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Náuseas y vómitos y como tratarlos


Las náuseas y los vómitos son dos de los síntomas mas detestables por las personas, aunque estos síntomas se pueden presentar en circunstancias benignas, también están asociados a condiciones médicas mas severas e importantes. Los términos que utilizaremos en el artículo relativo a estas inconformidades son:
  1. Náuseas: son sensaciones de molestia asociadas con síntomas gástricos y usualmente preceden a los vómitos.
  2. Regurgitación: es el tránsito en sentido inverso del contenido estomacal a la faringe que se detiene cerca de ser expulsado por la boca.

  3. Arcadas: son los esfuerzos sin éxito, fuertes e involuntarios, para vomitar.
  4. Vomitar: es la expulsión al exterior del contenido estomacal, o de la parte alta del sistema gastrointestinal.

Las sustancias que ayudan para evitar los vómitos se denominan antieméticos y aquellos antieméticos que se venden sin prescripción se utilizan para controlar la cinetosis (náuseas y vómitos debidos al movimiento), las náuseas y vómitos durante el embarazo, y en enfermedades infecciosas leves.

La cinetosis rara vez sucede en los infantes (menos de 12 meses de edad) y es mas común en los niños entre 2 y 12 años de edad, los estudios han confirmado que es mas común en las hembras que en los varones aun de adultos.

Las náuseas durante el embarazo ocurren en 8 de cada 10 mujeres embarazadas, es mas común durante el primer trimestre y los síntomas se resuelven para la semana 20. Sin embargo algunas mujeres mantienen las náuseas después de ese período. Los vómitos se presentan en el 56% de las mujeres embarazadas. Una forma severa de vómitos se conoce como hiperémesis gravídica y sucede en el 1% de las mujeres. Es una condición de vómitos sin solución médica efectiva, que causa deshidratación, desequilibrios electrolíticos y pérdida de peso.

Los ataques agudos de vómitos y diarrea se observan con frecuencia en las gastroenteritis virales, esta infección aguda puede incidir en las personas de cualquier edad, sin embargo los niños pueden sufrir consecuencias severas.

El proceso de vomitar

El acto de vomitar es un reflejo complejo que involucra el sistema nervioso central y el tracto digestivo, todo el proceso se coordina en la parte alta de médula espinal en una zona conocida como "centro del vómito" y el acto en sí, es una consecuencia de la interacción de diferentes factores desencadenantes que activan una serie de neurotransmisores (entre los que está la histamina) que conducen las señales al sistema nervioso central, y luego la respuesta de este, al tracto digestivo para ejecutar los mecanismos del vómito.

El vómito comienza con una inspiración profunda, el cierre de la glotis, y la depresión del velo del paladar (la parte trasera del techo de la boca), luego ocurre una contracción forzada del diafragma y de la musculatura abdominal, que incrementa la presión dentro de las cavidades torácica y abdominal apretando el estómago y haciendo crecer la presión dentro del esófago. Los músculos del estómago y el esófago se relajan, y por tanto, la presión elevada de la cámara abdominal impulsa el contenido estomacal al esófago y a la boca. Se producen varios reflujos de contenido estomacal al esófago (arcadas) antes de que se produzca físicamente el vómito, y el acto final de expulsión es una combinación de la presión intra-abdominal con ondas peristálticas inversas del tracto digestivo superior. Normalmente la glotis cierra la tráquea e impide que el vómito entre a las vías respiratorias, sin embargo la entrada a las vías respiratorias puede suceder en ciertas personas.

Causas de vómito

Los vómitos se pueden producir por diferentes causas y las principales son:
  1. Vómitos generados por estímulos sicológicos en la corteza cerebral o en el sistema límbico (un grupo de estructuras cerebrales): como los que se producen ante un hecho visual u oloroso muy desagradable y también por estrés.
  2. Cinetosis: debido al movimiento, y cuyo estímulo se produce en el oído interno (laberinto).

