Fabricación de piezas por moldeo.
Para fabricar una pieza puede utilizarse el método de verter el
material constitutivo de la futura pieza en forma líquida dentro
de un molde hueco, cuya oquedad corresponda a la forma de la pieza y
esperar a que solidifique. Este método se conoce como moldeo.
De esta forma el moldeo puede clasificarse en:
- Moldeo en frío:
Corresponde a aquellas en las cuales se vierten en el molde mezclas
líquidas o semi-líquidas de sustancias que luego
endurecen como un sólido rígido. Ejemplos: Resinas
plásticas y Epoxi, Concretos
y morteros, Yeso etc.
- Moldeo en caliente:
Corresponde a aquellas en las cuales se vierten en el molde materiales
licuados por fundición. Ejemplos:
Metales, Ceras, Caramelos etc.
En general durante el proceso de fabricación de la pieza se
siguen
los pasos siguientes:
- Diseño de la pieza.
- Fabricación del molde con la forma y materiales
adecuados.
- Vertido del material líquido y posterior
endurecimiento.
- Extracción de la pieza del molde.
- Limpieza.
- Terminación.
Diseño de la pieza.
La forma y dimensiones de la pieza a fabricar dependerá, como es
evidente, de muchos factores de acuerdo a su futura aplicación
lo que no corresponden con el interés de esta página.
Este diseño, lo mas común es que salga de un especialista
en forma de uno o mas planos de dibujo con suficiente detalle como para
poder ser fabricada la oquedad en el molde.
Fabricación del molde.
Factores a tener en cuenta
Para fabricar el molde es necesario tener en cuenta gran diversidad
de factores involucrados algunos de los cuales son:
- Temperatura del material líquido a la hora del
vertido.
- Índices de contracción o dilatación
del material cuando solidifica.
- Complejidad de la pieza a elaborar.
- Fluidez del material líquido.
- Cantidad de piezas a fabricar.
- Exactitud dimensional y de acabado superficial requerida
para pieza fundida.
- Tipo de tratamiento de terminación posterior a la
fundición.
- Tamaño.
- Otros.
Veamos algunos detalles sobre los puntos anteriores.
Temperatura del material líquido.
Resulta evidente que el molde debe soportar sin deterioro la carga
líquida hasta que esta solidifique.
Si se trata de fundición en frío o de sustancias de bajo
punto de fusión como la parafina, podrán
utilizarse materiales comunes para la fabricación del molde,
tales
como plásticos, yeso etc., pero si el líquido a verter
corresponde a metales fundidos, estos materiales comunes no
podrán utilizarse y en su lugar se recurre a moldes
metálicos para metales de bajo punto de fusión, o moldes
de arena de sílice compactada para aquellos de alto punto de
fusión.
Índices de contracción o dilatación.
Todos los materiales cambian sus dimensiones cuando se enfrían o
solidifican, la gran mayoría se contraen como los metales y sus aleaciones,
ceras, etc., pero algunos se expanden como el yeso.
De este cambio se deduce que las dimensiones de la oquedad del molde
debe tener muy en cuenta esta contracción o dilatación
para que cuando solidifique, la pieza tenga las dimensiones adecuadas.
Complejidad.
Para el moldeo de piezas de forma compleja, en ocasiones será
necesario utilizar un molde de múltiples partes acopladas,
diversos canales de llenado simultáneo, fabricación de
canales de comunicación internos que tendrán que ser
cortados y desechados después de desmoldeada la pieza, canales
de
salida múltiples para el aire del interior del molde y otros.
En piezas de forma simple estos elementos pueden no ser necesarios.
Fluidez del material.
No todos los materiales utilizados en el moldeo de piezas fluyen con la
misma facilidad, algunos "corren" bien por los canales del molde y lo
llenan completamente, otros no, así que el molde tendrá
que ser fabricado teniendo en cuenta este factor.
Cantidad de piezas.
Las características del molde dependen en mucho de la cantidad
de piezas a fabricar, de este modo si son muy pocas piezas, el molde
podrá ser fabricado manualmente de materiales de poca
duración o desechables, mientras que si el lote de piezas a
fabricar es grande lo mejor es utilizar moldes de múltiples
usos, por ejemplo metálicos (de ser posible).
Exactitud dimensional y de acabado superficial.
Cuando se requieren piezas muy exactas en dimensiones y/o de buen
acabado superficial, estas características tendrán que
tenerse en cuenta al fabricar el molde, en algunos casos será
preciso un mecanizado muy exacto de las dimensiones y superficie de la
oquedad interna (moldes metálicos o plásticos) o el
recubrimiento interior con materiales que "alisan" la superficie
(moldes de arena y yeso).
Tipo de tratamiento de terminación posterior.
Ciertos materiales como el hierro fundido, se
endurecen mucho si se
enfrían rápidamente, por lo que la mecanización
posterior será un tanto menos que imposible, en estos casos los
