeno) llega prácticamente el aire tragado (78% de nitrógeno y 28.8% de oxígeno), la mayor parte del gas tragado se elimina por los eructos. En la primera parte del intestino delgado se produce dióxido de carbono por la reacción de los bicarbonatos presentes allí con los ácidos que acompañan al bolo alimenticio y por el metabolismo de sustancias ingeridas como la grasa y las proteínas. Este dióxido de carbono se difunde rápidamente en el intestino delgado hacia la sangre y no contribuye significativamente a la producción de gases que llegan al recto. El nitrógeno ingerido con el aire se mantiene en los intestinos y viaja al recto, mientras que el oxígeno pasa mayoritariamente a la sangre. Ya en el intestino grueso, el trabajo bacteriano de los microorganismos de la flora normal intestinal producen hidrógeno, metano y trazas de otros gases debido a la fermentación o a su metabolismo. Casi todo el hidrógeno producido proviene del metabolismo de los carbohidratos consumidos, azúcares y almidones que escapan temprano en el trayecto por el intestino grueso. Del mismo modo, en el recto se produce dióxido de carbono por el trabajo bacteriano al "fermentar" los carbohidratos que no se digieren normalmente por el sistema digestivo, como los presentes en los frijoles. Este dióxido de carbono debido al metabolismo bacteriano constituye el 60% de todo el expulsado en los flatus, ya que como se dijo, el que surge en el intestino delgado, por la neutralización de los ácidos pasa a la sangre en su gran mayoría. Lo mismo sucede con el metano, este se produce por acción bacteriana en el recto utilizando el hidrógeno y el dióxido de carbono presentes, proceso que se conoce como metanogénesis.

Causas

Con independencia de la condición clínica de la persona, la dieta y el uso de medicamentos son los factores que precipitan o agravan los síntomas relacionados con los gases intestinales.

Dieta

Ciertas comidas pueden incrementar la cantidad de gases intestinales haciéndolos molestos. Los azúcares, lactosa de la leche, fructuosa de las frutas y los caramelos, la sacarosa (azúcar de mesa) y la glucosa o dextrosa (productos de la descomposición de los almidones) pueden ser absorbidos incompletamente por el aparato digestivo de la persona sana. Cuando llegan al colon son un sustrato apropiado para la producción de hidrógeno por las bacterias. Similarmente los alimentos ricos en carbohidratos complejos como la harina integral, avena, patatas y maíz, y los que contienen oligosacáridos indigeribles como la rafinosa son mal absorbidos y llegan al colon para servir de sustrato a las bacterias que producen dióxido de carbono e hidrógeno. La tabla 1 muestra algunos alimentos y su capacidad relativa de producción de gases intestinales.

Tabla 1. Alimentos seleccionados y su producción de gases.

Que producen la cantidad normal de gases
carne de res
pollo
pescado
Vegetales:
espárragos
aguacate
lechuga
ocra
aceitunas,
guisantes
tomates
calabacines.

Frutas:
sandías y melones
uvas.

Carbohidratos:
arroz
palomitas de maíz.

Todas las nueces
huevos
gelatina
jugos de frutas.

Que producen una cantidad moderadamente alta
Vegetales de raíz:
patatas
nabos
zanahorias

Vegetales:
Berenjena
brócoli
coliflor
pepinos
pimientos
ábanos

Cítricos
manzanas
Carbohidratos:
pasteles
pan


Que producen una cantidad alta
Vegetales:
cebolla
apio
col de Bruselas
repollo
colinabo

Legumbres:
a mayor parte de los frijoles

Frutas:
uvas pasas
bananas
albaricoque
ciruelas pasas.

Carbohidratos:
todos los alimentos con harina de trigo.

Líquidos:
bebidas carbonatadas
cerveza
vino.

Leche y sus derivados en las personas con problemas para digerir la lactosa.
Las comidas grasas.
Las comidas con mucha azúcar o edulcorantes (sorbitol).






La cantidad de gases intestinales también se relaciona con el aire ingerido al tragar. Fumar, mascar chicle, chupar caramelos duros, tener dentaduras postizas flojas y la ansiedad extrema son factores que incrementan el aire adquirido. Se puede agregar además que los malos hábitos al comer como engullir la comida o las bebidas muy rápido puede producir que entren grandes cantidades de aire al estómago.