  3. Disturbios en el sistema gastrointestinal: como la gastroenteritis vital, el exceso de ingestión de alimentos, comida tóxica
  4. Embarazo.

  5. Vómitos post-operatorios.
  6. Venenos en la sangre: como los de la quimioterapia.

  7. La bulimia: vómitos auto-inducidos por miedo a ganar peso u otras razones.
  8. Algunas enfermedades.

La mayoría de las ocurrencias de vómitos son benignas y auto-limitadas y requieren de una terapia mínima, pero otras no lo son y requieren evaluación médica y largas terapias.

Complicaciones de los vómitos

Las posible complicaciones de los vómitos pueden ser:
  1. Deshidratación.
  2. Aspiración a las vías respiratorias.

  3. Desnutrición.
  4. Desbalances en la relación ácido-base y/o de electrolitos en el cuerpo.

  5. Síndrome de Malloty-Wellis que causa desgarro de las mucosas del esófago por hacer grandes esfuerzos para vomitar y que conducen a vómitos con sangre.
La complicación mas común es la deshidratación o el desbalance de electrolitos. La deshidratación se manifiesta como boca seca, demasiada sed, poca o ninguna orina, mareos, vahídos, desmayos y baja presión sanguínea.

Tratamiento de las náuseas y vómitos

El auto tratamiento de los vómitos con antieméticos sin prescripción y preparados complementarios como la manzanilla, la menta o el jengibre, solo se debe llevar a cabo en adultos y niños mayores para el caso de vómitos ocasionales auto-limitados. En los niños pequeños y bebés, los vómitos, de medios a severos, son siempre una razón para visitar el médico y no intentar auto-tratarlos. Las soluciones de hidratación son muy buenas para corregir la falta de fluidos y el desbalances de electrolitos durante los vómitos prolongados.

Náuseas y vómitos en los adultos

Los adultos pueden padecer de vómitos, náuseas y diarrea que son benignas y auto-imitadas asociadas con infecciones virales gastrointestinales, las comidas tóxicas y los "atracones". Las mujeres o adolescentes con vómitos o náuseas que hayan perdido un ciclo menstrual pueden estar embarazadas y requieren evaluación médica. Vea la tabla 1 para otras cuestiones que no se pueden auto-tratar con antieméticos sin prescripción y se debe acudir a un centro de salud.

Náuseas y vómitos en los niños

En los recién nacidos los vómitos se pueden deber a anormalidades serias, las que pueden incluir obstrucción gastrointestinal, desórdenes neurológicos, y desórdenes de control neuromusculares. Los vómitos conducen rápidamente a desbalances ácido-básicos y a la deshidratación. Los recién nacidos y los niños pueden llegar a la deshidratación muy pronto, y si esta no se maneja adecuadamente se puede producir la muerte. Esto indica la necesidad de acudir a los centros de salud siempre que hay vómitos en este grupo de edades.

La regurgitación y la expulsión de pequeñas cantidades de alimento es común en los infantes, las causas a menudo son simples: haber comido demasiado, comer muy rápido, tragar aire, eructos inefectivos, acostar boca abajo al infante muy pronto después de haber comido o inmadurez del esfínter (válvula de cierre) del esófago.

La regurgitación no es a menudo motivo de preocupación y no requiere atención médica. Si está causada por intolerancia a la lactosa la alimentación se debe cambiar a productos a base de soja. El bloqueo del esfínter del estómago hacia los intestinos (estenosis pirolítica) es una condición que afecta a algunos infantes, se manifiesta como fuertes y voluminosas proyecciones de vómitos, y requiere atención médica.

Los vómitos agudos pueden ocurrir como consecuencia de un golpe en la cabeza, ingestión tóxica, o infecciones del sistema nervioso central, pero la causa mas común es la gastroenteritis viral.
El tratamiento de la gastroenteritis viral se dirige primariamente a prevenir o corregir la deshidratación y los desbalances de electrolitos, y las pérdidas de fluidos se deben recuperar en 24 horas. En casos leves se puede acudir a las sales de hidratación orales.