moldes deben construirse de manera que sean "un abrigo" al material
fundido para que se enfríe lentamente o habrá que
recurrir al enfriamiento en horno.
En otros casos es todo lo contrario, la pieza debe salir del molde
sumamente dura, como en las ruedas de triturado de los molinos, en
estos casos el molde se fabrica para que se enfríe
rápidamente.
Tamaño
Para piezas menudas, los moldes pueden ser
pequeños y manejables, hasta se puede elaborar un molde de
múltiples piezas en un solo cuerpo, pero en el caso de piezas de
grandes dimensiones, habrá que recurrir incluso a la
fabricación del molde en el terreno como una oquedad
subterránea.
Como se logra la oquedad
Para lograr la oquedad interna del molde se pueden utilizar diversos
métodos en concordancia con los factores involucrados
mencionados arriba. Estos moldes pueden estar constituidos por una sola
pieza o varias acopladas.
En todos los casos los moldes deben permitir la extracción de la
pieza endurecida sin grandes esfuerzos y sin afectar el molde
apreciablemente si se pretende su uso en múltiples ocasiones.
Veamos algunos de los métodos utilizados:
Oquedad mecanizada.
Cuando se producen moldes para la fabricación de piezas de
grandes partidas, se recurre, siempre que las temperaturas de trabajo
lo
permitan, a los moldes metálicos, que pueden ser reutilizables
muchas veces. En dependencia de la complejidad de la pieza pueden ser
de dos o mas
partes acopladas.
La parte interior del molde que corresponderá a la forma y
dimensiones de la pieza a fabricar se hace mediante el uso de
métodos de mecanizado, ya sea por arranque de virutas en
máquinas herramientas o por conformación.
Utilicemos las figuras que siguen para describir de manera elemental
como sería un típico proceso de fabricación del
molde por maquinado.
Observe la figura 1, en
ella se representan dos bloques metálicos, por ejemplo de acero.
Estos bloques serán utilizados para construir nuestro molde.
Las superficies enfrentadas de los bloques han sido cuidadosamente
rectificadas y maquinadas hasta un buen acabado superficial.
En la figura 2, ambos bloques se han juntado para formar uno solo, como
las superficies son planas y de buen acabado, el conjunto se constituye
como un solo cuerpo divisible por el centro.
En la unión de los dos bloques comenzaremos a construir la
oquedad de tamaño y forma adecuados que servirá para
llenar con el material líquido que formará la futura
pieza.
Esta división del molde en dos partes separables resulta
necesaria para poder extraer la pieza endurecida del interior.
Ahora enfoquemos en las figuras 3 y 4, note que se taladran unos
agujeros cerca de los bordes de los bloques y por fuera de la futura
oquedad a construir, estos agujeros servirán para introducir
unas espigas de guía que garantizan la exacta coincidencia de
ambas partes, sin movimiento relativo, de forma que cada vez que el
molde se arme, siempre coincidan de manera precisa ambas partes.
Las espigas se montan de forma que estén firmemente apretadas en
uno de los bloques pero se deslicen fácilmente y sin holgura en
el otro para facilitar la apertura del molde.
Una vez armado el conjunto sin movimiento lateral relativo, ambos
bloque se aprietan firmemente con algún método
mecánico (no representado), por ejemplo unas mordazas y se
comienza el maquinado, en este caso representado por la broca superior
de la figura 5.
Si la pieza a construir es del tipo de cuerpo de revolución,
esto es, cilíndrica, cónica o la combinación de
ambos, el maquinado puede hacerse con facilidad con el conjunto armado
utilizando un torno o taladradora. El agujero
inicial hecho con broca
podrá servir en el futuro como bebedero de llenado.
Si la forma del molde interior es de otro tipo, será necesario
maquinar cada parte del molde por separado tallando la mitad de la
pieza en cada lado y garantizando la perfecta geometría y
coincidencia de cada una, para cuando se cierre el molde de nuevo antes
del vertido del material líquido.
En este caso se ha supuesto un cuerpo simple de revolución con
dos cilindros de diferente sección, uno de los cuales es
a su vez el bebedero, como se aprecia en la figura 6. En esta figura
solo se ha representado la mitad de la oquedad en un solo bloque, pero
salta a la vista que esta debe existir por igual en los dos.
Finalmente de ser necesario, se procede a dar un buen acabado a ambas
superficies interiores del molde con este abierto.
Hay que aclarar aquí que si el molde se utilizará para
fundir materiales de bajo punto de fusión (velas), o para la
fundición en frío de resinas, el material de los bloques
puede ser plástico, lo que por supuesto facilita el
maquinado.
Figura 7
La figura 7 muestra un molde
metálico real para la fabricación de suelas de zapatos.
|