Condiciones médicas.


La condición que mas frecuentemente causa, o predispone, a las personas a tener gases intestinales en exceso es la intolerancia a la lactosa. La lactosa es un azúcar presente en la leche, y para digerirla se necesita segregar la enzima lactasa. Muchas personas, especialmente de origen asiático y africano tienen deficiencias en la producción de esta enzima cuando son adultos, por lo que la lactosa llega al colon sin digerir y sirve allí como pasto a la flora bacteriana para producir hidrógeno y otros gases.

Otras condiciones que pueden conducir a síntomas con los gases intestinales incluyen el llamado síndrome del funcionamiento del intestino o colon espático, estas personas se quejan con frecuencia de dolor intestinal probablemente debido a hipersensibilidad del tracto digestivo.

Los síntomas de gases intestinales aparecen en las personas que padecen de otros trastornos menos frecuentes como la enfermedad celíaca o la gastroparesia.

Las personas con enfermedad celíaca son intolerantes al gluten (una proteína presente en la harina de trigo, centeno, cebada y la avena). Los síntomas se producen por la inflamación intestinal al contacto con gluten. La gastroparesia es una enfermedad que reduce la capacidad del estómago para vaciar su contenido, sin que haya obstrucción alguna.

Medicamentos

Una buena variedad de medicamentos pueden contribuir a los síntomas de gases intestinales y se pueden separar en general como:
  1. Los que reducen la flora intestinal como los antibióticos.
  2. Los que afectan el metabolismo de la glucosa como la acarbosa y el miglitol.

  3. Los inhibidores de la lipasa (la encima necesaria para absorber las grasas) como el orlistat.
  4. Los que afectan la movilidad del tracto gastrointestinal como los narcóticos y otros.

  5. Los que son altos en fibras como la colestiramina.
  6. Los que contienen o liberan gases como el Alka-Seltzer.

Signos y síntomas de los gases intestinales

Los pacientes con gases intestinales se quejan con frecuencia de excesivos eructos, molestia abdominal o cólicos, abdomen inflado, y flatulencia. Otros síntomas relacionados con gases estomacales son la sensación de estar lleno de gases, los sonidos audibles en los intestinos (borborigmos) y dispepsia.

Eructos

Todas las personas eructan, pero aquellas que tragan mas aire, pueden verse en una situación embarazosa por la frecuencia, incluso inesperada, de los eructos. Tomar bebidas carbonatadas o comer demasiado rápido las comidas puede conducir a grandes entradas de gases al estómago y por tanto a los eructos frecuentes.

Cólicos

Generalmente se describen como una molestia dolorosa que pasa con el movimiento de los gases, y se acentúa en algunas personas ante un estado de estrés o ansiedad y en otras después de haber ingerido grandes cantidades de alimento.

Abdomen inflado

Este síntoma se presenta como una sensación de tensión en el área abdominal después de haber comido, o la sensación subjetiva de que el abdomen es mas grande de lo normal. La persona siente que las ropas le aprietan o son menos confortables. Por razones desconocidas este padecimiento es mayor en las mujeres.

La ingestión de ciertos alimentos como los que contienen altas cantidades de fibras, comer muy rápido o demasiado, pueden contribuir al síntoma. Su aparición se ha relacionado con períodos de estrés y ansiedad.

Flatulencia


La flatulencia se debe al paso de los gases de los intestinos a través del recto hasta su salida por el ano, y es normal que ocurra de forma consiente o inconsciente unas 14 veces al día. Algunas veces las personas sufren de flatulencia mas frecuente que lo esperado o esta ocurre de manera inesperada e incontrolada. Ciertas comidas (vea tabla 1) tienen la tendencia producir mas gases intestinales y con ello elevar la frecuencia de los flatus.

Tratamiento de los síntomas de gases intestinales

Los gases intestinales rara vez son un problema serio y pueden tratarse ocasionalmente con medicamentos, pero pueden ser síntomas de una condición crónica subyacente como la enfermedad celiática, el crecimiento exagerado de la flora intestinal, colon espático u otras. En casos mas raros pueden deberse a problemas mas serios como úlceras gástricas, obstrucción intestinal y otras.

