Limpiadores a base de ácidos
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Las suciedades que se acumulan en
los
pisos y paredes de losa de cerámica, especialmente en las
uniones de ellas, así como en los muebles sanitarios son
sumamente persistentes y difíciles de quitar y se deben
principalmente a la sedimentación de las sales del agua
mezcladas con la suciedad común y el polvo. Estos sedimentos
(básicamente cálcicos)
son de carácter pétreo,
acumulativo y muy adherentes.
En este campo es donde los
limpiadores
a base de ácido son muy eficaces.
Lo mas común es que estos
limpiadores sean a base de ácido clorhídrico,
fosfórico
o acético
en forma de disoluciones acuosas
mas o menos concentradas.
Limpiadores
a
base
de
ácido
clorhídrico
El Cloruro de Hidrógeno
(ClH) es un gas de fuerte olor y muy irritante que cuando se disuelve
en
agua constituye el ácido clorhídrico, es un ácido
fuerte y sus soluciones concentradas pueden producir quemaduras en la
piel, destruir los tejidos de la ropa y corroer la mayoría de
los metales por lo que debe manipularse con mucha precaución.
Reacciona muy rápidamente con
los sedimentos calcáreos desprendiéndolos y es efectivo
también en la limpieza de las manchas de óxido de hierro. Dada
su
fuerte actividad y su irritante olor debe utilizarse
lo mas diluido posible de acuerdo a la tarea de limpieza que deba
hacerse y siempre sobre las superficies vidriadas de las
cerámicas,
pudiéndose utilizar mas concentrado para gruesos sedimentos y
en el exterior y muy diluido para manchas débiles y en el
interior, no obstante una adecuada ventilación será
necesaria.
Las soluciones mas concentradas
posibles están en el orden de algo mas del 30% y se
comercializan para el uso en el agua de las piscinas, se conoce
también por los nombres de “ácido muriático”
y “sal fumante”.
El procedimiento típico consiste
en humedecer los sedimentos con el ácido, dejarlo “trabajar”
mientras se observe reacción (varios minutos) enjuagar con
abundante agua, luego secar con un paño.
Limpiadores
a
base
de
ácido
fosfórico.
El ácido fosfórico
también es un ácido fuerte y puede usarse en las mismas
aplicaciones que el ácido clorhídrico
con la diferencia
de que es menos volátil por lo que el olor es menor y menos
irritante pero a su vez es mas caro y su uso está sujeto a mas
regulaciones legales por lo que en el mercado solo se encontrará
como un componente mas en los limpiadores comerciales para pisos y
paredes de losas y en algunos otros.
Limpiadores
a
base de ácido
acético
El ácido acético
puro es
un líquido muy activo y sumamente cáustico que solo
tiene aplicaciones muy especializadas en la industria y el
laboratorio, en el mercado común solo puede conseguirse una
disolución acuosa con concentración alrededor del 7%
conocida como vinagre
el que
además de utilizarse en la cocina
como todos sabemos, es un excelente limpiador en el campo de los
sedimentos y las manchas de óxido de hierro.
Diluido como vinagre es un ácido
débil de olor algo picante y no cáustico que puede
realizar en principio las mismas tareas de limpieza que los
ácidos
fuertes, aunque de manera mas lenta.
Una limpieza con vinagre puro de los
pisos de losas, servicios sanitarios, lavamanos fregaderos esmaltados
y mostradores de planchas de melamina (formica), con un tiempo de
contacto de varios minutos
previos al enjuague, dará una limpieza impecable al disolver la
pátina de sedimentos que se forma lentamente debido al secado
del agua.
Consejos en el uso de limpiadores a base de ácidos.
1.- Sirve para quitar los
sedimentos de
carbonatos y silicatos
en muebles sanitarios.
2.- Sirve como limpiador del relleno de
las losas de cerámica en pisos y paredes
3.- Sirve para eliminar algunas manchas
de óxido de hierro
en cerámicas
4.- Elimina las manchas de jabón
seco en las paredes de duchas y bañaderas
5.- Nunca utilizarlo en baldosas a base
de cemento
6.- Nunca usarlo sobre mármol o
sus derivados.
7.- Utilizar una pequeña área
de prueba para probar hasta que punto puede diluirse y utilizar la
máxima
dilución.
8.- La aplicación frecuente para
la limpieza del relleno de las losas terminará deteriorando el
propio relleno ya que reacciona
con el cemento
de este.
9.- Evitar que caiga sobre la piel o
las ropas, aún diluido.
10- Evitar respirar sus vapores,
utilizar adecuada ventilación.
Precauciones con los limpiadores a base de
ácidos
1.- Nunca por ninguna razón
mezclarlo con productos clorados, ni en general con ningún otro
limpiador.
2.- Nunca almacenarlo en recipientes
metálicos.
3.- Si tiene que almacenarse por largo
tiempo utilizar recipientes de vidrio
en lugar seguro.
4.- Lo mejor es comprarlo cuando se va
a usar y desechar el sobrante.
5.- Evitar el contacto con la piel
especialmente si es concentrado, tener a mano una solución de
bicarbonato de sodio
y
lavarse con
ella inmediatamente si cae en la piel.
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