Figura 1

Figura 2

Figura 3

Figura 4

Figura 5

Figura 6
|
Oquedad creada con plantilla.
En una buena parte de los casos la oquedad interior del molde se
produce como consecuencia de la extracción de su interior de una
plantilla. Esta plantilla es un modelo de la pieza que quiere fundirse
y que ha sido elaborada especialmente para ese propósito.
El proceso para la fabricación del molde por este método,
de forma esquemática, simplificada y para piezas no huecas es
como sigue:
Para la confección
del molde es común que se parta de dos cajas sin fondo ni tapa
como las que se muestran en la figura 8.
Varias espigas empotradas fijas en una de las cajas, y deslizantes
en los agujeros respectivos en la otra (no representadas), garantizan
el montaje seguro y
preciso de ambas.
Las cajas pueden ser plásticas, de madera o de metal ya que solo
servirían para conformar el molde y no tendrán contacto
con el
material líquido.
Para fabricar el molde se siguen los pasos siguientes:
- Primer paso:
Se muestra en la figura 9, lo que se hace es colocar una de las cajas
sobre el piso y llenarla completamente con el material con que se
confeccionará el cuerpo del molde aplanando la superficie con
una
regla recta. Este material puede ser arena de sílice especial
humedecida y compactada mientras se vierte, bien sola o bien
mezclada con algún aglutinante, cuando se trata de moldes para
la fundición de metales de alto punto de fusión, o mezcla
de yeso y agua para la
fundición de materiales de bajo punto de fusión o la
fundición en frío.
- Segundo paso:
Se coloca la plantilla con la forma de la pieza objetivo del molde
(figura 10) parcialmente enterrada; generalmente hasta la mitad, en la
arena de la caja de abajo y se rectifica con cuidado la superficie para
eliminar el abultamiento generado por la plantilla al desplazar el
material, sin retirarla. De esta forma cuando se termine el moldeado,
la mitad de la oquedad para formar la pieza corresponderá a la
caja inferior. La plantilla debe cumplir ciertos requisitos que
podrá conocer mas adelante.
- Tercer paso:
Se recubre la superficie del material de la caja inferior con una
sustancia que evite la adherencia con el material de la caja superior
(figura 11), este material generalmente en polvo, puede ser
óxido de cinc,
talco,
etc.
- Cuarto paso:
Se coloca la caja superior sobre la inferior conteniendo la plantilla
(figura 12), y se rellena con el material de formación del molde
tal y como se hizo anteriormente con la parte de abajo. Al mismo tiempo
se coloca en esta caja, en un lugar adecuado para que tenga contacto
con la plantilla una pieza tubular terminada en forma de embudo (no
representado) que servirá como bebedero del molde. En ocasiones
el bebedero está incorporado como parte de la propia plantilla.
- Quinto paso:
Por
último
se
separan
las cajas y se retiran la plantilla y el
bebedero (figura 13), de esta forma cuando se vuelvan a unir las cajas,
queda
dentro del molde el espacio adecuado para fundir la pieza así
como el conducto para el llenado.
Para el caso de las piezas huecas se hace necesario el uso de los
llamados "machos", algunos detalles sobre este tipo de moldeo se
darán mas adelante. Vea el punto Moldeo
de piezas huecas.
|