Los padres deben estar bien entrenados para detectar signos de deshidratación en los niños, especialmente en bebés y niños pequeños, en la tabla 2 se muestra un resumen de los signos típicos.
El uso de antieméticos en los niños es un asunto controversial debido a que la mayor parte de los estudios clínicos se han llevado a cabo con adultos, y además porque los vómitos motivados por dolencias auto-limitantes como en la gastroenteritis viral, pueden representar una respuesta defensiva para deshacerse de patógenos y por tanto no deben ser suprimidos. La tabla 3 muestra un resumen de razones para excluir a los niños del auto-tratamiento.

Tabla 3. Exclusiones de auto-tratamiento en niños

1. Signos de deshidratación (vea tabla 2).
2. Si el niño no podrá ser atendido por el que da los cuidados en la casa.
3. Si los vómitos están acompañados de:
  • Rigidez en el cuello.
  • Rechazo a ingerir fluidos.
  • No ha orinado en las últimas 8 a 12 horas.
  • Aparenta estar letárgico, inusualmente dormilón, indiferente o llora.
  • Vómitos en cada comida.
  • Al vomitar proyecta la comida repetidamente o ha continuado por mas de 8 horas.
  • Tiene diarrea, abdomen hinchado, fiebre o dolor de cabeza severo.
  • Vómitos después de un golpe en la cabeza o el abdomen.
  • Sospecha de envenenamiento.
  • Vómitos con dolor abdominal severo y recurrente.
  • Alto riesgo por alguna condición médica del niño.


Tabla 1. Exclusiones del auto tratamiento en adultos.

No se debe utilizar al auto-tratamiento en los adultos cuando:
  1. Haya signos de deshidratación en personas con diabetes mellitus.
  2. Sospecha de ingestión de comida tóxica severa y/o que no se resuelve en 12 horas.
  3. Dolor abdominal fuerte en la parte baja abdominal media o derecha. Puede ser apendicitis u otra condición seria.
  4. Vómitos y/o diarreas acompañadas con fiebre pueden indicar una enfermedad infecciosa.
  5. Dolor severo en el cuadrante derecho superior del abdomen, especialmente después de haber consumido comidas ricas en grasa, pueden indicar pancreatitis (inflamación del páncreas) o colecistitis (inflamación de la pared de la vesícula biliar).
  6. Sangre en el vómito.
  7. Piel amarilla o decoloración de los ojos y orina oscura pueden indicar hepatitis.
  8. Cuello rígido con o sin dolor de cabeza y sensibilidad a la luz normal pueden indicar meningitis.
  9. Golpes o heridas en la cabeza con vómitos y náuseas, visión borrosa, o insensibilidad y cosquilleo.
  10. Personas con glaucoma, bronquitis crónica, enfisema o asma pueden tener reacciones adversas a los antieméticos sin prescripción.
  11. Síntomas moderados o severos durante el embarazo o la lactancia.
  12. Vómitos y náuseas inducidas por quimioterapia, radio terapia o por el uso de medicamentos.

Tabla 2. Signos de deshidratación en niños.

  • Boca o lengua secas.
  • Ojos secos y/o hundidos.
  • Molleras hundidas.
  • Disminución de la cantidad de orina (pañales secos por varias horas).
  • Orina oscura.
  • Pulso rápido.
  • Sed (toma líquidos ansiosamente)
  • Ausencia de lágrimas cuando llora.
  • Piel poco tersa: lo que se manifiesta como aumento de los pliegues auxiliares; piel "pastosa", cuando se pellizca la piel, se demora en volver a la normalidad.
  • Demasiada indiferencia o languidez, somnolencia, cansancio o falta de atención. El cuerpo está "flojo", cuando está sentado sufre de vahídos al levantarse (en niños mayores). Si presenta dificultades para caminar puede indicar una deshidratación severa.
  • Pérdida de peso: disminución notable de la "barriguita", ropas o pañales flojos. El uso de una balanza precisa puede dar una indicación acertada de la pérdida de peso. Si la perdida de peso está entre 3 y 5 % la deshidratación es leve, para el 6 a 9% es moderada y 10% o más ya sufre de deshidratación severa.