Metas del tratamiento

Las metas del tratamiento son:
  1. Reducir la frecuencia, la intensidad y la duración de los síntomas.
  2. Reducir las consecuencias de los síntomas en la vida diaria.

Enfoque general del tratamiento

Se debe acudir al auto-tratamiento si no se sospecha de alguna dolencia subyacente. Acuda al médico si:
  1. Si los síntomas duran mas tiempo que algunos meses, o empiezan a ocurrir mas a menudo que ocasionalmente. Varias veces al mes.
  2. Síntomas severos o debilitantes.

  3. Cambio repentino en la localización de la molestia o dolor intestinal.
  4. Notable incremento en la severidad o la frecuencia de los síntomas.

  5. Aparición de los síntomas a edad mayor de 40 años.
  6. Si hay un repentino cambio en la función de defecación (diarrea o estreñimiento).

  7. Si aparecen junto a los síntomas cuestiones como sangramiento, diarrea o estreñimiento severo o persistente, pérdida de peso no intencional, o síntomas nocturnos frecuentes.
Para los síntomas normales que no corresponden a ninguna de las exclusiones de arriba debe dirigir el tratamiento a la modificación de los hábitos de alimentación y puede también acudir a los numerosos productos anti-flatulentes del mercado, aunque la evidencia que soporta la efectividad de estos productos es limitada.

Terapia no farmacológica

Una información general que sirve para controlar los síntomas de los gases intestinales se brinda en la tabla 2.

Tabla 2. Información útil para reducir los síntomas de gases intestinales

Hábitos al comer
Relájese un tanto antes de comer. Unos ejercicios respiratorios
simples pueden ser suficientes:
  • Siéntese recto en posición confortable y no cruce los brazos ni las piernas.
  • Respire despacio, haga una pausa breve antes de exhalar el aire.

  • Cada vez que exhale cuente internamente para usted mismo uno...dos ...tres...cuatro.
  • Repita este ciclo por 5 o 10 minutos.

  • Notará que su respiración se hace dada vez mas lenta y que el cuerpo y mente se relajan.
Evite la tentación de comer "a la carrera".
Mastique la comida a fondo.
Evite "bajar" la comida con líquidos.
Evite beber líquidos de botellas de boca estrecha, con absorbentes o de bebederos de fuentes de agua.
Elimine los hábitos de fumar.
Evite mascar chicle y chupar caramelos duros, especialmente los que tienen edulcorantes artificiales.
Evite los suspiros profundos
No intente inducir los eructos o los flatos haciendo esfuerzo.
No sobrecargue el estómago en una sola comida.

Dieta
Retire los lácteos de la dieta para investigar si producen síntomas de gases intestinales.
Evite los alimentos que le producen gases.
Evite los alimentos que se sabe que producen gases (vea tabla 1)
Evite los alimentos que contienen gases retenidos en su interior como crema batida, soufflés (platos hechos con clara de huevo batida), bizcochos o batidos.
Evite las bebidas carbonatadas como las sodas o cerveza.

Medicamentos
Evite usar por largo tiempo medicamentos contra el resfriado

Hábitos de conducta
Evite los cinturones, vestidos y fajas apretadas.
No se acueste o se siente en posición desplomada inmediatamente después de comer.
Desarrolle una rutina regular de ejercicios y descanso

Terapia farmacológica

Los principales productos sin prescripción que se pueden usar para aliviar los síntomas de los gases intestinales después que se han formado son la simeticona y el carbón activado. La ingestión de α-Galactosidasa es útil para prevenir la formación de gases intestinales, y la enzima lactasa puede ser beneficiosa para prevenir los gases intestinales y las diarreas en las personas intolerantes a la lactosa de la leche. Los agentes hidrantes (laxantes osmóticos) pueden ayudar en el tratamiento de los gases intestinales (sal de Epson y leche de magnesia) pero estos deben aplicarse con precaución ya que pueden alterar los fluidos del cuerpo y su equilibrio electrolítico.

Simeticona

Es una mezcla de polímeros de silicona inertes y se usa como agente anti-espumante que libera los gases embebidos en las mucosas en el tracto digestivo. Estos polímeros reducen la tensión superficial de las micro burbujas de gases que retienen las superficies de las mucosas, de esta forma las burbujas se desprenden, se agrupan y forman cuerpos gaseosos mayores que pueden ser eliminados eructando o a través de flatus.

