Lámparas de combustión luminosa
No todas las llamas producen
iluminación aprovechable, la luminosidad de una llama proviene
de partículas incandescentes presentes en ella durante el
proceso de combustión,
por lo que para que un combustible sea
generador de luz abundante su proceso de combustión debe
producirlas. Estas partículas se originan de dos maneras
básicas; pueden ser debido al propio combustible que se quema
lentamente y durante la combustión está presente en la
llama parcialmente quemado y parcialmente incandescente o porque el
combustible al calentarse durante la combustión se descompone
y produce partículas de carbono o de
combustibles muy
pesados que se tornan incandescentes antes de iniciar su encendido y
posterior quemado.
Obsérvese que las llamas
brillantes provienen de combustibles menos volátiles
(queroseno, Diesel,
parafinas
etc.) y que
las llamas de combustibles
muy volátiles son casi transparentes o de ligero tinte azul
con muy poca luminosidad (alcoholes, LPG,
acetona etc.).
Además
de la naturaleza del combustible también influye en la
luminosidad de la llama la afluencia de oxígeno (aire)
a
esta, si escasea el contacto con el aire como en el caso de las
llamas que arden libremente en un ambiente de aire estático,
estas tienden a producir humos negros (carbono amorfo) que no
participa en la combustión, lo que además de hacerla
ineficiente reduce notablemente la incandescencia de la llama y con
ello su capacidad de emitir luz, por eso las lámparas de
aceites tienen un largo bulbo de vidrio
a manera de chimenea que
rodea la llama y aberturas inferiores para entrada de aire, esta
construcción hace que exista una corriente de aire forzada
ascendente que alimenta la llama y aumenta su brillo. Un exceso de
aire hará la combustión muy rápida con la
consecuente pérdida de brillo, por lo que hay un punto
óptimo
en el suministro de aire, por eso todas las lámparas de aceite
de uso doméstico tienen una rueda reguladora que permite subir
o bajar la mecha a fin de encontrar ese punto adecuado.
La forma del trenzado de la mecha
así
como la adición de ciertas sales
al hilo de que se construyen
hacen las llamas mas blancas y brillantes.
También si se adicionan aceites
esenciales especiales disueltos en el combustible, la lámpara
además
de iluminar también aromatizará el ambiente.
Téngase presente que las
lámparas de combustión consumen el oxígeno del
aire y al mismo tiempo producen dióxido de carbono, por lo que
pueden ser peligrosas si permanecen encendidas por largo tiempo en
locales cerrados junto a personas, animales o plantas. Una llama con
muy poco aire puede además producir monóxido de carbono
que es un gas
letal.
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