Champú
El término champú es utilizado para identificar a los
productos utilizados para la limpieza del cabello.
En la piel hay dos tipos básicos de glándulas, los
folículos
pilosos que producen el pelo, y las glándulas sudoríficas
que producen el sudor. Del folículo piloso el pelo emerge
arrastrando mecánicamente cierta cantidad de grasa que le sirve como
protección y en su concomitancia con el cuero cabelludo recibe
también sudor, este sudor da cierta acidez al cabello que sirve
como barrera protectora contra la proliferación de
microorganismos responsables de la aparición de la caspa. A este
"sucio" natural se le suman los contaminantes externos como el polvo y
otras suciedades que se adhieren a la grasa.
No todas las personas mantienen el mismo balance de grasa-sudor en el
pelo, de esta forma hay personas con el pelo graso (abundante grasa),
con pelo seco (muy poca grasa) y otras con marcada tendencia a la
producción de caspa.
Un buen champú debe ser un producto que permita:
- Eliminar la suciedad del cabello con poco esfuerzo, sin
afectar apreciablemente su acidez para mantener ese elemento de
defensa.
- No eliminar toda la grasa para no poner el pelo muy seco.
- No debe ser tóxico ni irritante de la piel o los ojos
- Es deseable que sea biodegradable para evitar la
contaminación ambiental.
- No dejar olor desagradable.
- No alterar el color del cabello.
Originalmente se utilizaba el propio jabón
con ese objetivo, no obstante su efectividad se veía reducida
con el uso de las aguas
duras. La aparición mas reciente de los detergentes sintéticos abrió
las puertas para la elaboración de formulaciones mas efectivas
que el jabón aun con aguas duras, y adaptables a las
particularidades de los diferentes tipos de cabello lo que a su vez dio
pié, al nacimiento y desarrollo de grandes empresas comerciales
que compiten ferozmente por el mercado (preferentemente femenino) de
los champús, aduciendo el manido tema de que sus productos
tienen tal o mas cual componente (pseudo-proteínas, pro-vitaminas y toda
clase de engendros comerciales). La efectividad de estos aditivos es
grandemente discutida debido a que el cabello no es tejido vivo, si no
una larga cadena de una proteína llamada queratina que crece
linealmente desde su base dentro del folículo piloso. Esto
supone que solo en la producción del propio pelo es que pueden
agregarse elementos constructivos, y es muy dudable que esos elementos
puedan incorporarse a la estructura del cabello desde el exterior una
vez formado.
El mecanismo de la eliminación de la suciedad del pelo es el
mismo que para eliminarla de un tejido, una cazuela, o de la piel, es
necesario un agente tensoactivo,
soluble
en agua
y con afinidad a las grasas para que estas, junto con las suciedades
externas, sean arrastradas por el agua de enjuague. Por lo que
las formulaciones básicas para los diferentes tipos de limpieza
son muy semejantes, con la diferencia, de que, la profundidad de la
limpieza de los componentes de la formulación para el
champú y detergentes líquidos para la piel, son mucho mas
estrictas, y la agresividad mucho menor que para el caso de la limpieza
del tejido, y mas aun para el lavado de platos.
Debido a la gran cantidad de variantes de cabello, las posibilidades
actuales de diversos productos detergentes, la incorporación de
elementos humectantes, espesantes, colorantes, odorizantes,
conservantes y desinfectantes pueden elaborarse muchas formulaciones
diferentes, cada una con sus particularidades para los diferentes tipos
de cabello.
De manera muy simplificada a continuación se relacionan algunos
de los componentes de uso frecuente en la formulación de
champús:
- Como elemento central y detergente para la
fabricación de champús y en el que recae la
responsabilidad de la limpieza se usa mucho el Sulfato de Lauril
Sódico debido a que su acidez es igual a la del pelo y la piel,
siendo un excelente espumante y con buena capacidad limpiadora.
Es un producto derivado del ácido laúrico presente en los
aceites de coco y palma.
- Como espesante se usa la Carboximetilcelulosa, un producto
derivado de la celulosa o la Gelatina
(colágeno hidrolizado).
La
adición
de Cloruro de Sodio
(sal común)
aumenta la efectividad de los espesantes.
- Como regulador de la acidez el ácido cítrico.
- Como conservantes el Etilen Glicol o el Benzoato de Sodio
- Como espumante y emulsificante la Cocamida, un derivado del
aceite de coco.
- Como desengrasante el Cloruro de Amonio
Los demás son las esencias, perfumes y colorantes que nada
tienen que ver con el trabajo de limpieza.
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