Algunos cuestionan la utilidad de la simeticona en la reducción de los gases intestinales, sin embargo, en pruebas llevadas a cabo ha sido beneficiosa para algunas personas.

Dosis

Las dosis usuales de simeticona son de 125 a 250 mg cuando se necesita después de las comidas o a la hora de acostarse a dormir y no se pueden exceder de 500 mg por día. Algunos productos anti-ácidos del mercado contienen una combinación de simeticona y el anti-ácido, sígase por las instrucciones de uso de estos productos.

Efectos adversos

Como la simeticona no se absorbe en el tracto gastrointestinal no tiene efectos en el sistema y su seguridad ha sido bien documentada.

Carbón activado

Aunque el carbón activado se promueve como agente para aliviar los gases intestinales no ha mostrado efectividad convincente para ello.

α-Galactosidasa

La α-Galactosidasa es un derivado del moho Aspergillus niger e hidroliza los oligosacáridos en sus partes componentes para ser absorbidas antes de que las bacterias los puedan metabolizar.

Los oligosacáridos son compuestos orgánicos formados por el enlace en cadena (polímeros) de moléculas se azúcares simples y muchos de ellos se digieren pobremente por los seres humanos. Como permanecen intactos dentro del sistema digestivo llegan al intestino grueso y son colonizados por las bacterias de la flora intestinal. Del metabolismo de las bacterias resultan gases que se acumulan dentro de los intestinos.

Debido a que las comidas ricas en fibra contienen altas cantidades de oligosacáridos, este producto está recomendado como tratamiento preventivo de los síntomas cuando se ingieren alimentos con alto contenido de fibra o de aquellos que contienen oligosacáridos. Las pruebas han demostrado la efectividad en estos casos.

Muchos alimentos contienen oligosacáridos entre estos están: las raíces: remolacha zanahoria y cebolla; los vegetales: brócoli, repollo, lechuga, coliflor y pimientos; las legumbres: casi todos los frijoles, las lentejas y los guisantes, los granos: salvado, cebada, avena, centeno, así como las formas integrales (con la cáscara) de todos los granos;  el maní o cacahuete y la leche de soja. Vea aquí para conocer el contenido de fibra de algunos frutales.

Dosis

El producto puede adquirirse en forma líquida la generalmente se agrega a la comida ya cocinada antes de comerla, en cierta proporción de acuerdo a la cantidad de esta, o como tabletas. No debe agregarse a la comida caliente ya que el calor puede  hacer inactiva a la enzima. Sígase por las instrucciones del producto.

Efectos adversos

No hay reportes de efectos adversos serios con el uso de estos productos en la persona sana, sin embargo, los diabéticos deben tener en cuenta que su trabajo en el intestino agrega la posibilidad de absorción de mas azúcares producto de la hidrólisis de los oligosacáridos.

Productos reemplazantes de la lactasa

Estos productos se usan en personas con intolerancia a la lactosa. La lactasa desdobla el azúcar de la leche (lactosa) en sus dos azúcares simples constituyentes, glucosa y galactosa, los que de esta forma pueden ser absorbidos.

Dosis

Los productos con lactasa pueden ser tabletas o cápsulas que se toman junto con la ingestión de la leche, o en gotas que se agregan a la leche antes de ingerirla.

la potencia del producto se mide en unidades, y es frecuente que las tabletas sean de 3000 unidades, las cápsulas de 4500 unidades y la forma líquida de 1250 unidades/gota.

Las dosificaciones usuales son:
  1. Entre 5 y 15 gotas por litro de leche.
  2. Entre 1 y 3 tabletas al ingerir la leche.

  3. Entre 1 y 2 cápsulas al ingerir la leche.

Efectos adversos

No se han reportado efectos adversos con el uso de la lactasa de reemplazamiento.

Terapias complementarias

Algunas hierbas llamadas carminativas se usan para aliviar los síntomas de los gases intestinales. Entre estas están el hinojo, el comino y la menta. Los carminativos tienen además un fuerte efecto en otras partes del sistema digestivo, y pueden reducir la fuerza de cierre del esfínter (válvula) inferior del esófago y con ello contribuir al reflujo de material ácido del estómago al esófago con la consecuente irritación de este.

Otros temas sobre el uso de los medicamentos sin prescripción aquí.
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