Náuseas y vómitos durante el embarazo

Las náuseas, acompañadas o no por vómitos, son uno de los signos mas tempranos del embarazo, de modo que las mujeres que tengan náuseas y vómitos a cualquier hora del día sin ningún otro síntoma diferente que la pérdida de alguno de los ciclos menstruales y quizás ganancia de peso, debe hacerse una prueba de embarazo.

Aunque esta situación de náuseas y vómitos puede afectar el bienestar y sus actividades del día a día en su vida personal u ocupacional, debido a los posibles riesgos de efectos teratogénicos (malformaciones congénitas) no es aconsejable utilizar fármaco alguno de control a no ser absolutamente necesario. La tabla 4 muestra algunas medidas no farmacológicas que se pueden utilizar para reducir las náuseas y vómitos.

Náuseas y vómitos relativos al movimiento.

La cinetosis se produce cuando hay falta de coincidencia entre los estímulos visuales y vestibulares (el sistema vestibular esta en el oído interno, y es el encargado del balance y la orientación espacial). Los síntomas incluyen: palidez, bostezos, desasosiego, mareos o náuseas seguidas por vómitos. Aunque cualquiera puede padecer cinetosis, algunos individuos son mas susceptibles que otros y esta aparenta cambiar con la edad. Los niños ente 2 y 12 años son mas vulnerables a la cinetosis que los infantes. Sentar el niño en posición segura que le permita mirar por los vidrios de las ventanas en un automóvil puede minimizar o prevenir la dolencia. Los antihistamínicos son los agentes usados para prevenir o controlar la cinetosis. La tabla 4 muestra algunas medidas no farmacológicas útiles contra la cinetosis.

Náuseas y vómitos relativos a las comidas tóxicas

Las comidas con toxinas usualmente incluyen vómitos junto a diarrea, calambre abdominales y posiblemente fiebre. El tratamiento se dirige al reemplazo de fluidos y electrolitos y el uso de antidiarreicos cuando es apropiado. Es recomendable consumir líquidos claros con carbohidratos por las primeras 24 horas y se debe volver a la dieta normal en cuanto se tolere. Es común que los síntomas se resuelvan en 24 a 36 horas, si se mantienen por mas tiempo de debe ir al médico. Si las diarreas son por infección no es recomendable auto-tratarse con antidiarreicos y estos deben ser indicados por el médico.

Otras causas de náuseas y vómitos.

El resto de las causas que inducen náuseas y vómitos, y que pueden ser varias, no son auto-tratables y deben atenderse por un especialista de la salud.

Terapias no farmacológicas alternativas

Con independencia de la constante controversia sobre la efectividad real de la acupuntura y la acupresión, parece ser que ambas técnicas milenarias orientales pueden ayudar en el alivio o prevención de las náuseas y los vómitos. El dispositivo mas común y práctico que utiliza la acupresión son la muñequeras acupresoras, una suerte de brazaletes que se colocan cerca da las muñecas (unos tres dedos alejados en el antebrazo) y que presionan sobre uno de los puntos de acupuntura conocido como Neiguan o pericardium 6. Existen otros dispositivos basados en la misma técnica que usan baterías para producir estimulaciones acústicas al mismo punto. Estos dispositivos sin contraindicaciones, pueden sugerir un medio alternativo de terapia que usted puede probar en caso de náuseas y vómitos que no estén relacionados con dolencias subyacentes, como podían ser la cinetosis, las náuseas y vómitos por embarazo o las post-operatorias.
Tabla 4. Medidas no farmacológicas para prevenir las náuseas y los vómitos durante el embarazo.