Figura 8

Figura 9

Figura 10

Figura 11

Figura 12

Figura 13
|
La plantilla
Hay dos tipos básicos de plantillas:
- Plantillas
extraíbles: Son aquellas que al extraerla del molde
mantiene
su integridad por lo que pueden ser reutilizables. El caso mostrado en
el ejemplo simplificado de elaboración del molde de arriba usa
una de estas plantillas.
- Plantillas desechables.
Estas plantillas, confeccionadas de un material de bajo punto de
fusión como la parafina, se extraen del molde por calentamiento,
es decir, el molde se calienta y la parafina se funde y sale al
exterior con lo que queda el espacio correspondiente a su forma
formando la oquedad. Evidentemente la plantilla solo puede utilizarse
una vez. Cuando de usa una plantilla desechable, el molde puede
ser de una sola caja y el bebedero está elaborado en la propia
plantilla y sale al exterior a través de un orificio en el
cuerpo de la caja. Este orificio sirve a su vez para la salida del
material fundido de la plantilla
Materiales de las plantillas.
En principio, la plantilla puede construirse de cualquier material que
tenga suficiente resistencia para soportar la manipulación a la
hora de formar el molde, de tal suerte que se utilizan plantillas
metálicas, de madera, plásticas y hasta de parafina para
las plantillas desechables.
La resistencia mecánica de la plantilla dependerá de la
vida útil esperada para ella de acuerdo a la frecuencia de uso,
así, si esta se utilizará muy frecuentemente y por largo
tiempo, lo mejor (de ser posible), es usar una plantilla
metálica
pero en caso contrario puede usarse, por ejemplo, una de yeso.
Es muy común que se usen para la fabricación de las
plantillas, las maderas mas estables en el tiempo en cuanto a forma y
dimensiones y que al mismo tiempo sean fáciles de trabajar,
adquieran buen pulimento, y sean moderadamente duras. Estas maderas
deben estar desprovistas de nudos, ser del corazón del
árbol y no tener las fibras entrecruzadas.
Características de la plantilla.
La confección de una plantilla no es cosa de improvisadores, en
ello hay que tener en cuenta diversos factores que hacen la diferencia
entre una plantilla de mala calidad y una buena. Veamos:
Lo primero que debe tenerse en cuenta es que la plantilla debe poder
extraerse del molde si romperlo, por ello:
- Todas las superficies deben tener buen acabado para evitar
que se arrastre el material del molde, por ejemplo la arena, al sacarlo.
- La forma de la plantilla debe ser tal que la parte mas
ancha de su sección corresponda a la zona de división de
las cajas de moldeo, de esta forma puede ser extraída sin mucha
dificultad. Si este precepto no se cumple, y la dimensión mayor
está soterrada en la arena, necesariamente se romperá el
molde al extraer la plantilla. Cuando las piezas son muy complejas hay
que acudir a plantillas de múltiples piezas, algunas de
las cuales (llamadas corazones), solo sirven como cuñas de
separación entre las partes y deben ser sacadas primero para que
la plantilla disminuya sus dimensiones y pueda ser extraída.
- Las plantillas deben estar cortadas simétricamente
para que cada una de las mitades se quede en el material de la
respectiva caja cuando estas se separen para extraer la plantilla.
Tenga en cuenta que ambas cajas están aseguradas con espigas
guía, de manera que el movimiento relativo entre ellas es solo
de separación y debido a la adherencia natural de la plantilla
con el material del molde es mejor que la plantilla se separe en dos
antes de que arrastre material afectando el molde.
- Si la pieza a fabricar es una pieza hueca y por ello se
colocarán machos en el
molde, la plantilla debe propiciar las zonas donde se hará la
posterior colocación de los soportes del
macho.
Otro grupo de factores que deben tenerse en cuenta están
relacionados con las dimensiones y tolerancias de las plantillas:
- Tolerancia para la
contracción. Se debe tener en consideración que
las sustancias al enfriarse o fraguar cambian sus dimensiones,
así que dependiendo del tipo de material que se esté
utilizando, las medidas de las plantillas deberán ser
consecuentemente mas grandes o pequeñas que las medidas finales
que se esperan obtener en la pieza terminada.
- Tolerancia para la
extracción. Cuando se tiene una plantilla que se va a
extraer es necesario moverla ligeramente para "despegarla" del material
del molde, al fabricarla se debe considerar en sus dimensiones la
holgura por extracción.
- Tolerancia por acabado.
Cuando una pieza es fabricada en ocasiones resulta necesario realizar
algún
trabajo de acabado o terminado de las superficies generadas, esto se
logra puliendo o quitando algún material de las piezas
producidas por lo que se debe considerar en la plantilla esta rebaja de
material.
- Tolerancia de
distorsión. Cuando una pieza es de espesor irregular, su
enfriamiento también es irregular, y con ello su
contracción. Esta contracción irregular genera la
distorsión de la
pieza, estos efectos deberán ser tomados en consideración
en el diseño de las plantillas.
En la figura 14 puede
verse una plantilla de madera en plena construcción, para la
fundición de una bomba e agua.
Moldeo de piezas
huecas.
Hasta ahora hemos descrito de forma elemental como se construyen los
moldes para piezas rellenas; cuando se quieren fabricar piezas huecas
se recurre al empleo de los llamados machos.
Los machos son partes con la forma de la oquedad de
la pieza a construir, que se colocan convenientemente dentro del molde
pata evitar que el material líquido vertido ocupe ese espacio,
de esta forma, cuando se desmoldee la pieza y se extraiga el macho,
habremos logrado el espacio vacío necesario dentro de ella.
|