  • Asegúrese de que entra aire fresco a la habitación cuando duerme y tenga a mano galletas secas en la cama para comer en las mañanas.
  • Antes de levantarse coma algunas galletas y relájese en la cama por unos 10- 15 minutos.
  • Levántese despacio y no haga movimientos abruptos.
  • Antes de desayunar, mordisquee algunas tostadas o galletas.
  • Asegúrese de que haya plena ventilación donde prepara o consume los alimentos.
  • Coma 4 o 5 comidas pequeñas en el día en lugar de 3 comidas grandes. No sobre-caliente las comidas.
  • No tome líquidos y ingiera sopas a la hora de las comidas. En su lugar beba pequeños sorbos de líquido entre las comidas.
  • Cuando sienta náuseas pruebe con pequeños sorbos de bebidas carbonatadas o jugos de frutas.
  • Evite las comidas grasientas, ácidas o muy condimentadas.
  • Si es necesario ingiera las comidas frías en lugar de tibias o calientes (esto ayuda a reducir las náuseas).

Tabla 4. Medidas no farmacológicas para reducir la cinetosis.

  • Evite leer durante el viaje.
  • Mantenga la linea de visión cerca de la dirección recta al frente.
  • Evite los excesos de comida o alcohol durante un viaje largo.
  • Colóquese cerca de las zonas menos móviles del medio de transporte (cerca de las alas de los aviones, en la aparte delantera de los automóviles o cerca del centro de las embarcaciones).
  • Evite los olores fuerte, especialmente del tabaco y las comidas.

Terapia farmacológica.

La selección del medicamento sin prescripción depende de la posible causa. Las innumerables causas de náuseas y vómitos implican numerosos fármacos utilizados en el tratamiento de los síntomas.

Antihistamínicos

Como la histamina está involucrada como neurotransmisor en los procesos que desencadenan las náuseas y los vómitos, los antihistamínicos están a la vanguardia de los medicamentos antieméticos. Los mas utilizados son la meclizina, la ciclizina, el dimenhidrinato, la difenhidramina y la doxilamina. La doxilamina no ha sido aprobada en todas partes para usarse como antiemético.

Los antihistamínicos se consideran seguros y efectivos para prevenir las náuseas, los vómitos y los mareos asociados a la cinetosis. No obstante hay límites de uso de acuerdo a la edad, el dimenhidrinato y la difenhidramina no se deben suministrar a niños de menos de 2 años de edad, la ciclizina a menores de 6 y la meclizina a menores de 12 años de edad.

Debido a que es mas fácil prevenir que tratar los síntomas relacionados con la cinetosis, estos agentes se deben tomar antes de abordar el medio de transporte que produce el desarreglo. Los antihistamínicos se deben ingerir ente 30 y 60 minutos antes de la partida y su uso se debe continuar durante el viaje. A continuación en la tabla 5 se brindan las indicaciones guías para su uso.

Tabla 5. Guía para el uso de los antieméticos antihistamínicos*
Dosis (dosificación diaria máxima)
Agente
Adultos
Niños 6-<12 años
Niños 2-<6 años
Meclizina
25-50 mg una hora antes del viaje (50 mg)
No recomendada
No recomendada
Ciclizina
50 mg 30 minutos antes del viaje, entonces
60 mg cada 4-6 horas (200 mg)
25 mg cada 6-8 horas (75 mg)
No recomendada
Difenhidramina
25-30 mg cada 4-6 horas (300 mg)
12.5 mg cada 4-6 horas (150 mg)
6.25 mg cada 4-6 horas (37.5 mg)
Dimenhidrinato 50-100 mg cada 4-6 horas (400 mg)
225-50 mg cada 6-8 horas (150 mg)
12.5-15 mg cada 6-8 horas (75 mg)
* Tome la primera dosis de antihistamínicos al menos 30-60 minutos antes el viaje y continúe según se indica.