Figura 14
|
Hay que tener en cuenta a la hora de fabricar los machos lo siguiente:
- Debe tener la forma de la oquedad deseada en la pieza a
fundir con sus debidas tolerancias.
- Debe poder extraerse de la pieza fundida sin grandes
dificultades.
- Debe tener incorporado los salientes apropiados para
poderse colocar y fijar en el molde y así ocupe la
posición adecuada.
- Debe soportar sin rotura o deformación, el empuje
del material líquido cuando corre por el interior del molde.
- No puede adherirse al material vertido.
- No puede fundirse o quemarse en contacto con los
líquidos calientes a moldear.
Los machos pueden fabricarse de diferentes materiales, pero como
estarán en el interior de la pieza, la posible
contracción de esta al enfriarse, tiende a apretar muy
fuertemente el macho en su interior.
De lo anterior se desprende, que si el macho se construye de un
material
sólido, por ejemplo de acero, necesariamente tendrá que
ser de mas de una pieza. En estos casos los machos se construyen
divididos al centro y con un corazón central en forma de
cuña para facilitar su extracción. A la hora de
retirar el macho, primero se saca el corazón, esto libera el
resto de las piezas, las que podrán juntarse y extraerse con
facilidad.
Es muy usual que los machos se construyan de arena de fundición
compactada y mezclada con algún aglutinante ligero para darle
mas resistencia, y también que con el mismo fin, se coloque en
su
interior de manera centrada algún alma metálica como
varillas o alambres.
En muchos casos los machos de arena ya conformados se hornean para que
seque y
el aglutinante adquiera mas consistencia. Como aglutinante se usan
muchas sustancias, pero esta puede ser tan simple como disoluciones de
melaza de caña de azúcar.
Los machos de materiales sólidos se construyen también
por maquinado, por lo que valen los mismos argumentos explicados para
la fabricación de las plantillas.
Elaboración de machos de arena.
Los machos de arena se fabrican en moldes divididos por el centro a los
que se les ha tallado en cada lado la mitad de la forma del macho con
sus correspondiente salientes de fijación, estos moldes se
conocen como cajas para machos.
El
procedimiento
para
la
construcción de las cajas para machos
es muy similar al
explicado en la fabricación de moldes con la oquedad mecanizada.
Es muy común que las cajas para machos se construyan de madera
por la facilidad de mecanizado.
Los pasos para la terminación del macho pueden ser:
- Se hace la mezcla humedecida de la arena de
fundición y se le agrega el aglutinante.
- Se espolvorea la superficie interior de la caja para el
macho con algún componente que impida la adherencia de la arena
con la caja.
- Se va rellenado y compactando la arena en ambos lados de la
caja abierta hasta que estén completamente llenas.
- Se coloca, de ser preciso, el alma metálica en una
de las cajas en el centro del semi-macho.
- Se humedece la superficie de del, o los semi-machos para
facilitar la unión de la arena de ambas, y se coloca una sobre
la otra de forma que las superficies de arena de los semi-machos se
aprieten y
adhieran.
- Se coloca en el horno o se deja secar para que los
semi-machos se unan y adquiera consistencia la unión.
- Una vez seco se abre la caja y se retira el macho para ser
utilizado.
En la figuras 15 a la 17
se muestran esquemas que sirven para comprender como se hacen las
plantillas y machos para fundir una pieza hueca.
Observe la figura 15, ahí se representa la plantilla, esta pieza
al ser moldeada en cajas tal y como se describió arriba,
dejaría una oquedad en forma de cruz dentro de la caja que
podría ser ocupado por el material líquido vertido.
Fíjese que en cada extremo tiene tallado un cilindro de
menor diámetro, este espacio también quedará
vacío en el molde pero en este caso, servirá para colocar
y asegurar mas tarde el macho de la figura 16 dentro del mismo molde.
Note que la parte mas gruesa del macho es de menor diámetro que
la misma parte de la plantilla.
En la figura 17, se observa como quedaría el espacio dentro de
la caja con el macho apoyado en los canales dejados por la plantilla.
Solo una zona estrecha quedará vacía y será luego
ocupada por el líquido vertido, resultando en una pieza en cruz
de forma tubular.
Como el macho es de arena, podrá sacarse fácilmente del
interior rompiéndolo con algún objeto punzante.
|