Efectos adversos


La somnolencia es el efecto lateral mas común y puede ocurrir aun en dosis terapéuticas. Se debe tener presente que los antihistamínicos no se pueden combinar con el alcohol, usar cuando se manejan automóviles, operar maquinaria peligrosa o involucrase en actividades que requieran un alto grado de destreza o alerta mental. Pueden ocurrir además otros efectos como visión borrosa, boca seca, retención de la orina y estreñimiento. Paradógicamente se pueden producir efectos estimulantes tales como el insomnio, el nerviosismo y la irritabilidad. Las personas de edad avanzadas son mas proclives a sufrir efectos secundarios y las madres lactantes pueden sufrir la disminución en la producción de leche. Las sobredosis son muy peligrosas y pueden producir trastornos neuro-psiquiátricos como alucinaciones y psicosis. Se ha reportado que las altas dosis de doxilamina producen rabdomiolisis (un trastorno que induce el fallo renal).

Contraindicaciones

Los antihistamínicos no deben ser usados a menos que lo indique un especialista de la salud en personas con problemas respiratorios, glaucoma, o con dificultades para orinar debido al agrandamiento de la próstata. Las mujeres que amamantan deben evitarlos por su efecto en la producción de leche.

Agentes usados para  tratar las nauseas debidas a la comida y las bebidas.

Las nauseas y los vómitos se pueden asociar a la ingestión de comidas desagradables o en exceso. Los antiácidos, los antagonistas de los receptores de histamina y los inhibidores de la bomba de protones, disponibles sin prescripción, se pueden utilizar para tratar las nauseas debidas a los abusos en las comidas. Vea el artículo sobre dispepsia para los detalles de uso de estos fármacos.
Soluciones de carbohidratos fosforados.
Las soluciones de carbohidratos fosforados son mezclas de levulosa (un tipo de fructuosa, un azúcar), dextrosa (un tipo de glucosa, un azúcar) y ácido fosfórico. Estas soluciones se piensa que favorecen el alivio de las náuseas asociadas con la ingestión de comidas y bebidas sin discreción. Debido al alto contenido de azúcares las soluciones no deben usarse por los diabéticos o aquellas personas que tengan intolerancia a la fructuosa (el azúcar de las frutas).

Terapias complementarias

Algunos productos botánicos complementarios se han usado para aliviar los vómitos y las náuseas, los mas comunes son el jengibre, la manzanilla y la menta.

Jengibre

El jengibre (Zingiber officinale) se ha usado para el alivio de los síntomas de la cinetosis, en el embarazo y después de cirugías. Diferentes estudios llevados a cabo han demostrado que el jengibre ha tenido cierta eficacia en una variedad de situaciones que incluyen: las molestias durante el embarazo, los mareos relacionados con el mar y los vómitos y náuseas post-operatorios; pero los estudios evaluaron la eficacia y no la seguridad. Las dosis usuales de jengibre utilizadas para tratar las náuseas y vómitos durante el embarazo son de 250 mg del polvo de la raíz antes de las comidas y al acostarse y también en forma de sirope en dosis de 250 mg cuatro veces al día.

Aunque el jengibre se puede considerar seguro, las dosis altas pueden conducir al sangramiento por sus efectos en la coagulación sanguínea. Combinado con otros fármacos que tienen efectos anticoagulantes como la Aspirina o la warfarina puede resultar también en sangramientos. En algunos países está vetado su uso durante el embarazo.

Manzanilla

La manzanilla (Matricaria chamomilla) ha sido un remedio utilizado tradicionalmente para los problemas gastrointestinales y tiene un leve efecto sedante. Las dosis usuales han sido de entre 2 y 8 gramos de cabezas florales secas tres veces al día o una taza de te 3 o 4 veces diarias. Ciertas personas pueden ser alérgicas a la manzanilla y las dosis elevadas pueden producir vómitos.

Menta

El aceite de menta (Mentha piperitae) es otro producto botánico usado como remedio para el alivio de diferentes problemas gastrointestinales así como para las náuseas y vómitos. Las dósis utilizadas para desórdenes digestivos es de 0.2 a 0.4 ml diluidos en líquidos tres veces al día.

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