Figura 15

Figura 16

Figura 17
|
Vertido del material líquido
Las cuestiones a tener en cuenta a la hora del llenado del molde
dependerá de la naturaleza y la temperatura del líquido
vertido, para la mejor comprensión dividiremos estos materiales
en dos grupos:
- Vertido de materiales fríos que solidifican por
polimerización, fraguado o secado.
- Vertido de materiales fundidos y calientes.
Materiales fríos.
Para estos materiales no hay muchos requerimientos a la hora de llenar
el molde, pero se pueden enumerar los siguientes:
- El material a verter y el del molde no deben ser
adherentes, pues la extracción posterior sería algo menos
que imposible. Esta posibilidad existe con frecuencia cuando se funden
piezas de resinas de poliéster, epoxi u otras. Se puede resolver
cubriendo el molde con un material apropiado como grasas,
láminas plásticas etc.
- El tiempo de endurecimiento del material vertido debe ser
lo
suficientemente largo como para que el líquido pueda llenar por
completo el molde antes de solidificar.
- La fluidez del líquido vertido debe ser suficiente
como para que pueda moverse en los conductos internos del molde y
llegar a todas sus partes, especialmente en piezas complejas o de
secciones muy estrechas. Puede ser necesario en ciertos casos, la
utilización de disolventes en las resinas plásticas, y la
adición de agua o el vibrado del molde para los yesos y morteros.
Materiales calientes.
Además de los requerimientos listados para los materiales
fríos, en el caso del vertido de líquidos calientes y en
especial en los metales fundidos se pueden citar los siguientes:
- El molde debe estar suficientemente seco, la presencia de
agua en el interior o en la arena, y su posterior ebullición al
contacto con el
metal fundido generará burbujas de vapor que pueden ser
retenidas en el material o la superficie de la pieza empeorando su
calidad. En casos extremos puede crearse elevadas presiones dentro del
molde que pueden abrirlo y expulsar gotas del material caliente a alta
velocidad en todas direcciones, con el consecuente peligro de
quemaduras para el personal.
- La temperatura y conducción de calor del material
del molde deben evitar la rápida pérdida de temperatura
del líquido caliente vertido, o de lo contrario este
podrá solidificar en los pasadizos estrechos impidiendo el paso
de mas material líquido, con lo que el molde se llenaría
de forma incompleta.
- La temperatura del líquido vertido debe ser lo
suficientemente alta como para que fluya y llene el molde antes de
comenzar a solidificar.
- Durante el enfriamiento y solidificación del vertido
se puede producir una considerable contracción en volumen del
material, esta contracción, puede incluso dejar zonas
vacías en la pieza terminada. Para solventar este problema la
posición y volumen del bebedero juegan un papel muy importante.
Debe ubicarse el bebedero en la zona mas alta del molde y con un
volumen de material fundido considerable, de esta forma se convierte en
la última parte del material que solidifica y por gravedad va
compensando la contracción del material interno que
formará parte de la pieza terminada.
Extracción y limpieza de la pieza fundida.
Si el molde y el proceso de vertido se han hecho de manera correcta, el
desmoldeo no presentará dificultades, en la práctica lo
único que hay que tener en cuenta es que debe darse suficiente
tiempo al material vertido dentro del molde como para que se haya
producido la completa solidificación y/o enfriamiento antes de
desmoldear. Ciertos materiales son frágiles si aun
están calientes, por eso la mejor práctica es dejarlos
enfriar completamente dentro del molde.
Cuando se extrae la pieza del molde, trae consigo el, o los bebederos,
por lo que resulta necesario su eliminación por corte.
También puede estar contaminada exteriormente con los aditivos
anti-adherencia usados en el molde o la arena, así que debe ser
sometida a un proceso de limpieza.
|